El portal de Vitoria donde sí hay quien viva... ¡Y más en Navidad!

26 diciembre, 2025

Desde hace 50 años, los vecinos de un portal de Zaramaga celebran juntos el 25 de diciembre con pastas y villancicos

Rencillas, desencuentros, recaditos varios, saludos de compromiso o, simplemente, indiferencia. Suelen ser las tónicas predominantes en la mayoría de comunidades de vecinos. Pero en Vitoria-Gasteiz hay una donde sí hay quien viva... ¡Y más en Navidad!

Se trata de un portal del barrio de Zaramaga donde, cada 25 de diciembre, sus residentes se reúnen y celebran la fecha festiva con pastas, brindis y villancicos. Ver para creer. Auténtico espíritu navideño.

¿Cómo empezó la historia?

Y lo mejor es que esta tradición propia la llevan manteniendo más de 50 años. ¿Cómo comenzó la historia?

Zaramaga portal vecinos Navidad

Para ello, hay que retrotraerse a la Vitoria-Gasteiz de, más o menos, principios de los 70 del siglo pasado. Un Día de Navidad, dos vecinos se encuentran en el portal. Querían ir a tomar algo al bar para brindar por el 25 de diciembre.

Sin embargo, no hubo suerte. Todos los bares estaban cerrados. Salvo una pequeña tienda del barrio. Y se les ocurrió una idea. Compraron una botella de Moscatel y unas pastas. Pertrechados con su tesoro, regresaron al portal y llamaron a todos los timbres.

Poco a poco, el resto de vecinos fueron bajando. En pijama, en bata incluso, con la sorpresa pintada en el rostro. Pero lo que comenzó con cierta extrañeza terminó entre risas, chistes y villancicos, amenizados por las viandas.

Solo han parado por la pandemia

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Tan bien lo pasaron que, al año siguiente, repitieron. Y al siguiente. Y al otro. Hasta convertirlo en una tradición. Solo la pandemia fue la excepción a esta cita anual. Un encuentro en el que, ley de vida, se echa en falta a muchos de aquellos vecinos que empezaron con esta vivencia.

Pero quienes llegan nuevos se suman con gusto para, todos juntos, seguir celebrando cada 25 de diciembre, fun, fun, fun. Ahora, las pastas y rosquillas no faltan, tampoco el chocolate o el vino dulce. Incluso juegan un par de décimos de Lotería para toda la comunidad.

Su alegría llama la atención de quienes pasan por la calle, que miran asombrados por el día tan peculiar elegido para hacer una reunión de vecinos. Lo que no saben es que es un encuentro de lo más feliz y deseado. Porque sí, allí sí hay quien viva.