Los concejales que también llevan blusa y abarcas
María Nanclares, Iñaki García Calvo, Aitor González y Xabier Ruiz de Larramendi pertenecen a diferentes cuadrillas de blusas y neskas
Ser blusa o neska está de moda. Las cuadrillas tienen más integrantes que nunca, y entre esos miles de blusas y neskak están también algunos de los 27 concejales. A día de hoy 5 de los 27 concejales se ponen las abarcas al menos un día de La Blanca. Otros dos lo hicieron antaño. Conocemos a estos blusas y neskak desde un punto de vista distinto. Todos coinciden en que la fiesta y las labores institucionales son compatibles, aunque "sacrificando" algunas cuestiones.
"Antes de nacer ya era neska"
María Nanclares es neska desde hace 25 años. "Antes de nacer, ya era neska. Mi padre siempre ha sido blusa y, desde que nací, lo he vivido en casa." Eligió la cuadrilla de blusas Los Martinikos "porque mi padre ya estaba en ella y ha pasado la tradición de él a mí y a mi hermana. Ahora salimos los 3 juntos."

María Nanclares (a la derecha) con su hermana, su madre y su padre
Para la concejala de Promoción Económica, Empleo, Comercio y Turismo ser neska lo es todo. "Para mí lo es todo. Es un sentimiento que no se puede explicar hasta que no lo vives desde dentro. Sentimiento de pertenencia, acompañamiento, protección, familia,... Es vivir la ciudad desde dentro y al máximo. Para mí, no sabría que hacer una Fiestas de la Blanca sin salir en mi cuadrilla de blusas.
El año pasado compatibilizó por primera vez su cargo de concejala con la fiesta como neska: "Mi cuadrilla me puso todas las facilidades del mundo para poder disfrutarlas. Es fácil serlo, siempre que tengas un buen equipo que te acompañe. No me perdí nada. O eso intenté, dentro de lo que me permitió la agenda profesional, que primaba."
"Uno no se hace blusa, uno es blusa"
En el PP son seis concejales. Y la mitad, tres de ellos, se enfundarán la blusa en los próximos días.

Aitor González, Iñaki García Calvoz y Gustavo Antépara, los concejales del PP.
A Iñaki García Calvo sus padres le vistieron de blusa por primera vez con apenas 9 meses "Desde entonces no hay año en el que no me haya enfundado la blusa y las abarcas". Aunque aclara: "Miembro de una cuadrilla de blusas y neskas como tal no he sido hasta el año 2013, cuando varios amigos y conocidos nos sumamos a Gasteizko Margolariak que había sido fundada ese mismo año."
Para el portavoz del PP en en Ayuntamiento de Vitoria ser blusa "uno no se hace blusa o neska, uno es blusa. Es un sentimiento. Los blusas y neskas son elementos indisolubles asociados a nuestras fiestas y tradiciones. Un elemento imprescindible de la estampa festiva, como lo son la Virgen Blanca, los gigantes y cabezudos o las verbenas de la Plaza de España. Soy un enamorado de las fiestas porque es una pasión que vivo desde niño."
Iñaki García Calvo cree que ser concejal y blusa es perfectamente compatible. "Ser concejal de mi ciudad es para mí el privilegio más grande que podría tener y poder vivir las fiestas de La Blanca representando a mi ciudad, Vitoria-Gasteiz, pero también viviéndolas como un vitoriano más, es todo un regalo. Lo que para mí es un verdadero orgullo es poder bailar el aurresku a La Blanca del día 5 de agosto en representación del Ayuntamiento."
Fiesta y compromiso político
Xabier Ruiz de Larramendi es blusa desde hace diez años en Txirrita. Decidió hacerse blusa "porque salir en una cuadrilla de blusas y neskas te permite vivir la fiesta desde dentro. Y a la vez, adquieres un compromiso por el que acudes a muchas citas festivas a las que de otro modo no podrías acudir o que pasarías por alto."

