Amarauna: la telaraña de mujeres que visibiliza la violencia en el deporte

28 agosto, 2023

Las jugadoras de basket alzan la voz: "Son las arañas que cazan a las moscas"

Amarauna es una "telaraña" de mujeres que alzan la voz cansadas de escuchar casos de abuso de poder de los entrenadores en el baloncesto alavés. Este grupo de mujeres quiere visibilizar y erradicar las diferentes violencias que sufren las mujeres en el baloncesto. Ellas quieren dar la vuelta a la historia: "Son las arañas que cazan a las moscas".

Amarauna quiere que las futuras generaciones no pasen por las mismas violencias que sufrieron ellas, sobre todo siendo menores de edad. Estas mujeres creen que en el basket se han normalizado situaciones y relaciones entre entrenadores y jugadoras menores que "no son normales". Y quieren acabar con todas las violencias que sufren las niñas, adolescentes y jóvenes de Álava.

Artículo publicado originalmente el 13 de mayo de 2023.

Pero no son profesionales: son jugadoras de baloncesto como ellas. Y sin una formación específica en el ámbito de la violencia y el menor, hacen de vínculo entre las jugadoras del baloncesto y los profesionales que llevan trabajando muchos años en la protección del menor.

Pero Amarauna no se queda de brazos cruzados y tiene estos tres objetivos:

  • Dar visibilidad a diferentes testimonios de víctimas del entorno del baloncesto.
  • Crear conciencia y facilitar los recursos para evitar futuras situaciones de violencia.
  • Impulsar la activación de un movimiento para erradicar las diferentes violencias y a las personas que las llevaran/llevan a cabo.

"Es un ámbito que está muy masculinizado"

Amarauna recoge testimonios de mujeres que han jugado o siguen jugando en el baloncesto. Cuando abrieron las redes sociales hace tres meses recibieron bastantes testimonios. Ane, una de las personas activas de Amarauna, cree que a partir de ahora más gente hablará con ellas y esperan que sea así. Amarauna quiere que "salga todo a la luz y todas las personas que han ejercido violencia dejen el deporte y no entrenen a menores de edad". Pero para llegar ahí "hay que ir trabajando poco a poco".

Amarauna quiere que todo salga a la luz

En los testimonios recogidos el colectivo ha visto que hay un patrón. ¿Por qué? Porque uno de los problemas en el basket es la creación de una cultura y unos hábitos en la relación entrenador-jugadora. En este ámbito hay un espacio de intimidad que puede derivar en violencias.

deporte menor

Las mujeres que forman Amarauna son del 97 y 98. Cuando eran jugadoras menores de edad ellas mismas normalizaban las violencias que sufrían cuando entrenaban, en los partidos o incluso fuera del deporte. De hecho, Ane afirma que todavía lo tienen muy normalizado. Estas jugadoras se han educado con la violencia en el deporte. Por eso, quieren que las siguientes generaciones vean que tienen la opción de denunciar.

Por eso también hacen la labor educativa: ponen nombres a situaciones violentas porque lo que 'no tiene nombre no existe'. Al estar en contacto directo con profesionales en la materia, se informan de distintos tipos de violencias, como por ejemplo el "grooming" y lo explican de una manera que se entienda y cale en las jugadoras.

Amarauna piensa que el entorno del deporte se ha quedado atrás en cuanto al movimiento feminista. "Es un ámbito que está muy masculinizado y gestionado por hombres. Y lo que han hecho siempre es ocultar las cosas que pasaban". Ane declara que "la sociedad cree que el deporte es un entorno sano, pero hay que trabajar para que así lo sea".

Normalizar lo que no es normal

Amarauna denuncia que cuando el entrenador es mayor de edad y las jugadoras menores en un equipo femenino hay situaciones que "están muy normalizadas pero que no son normales" . Y que esas situaciones no tienen que ser siempre violencia sexual o física.

En estos entornos pueden crearse cinco tipo de violencias diferentes:

  • Física.
  • Psicológica.
  • Sexual con contacto.
  • Sexual sin contacto.
  • Negligencia.

