Y la argentina Diana cruzó el charco para conocer sus raíces alavesas

29 noviembre, 2025

Diana Díaz de Argandoña cumple el sueño de conocer sus orígenes alaveses

Lo que parecía una simple búsqueda familiar, terminó con la argentina Diana Díaz de Argandoña viviendo un viaje profundamente emotivo.

Desde Buenos Aires cruzó el charco hasta llegar a Vitoria-Gasteiz para conocer la tierra de su abuelo y reconstruir la historia que la une a Armentia.

Ya de vuelta en Avellaneda, resume su experiencia con una emotiva frase: "He vuelto con el alma repleta de felicidad".

Diana Díaz de Argandoña

Un sueño familiar que cruzó el océano

Segundo Díaz de Argandoña nació en Armentia en 1883. Años más tarde emigró a Argentina en busca de nuevas oportunidades. Allí formó una familia y, aunque nunca pudo regresar, transmitió de generación en generación los recuerdos de su tierra natal. Su nieta Diana Díaz de Argandoña ha pisado ahora por primera vez los caminos que él dejó atrás.

"Sentí que debía venir, que esta visita era una forma de cerrar un círculo"

Durante su estancia ha recorrido Vitoria-Gasteiz y diferentes pueblos alaveses, descubriendo apellidos, documentos y relatos que hasta hoy solo conocía a través de historias familiares.

Uno de los hallazgos más significativos fue conocer el origen del apellido de su bisabuela y su vínculo con la historia del Castillo y el Palacio de Gebara.

El viaje, resume, ha sido una mezcla de descubrimiento, identidad y gratitud: "Nunca imaginé que un lugar al otro lado del océano pudiera resultarme tan cercano", confiesa.

Diana Díaz de Argandoña

Personas clave para Diana

Durante su viaje, Diana se reunió con varias personas que fueron clave para reconstruir la historia de su abuelo. Borja Triviño la ayudó al inicio de la búsqueda y la orientó cuando apenas tenía datos.

A traves de Facebook, dio con Alfredo López de Uralde, autor de un libro sobre Armentia y presidente de la Junta Administrativa del lugar. Juntos recorrieron el pueblo y descubrieron conexiones familiares sorprendentes: "Supimos que su tío abuelo era amigo de mi abuelo y que ambos se habían aventurado a vivir en Argentina", relata Diana.

Gracias al reportaje publicado en Gasteiz Hoy en marzo de 2025, también conoció a María Nieves González Valle, con quien compartió charlas, paseos y sus primeras palabras en euskera. Además, Zuriñe, de Alangua, preparó un recorrido por los pueblos vinculados a sus antepasados, completando un viaje lleno de reencuentros con sus raíces alavesas.

Diana Díaz de Argandoña

De Argentina a Armentia

Diana recuerda su llegada a Armentia como un momento profundamente especial. Fue acompañada por el presidente de la Junta Administrativa, quien le dedicó su tiempo para acercarla a los lugares vinculados a su familia. Frente a la imagen de San Prudencio sintió una cálida bienvenida: "Parecía estar esperando para darme la bienvenida", relata.

También visitó la casa donde nació su abuelo y trató de grabar en la memoria cada detalle del paisaje que lo rodeaba.

De Vitoria-Gasteiz le sorprendió la armonía entre la arquitectura medieval y la ciudad moderna. Destaca su belleza, su carácter mágico y el fuerte compromiso con la sostenibilidad: "Me encontré una ciudad muy diferente a cómo la había imaginado".

Los murales del Casco Viejo y la gastronomía local también la maravillaron. Recuerda las patatas bravas, el kalimotxo, el goxua y la variedad de pintxos. La calidez de su gente, dice, la hizo sentir como en casa.

Diana Díaz de Argandoña

De vuelta a casa con el corazón lleno de recuerdos

Ya en su Argentina natal, Diana continúa procesando la abundante información recibida y el afecto de quienes acompañaron su búsqueda. Guarda con cariño el recuerdo de cada encuentro, consciente de que cada persona que se cruzó en su camino fue clave para completar los espacios en blanco de su historia familiar.

Gran parte de sus expectativas iniciales fueron superadas y siente que ha llegado el momento de comenzar nuevos capítulos. Asimismo, su familia en Argentina recibió con emoción la noticia del viaje. Fue un momento muy conmovedor para todos, y su mensaje estuvo lleno de apoyo y ternura: "Tenés que volver; ese vínculo todavía puede crecer más".

Diana Díaz de Argandoña

Diana Díaz de Argandoña emprendió este viaje para cumplir el sueño que su abuelo nunca pudo ver realizado, animada por el apoyo de su familia y su pareja. Hoy espera que su historia inspire a otros a creer que los deseos profundos pueden hacerse realidad y a quienes buscan sus raíces a seguir su camino con determinación y corazón.

Su viaje no solo completó la historia de su abuelo: también sembró nuevas raíces de amor y conexión familiar que seguirán creciendo.

Diana Díaz de Argandoña