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Los apaños de última hora llenan de abarcas las tiendas de remiendos

16 julio, 2024

Los zapateros trabajan a contrarreloj para arreglar las abarcas de blusas y neskak

Santiago y La Blanca están a la vuelta de la esquina. Y es momento de saber si tienes todo listo para darlo todo vestido de blusa o neska. Cuando sacas todo del armario o del camarote, compruebas que está todo impecable. Pero en algunos casos surgen contratiempos de última hora. Especialmente con las abarcas, un calzado que como los gatos tiene siete vidas o más.

Con el agua pegada al cuello, blusas y neskak acuden a las tiendas de remiendos para arreglar sus abarcas. La mayoría de ellas tienen solución. Y por ello, los zapateros trabajan a contrarreloj durante estas semanas para que blusas y neskak disfruten a tope de las fiestas. "Te tiras meses sin arreglar una y después, en un día, puedes hacer 15 pares", comenta un zapatero vitoriano.

abarca vitoria

Pero no todos lo hacen con tanta antelación. De hecho, varias tiendas de remiendos confirman que "varios vendrán el mismo 4 de agosto a arreglarse las abarcas para tenerlas listas en menos de 24 horas". Ante esta carga de trabajo, los zapateros recomiendan ir con tiempo para poder salir con tus abarcas ya hechas a la forma del pie.

Arreglos en las abarcas

Ante tantas horas de saltos, bailes y carreras, las suelas de las abarcas sufren mucho. Por ello, la mayoría de los arreglos son en la planta del calzado. Algunos casos llegan porque la suela se ha descosido y necesitan arreglarla para poder andar. "Depende cómo esté. A veces la cambiamos por una nueva o arreglamos la original", aseguran.

Cambio de suela

Eso sí, la reparación estrella es el cambio de suela en las abarcas de cuero. "Vienen con suelas muy duras que producen cansancio. Las cambiamos por unas más gruesas que amortiguan la pisada y permiten aguantar durante más tiempo de pie", comentan en las tiendas de remiendos.

La suela de las abarcas de cuero es el talón de aquiles para muchas personas. Y en busca de ese bienestar, blusas y neskak ponen una doble suela que les permita andar, en la medida de lo posible, como si fuese en zapatillas. Otros simplemente refuerzan la zona del talón, donde la pisada hace más fuerza. Y hay quienes optan por una plantilla en el interior, aunque esto a veces provoca roces y heridas en los laterales del pie.

Los remaches rotos

En el segundo puesto de arreglos están los remaches por los que pasa el cordón. En total hay ocho repartidos en cada pie que se desgastan con el paso del tiempo y el roce con el cordón. "Aunque con alguno roto puedes andar y atarte la abarca, arreglamos muchos porque la gente quiere tener bien sujeto el pie", explican los remiendos de Vitoria.

Y, por último, están los cordones de las abarcas. Son más gruesos que los de las zapatillas y no los venden en cualquier tienda. Por eso, alguna zapatería vitoriana destaca  que tienen cordones para abarcas. Y es que en algunos casos, blusas y neskak apuestan por cordones más finos cuando se rompen los tradicionales.