Cientos de personas llenan la Plaza del Arca para reclamar justicia por Kerman

13 diciembre, 2025

Familiares, amigos y ciudadanos han acompañado la protesta con emotivas palabras, bertsos, un aurresku y un minuto de silencio concluido con un gran aplauso final

La Plaza del Arca se ha quedado pequeña este mediodía en una protesta para reclamar justicia por Kerman. Una protesta convocada por la familia, que ha estado arropada por cientos de personas. Una protesta en la que han hablado los padres y la hermana de Kerman y que ha concluido con bertsos, un aurresku y un minuto de silencio concluido con un gran aplauso final.

 

Los padres de Kerman han hablado ante todos los presentes y han denunciado el cambio de calificación por parte de la Audiencia Provincial. La protesta llega tras la decisión judicial de dejar en libertad condicional a la espera de juicio al agresor de Kerman, un portero de la discoteca Mítika.

"La documentación aportada no deja lugar a dudas, hubo alevosía", ha denunciado este sábado la familia. "Las cámaras captaron a dos porteros señalándose la mandíbula y simulando un golpe en la misma. 30 segundos después, uno de ellos golpea a Kerman en el lugar señalado causándole la muerte. La familia tiene indicios para afirmar que no solamente fue una agresión brutal, sino también cruelmente orquestada".

La audiencia estima ahora que la muerte de Kerman pudo ser un homicidio y no asesinato. Por ello le ha dejado en libertad bajo fianza. La diferencia entre uno y otro delito es si había intención o no de acabar con la vida del joven. Y esto es lo que está ahora mismo en el centro del debate.

La familia asegura que “algunos han estado tratando de robar la verdad a Kerman desde entonces”. La familia insiste en que no hubo ninguna pelea que justificara la agresión del portero. "La madrugada del 23 de febrero de 2025 le ocurrió a Kerman. Pero el golpe podría haber arrebatado la vida a cualquier otra persona. Podría haber destrozado otra familia, otro grupo de amigos".

Kerman no murió; lo mataron. Esa noche, él y sus amigos se dirigieron a la discoteca Mítika, pero los porteros de la discoteca pararon a Kerman en el puesto de control situado a unos metros de la puerta. Le dijeron que entraría más tarde y que tenía que esperar un poco”, insiste la familia.

“Sin que mediara ninguna discusión, un portero le asestó un fuerte puñetazo en la mejilla a Kerman, de forma sorpresiva y cobarde, en un momento en que él estaba tranquilo e indefenso. Inmediatamente después del puñetazo, este portero se apresuró a entrar al interior de la discoteca, dejando a Kerman tirado en el suelo y sin ofrecerle ningún auxilio”, en lo que la investigación también considera una omisión de ayuda y un intento por esconderse. La familia también insiste en que el portero portero "pesaba alrededor de 145 kg y era experto en artes marciales, plenamente consciente de las consecuencias que podía causar un golpe suyo".

Escondido tras las cámaras

La familia recuerda que la agresión se produjo en un lugar en el que no hay cámaras, algo que conocía el portero: “Una zona fuera de las cámaras, donde ya anteriormente los porteros habían llevado a cabo otras agresiones. Esta vez, por una pequeña distancia, otra cámara de baja calidad capturó el instante de la agresión”.

La familia también denuncia “los intentos constantes de encubrir o directamente desviar las verdaderas responsabilidades de la muerte de Kermar”. Y aseguran que la última resolución judicial “busca restar gravedad a los hechos y poner en duda la calificación de asesinato con alevosía”.

Así, concluyen que “la actitud y la decisión tomadas por la Audiencia Provincial de Álava nos parecen inaceptables, por lo que nos vemos en la obligación de luchar por la verdad y salir a la calle. Porque el duelo no se puede superar sin verdad y justicia”.

El homicidio o asesinato a las puertas de Mítika generó una gran conmoción, y dejó ver además las negligencias de la sala y la falta de preparación de los porteros de esta discoteca. Y es que algunos de los porteros no tenían la habilitación necesaria.