Xabier Ruiz de Larramendi
Eligió la cuadrilla Txirrita "porque es una cuadrilla que siempre ha tenido muy presentes tanto la fiesta como el compromiso político. Dos cosas fundamentales para mí."
Para el concejal de EH Bildu, ser blusa es ser parte de la fiestas. "Es algo que siempre he visto en las fiestas de Gasteiz, y por lo tanto, algo que he tenido siempre muy presente. No concibo las fiestas de Gasteiz sin las cuadrillas de blusas y neskas, sin el txupinazo, sin las txosnas o sin gigantes y cabezudos, por ejemplo. Por lo tanto, ser blusa, para mí, es ser parte de las fiestas de Gasteiz." ¿Y cómo compatibiliza su labor como concejal con la cuadrilla? "Sacrificando algunos momentos de fiesta y quitándole horas al día."
Blusas con solera
Aunque ya no pertenecen a ninguna cuadrilla, Raimundo Ruiz de Escudero y César Fernández de Landa también fueron blusas. Ambos pertenecen al PNV y son VTV. Raimundo Ruiz de Escudero salió a principios de los años 80 durante unos 6 años en la cuadrilla Ustargi.
Para Raimundo ser blusa "supuso algo más que salir en una cuadrilla, fue tomar parte de una fiesta, la de tu ciudad, que conocías de toda la vida". Así, asegura: "Eran tus fiestas, pasabas a ser parte de esos protagonistas que tanto habías envidiado esperando el paseíllo". Para él meterse a blusa "era un anhelo que había perseguido desde que tuve uso de razón, era hacer realidad un sueño".
El autor del emblema de Jatorrak
César Fernández de Landa se hizo blusa con 18 años. Aquello fue hace 37 años. Y, de hecho, fue socio fundador de Jatorrak. Salió hasta los 34 años: "Vivía las fiestas muy intensamente, salíamos a pasarlo bien y a disfrutar de la fiesta".
¿Por qué fundó Jatorrak? "Éramos la cuadrilla de amigos, unos 15-20, que queríamos entrar en una cuadrilla todos juntos para pasárnoslo bien en fiestas. Como no nos cogían a todos en ninguna, decidimos fundar una". Reconoce que los inicios fueron duros: "El primer año fue muy precario, estábamos unos 30 con un par de txistus, un acordeón y un tamboril". Años después contrataron a Kilkir, txaranga gasteiztarra que estuvo unos 25 años con Jatorrak.
César Fernández de landa confiesa además algo: "El logotipo de Jatorrak lo diseñé yo, fue muy bonito hacer las pancartas y organizar todo lo que implica una cuadrilla".

César Fernández de Landa, hace años, subiendo el ramo a la Virgen cuando estaba en Jatorrak
Paseíllos con hermanos y primos de pequeño
A Aitor González le inculcaron desde pequeño el amor por las Fiestas de La Blanca "De pequeño ya hacía los los paseíllos en la cuadrilla de mi hermano y mis primos, y las ganas de formar parte de una cuadrilla estaban presentes, aunque oficialmente no entré hasta los 16 años."
Primero estuvo en Nekazariak, a los 18 años pasó por Jatorrak y desde hace 12 años está en Margolariak, cuadrilla de la que es fundador: "De hecho, unos cuantos amigos fundamos esta cuadrilla. Aunque ya son años, la ilusión es como la del primer año. Bueno, no, en realidad cada año es mayor."
Para Aitor González ser blusa "es un sentimiento, es una forma de vivir las Fiestas completamente diferente. Y lo mejor es que no te das cuenta hasta que entras a una cuadrilla. Para mí las Fiestas son días de emoción, alegría, de tradición y un reencuentro con la gente. Disfrutarlas en compañía de amigos, familia y personas con las que normalmente no coincido es lo que las hace aún más especiales. Lo que más me gusta es ese reencuentro con la gente."
El año pasado fue el primero en que compaginó ser concejal y blusa en Fiestas. "La verdad que lo viví de una manera muy especial. Lo que vives como blusa no lo vives como concejal, y viceversa. Como concejal tengo que decir que las Fiestas se viven con un gran orgullo. La verdad, me siento un privilegiado por poder disfrutarlas otro año más así, como blusa y como concejal. Las Fiestas de La Blanca son un sin fin de emociones a flor de piel y que cada año te da momentos diferentes."
Unión intensa y especial a la fiesta
Gustavo Antépara se incorporó por primera vez a la cuadrilla Zintzarri con 20 años. "La fundaron unos amigos con los que tenía mucha relación y el mismo año en que la cuadrilla nació, yo me incorporé. Una decisión de la que me alegro enormemente porque me ha permitido disfrutar de las fiestas de La Blanca de una manera muy intensa y especial."
Actualmente el concejal del PP no participa tan activamente como antes. "Pero todos los años que puedo, intento pasar aunque sea un día con la cuadrilla o participar en alguna comida o actividad."
La relación con su abuelo fue uno de los principales motivos por los que se animó a entrar en una cuadrilla. "Siempre me he sentido muy vinculado a las costumbres y a las tradiciones de Vitoria. Mi abuelo nunca perteneció a ninguna cuadrilla, pero siempre le hacía mucha ilusión verme de Blusa. Ser blusa es vivir la fiestas de La Blanca de una manera especial, ser protagonista directo con toda la responsabilidad que ello conlleva. Trasladar la alegría, la pasión y las tradiciones de Vitoria es muy gratificante y un absoluto orgullo.
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