El Casco Viejo está harto de grafitis

27 febrero, 2026

Las paredes de la plaza Santa María y de la calle de las Escuelas no han durado sin grafitis ni una sola noche

Un solo día y vuelta a empezar. Las paredes de la plaza Santa María y de la calle de las Escuelas se arreglaron, se taparon los grafitis y se pintó la fachada, pero no ha durado limpia ni una noche.

La imagen muestra la pared tal y como quedó tras la limpieza y cómo ha amanecido después. Un hecho que ha generado un fuerte malestar en el barrio, que según la asociación vecinal Gasteiz Txiki, se viene acumulando desde hace años.

Grafitis Casco Viejo

"Estamos muy hartos de actitudes vandálicas que generan malestar entre los vecinos. Basta ya de grafitis, botellones y comportamientos incívicos que no benefician a nadie", señala el presidente de la asociación.

El problema de las pintadas se suma a otras situaciones. En el caso de los grafitis, la principal preocupación es la falta de medidas para poner fin a esta práctica y el coste económico que supone limpiar las fachadas y recuperar la piedra dañada.

Desde Gasteiz Txiki denuncian que el Ayuntamiento solo actúa cuando las pintadas hacen referencia a cuestiones políticas. El resto de grafitis, muchos de ellos simples garabatos, permanecen durante años. El presidente de la asociación asegura tener registradas fotos de pintadas de hace más de 10 años que siguen a día de hoy en las paredes del barrio.

"No se respeta nada: ni la piedra, ni las fachadas, ni el mobiliario urbano", explican desde Gasteiz Txiki.

La asociación vecinal reclama respeto al barrio y cordura a quienes hacen este tipo de pintadas. También pide una actuación municipal firme y sancionadora, a través de Policía Municipal, con consecuencias reales. También cuando los responsables son menores.

Desde Gasteiz Txiki esperan que el Ayuntamiento tome notas en el asunto y asuma la limpieza del Casco Viejo, tal y como ya han reclamado en diferentes situaciones. La asociación insiste en que las comunidades de vecinos no deberían pagar de sus bolsillos el coste que supone quitar las pintadas.

Además, la asociación vecinal no descarta movilizarse próximamente para denunciar esta situación.

No son solo los grafitis

A este problema se suman los botellones de jueves, viernes y sábado, que agravan la situación del barrio, recalca el presidente de la asociación.

La asociación ya ha destacadado en diferentes situaciones la acumulación de cristales en numerosos puntos del barrio tras los fines de semana. "La falta de coordinación entre los operarios de limpieza hace que los cristales arrastrados por las mangueras de agua luego no sean recogidos por las barredoras", indican. Por ello, esta situación "provoca inseguridad en las calles y accidentes tanto a personas como a mascotas".

Además, desde 'Gasteiz Txiki' denuncian también la "falta de limpieza en los suelos, donde se acumulan grasa, manchas y excrementos de animales". Por este motivo, han hecho un llamamiento a los cuidadores de mascotas para "mantener determinadas zonas libres de orines y desechos".

Vecinos del Casco Viejo reclaman un barrio más limpio