La negligencia y la psicológica "están muy aceptadas" y quizás menos difíciles de identificar. Por ejemplo, cuando una jugadora está lesionada y no puede entrenar y que el entrenador le diga: "Tu sabrás lo que haces". Aunque la violencia física no es sólo pegar: "Como has jugado mal te voy a tener corriendo hasta que te desmayes". Estos son castigos físicos que "no tienen sentido".

Las mujeres también han sufrido comentarios sexistas: "Como te aprietan esos pantalones"

Las mujeres también han sufrido violencia sexual sin contacto por parte de sus entrenadores, como por ejemplo, los comentarios de "como te aprietan esos pantalones" o "mira como tienes los pezones". Pero también las menores han normalizado que el entrenador vaya con ellas al cine, de fiesta, a las cenas y a emborracharse.

fiesta

Normalizan que "les inviten a copas y chupitos cuando el entrenador tiene 25 años y las chicas 15". "Son situaciones que no deben darse", denuncia Ane. "Hay que separar la relación entre el entrenador y las jugadoras". "Eres un entrenador, no un amigo". "Eso no lo verías normal en un profesor de la ESO".

El discurso de la sociedad ante estas situaciones es que "siempre ha sido así. Hay gente que nos lo discute porque dicen que así se crea el  equipo. Pero eso no es normal". Amarauna aclara que todos los entrenadores no son así: "Hay entrenadores con dos dedos de frente que pueden cenar e irse a casa, pero no siempre es así". "Es el entorno perfecto para que un abusador o acosador abuse y acose a la víctima y a ojos de todo el mundo. Nadie lo va a ver mal porque es el entrenador".

El abusador abusa "a ojos de todo el mundo"

Se pierde la noción de que los entrenadores son mayores de edad y ellas menores. Por eso hay un abuso de poder. "Hay toda una psicología detrás de eso. Actúan aprovechándose de su posición". En ese tipo de relaciones las adolescentes y niñas "no son conscientes" del tipo de relación. "Puedes ser más o menos madura o tener más o menos información sobre las violencias, pero aunque digan que ella quería, el entrenador es el responsable y mayor de edad".

¿Cómo surgió el colectivo?

Este colectivo empezó a reunirse en junio de 2021. Desde el principio cuatro mujeres forman parte del colectivo, aunque entre tres  y cuatro personas más suelen echarles una mano. Estas cuatro mujeres eran y son jugadoras del basket y a lo largo de su carrera deportiva han coincido en el mismo equipo o en la misma liga.

El proyecto empezó poco a poco: empezaron a reunirse, poner objetivos y concretar qué querían sacar de este movimiento. Es decir, que fuesen hechos y no palabras. Este grupo de mujeres acudieron a una charla contra la violencia en el deporte y ese fue el punto de inflexión para crear por fin el proyecto. En esa reunión conocieron las leyes y las diferentes violencias: a lo que les había pasado en su adolescencia le pusieron nombre.

Y tuvieron la oportunidad de conocer a gente profesional que llevaba años trabajando en el ámbito deportivo y protección de la infancia. Las personas que forman Amarauna son conscientes de que vienen de otros ámbitos profesionales y para que Amarauna fuese real necesitaron el apoyo de los profesionales que llevaban "toda la vida en esto".

¿Qué tengo que hacer si quiero denunciar?

Desde Amarauna animan a las mujeres a denunciar las violencias sufridas. "Es mejor denunciar porque si no estas personas nunca van a tener una mancha en el expediente y seguirán trabajando con menores". Si la víctima sufre algún tipo de violencia Amarauna también ofrece su correo y cuenta de Instagram: si quieren tomar un café o comentar alguna duda son todo oídos.

Antes las víctimas sentían que estaban solas

"Antes ni te planteabas que existía esa opción de denunciar la violencia que sufrías en el basket". La ignorancia sobre la existencia de las violencias y la normalidad de ellas hacía que las víctimas se sintiesen solas. Cuando tenían una situación 'incómoda' las únicas sabedoras de esa situación eran las compañeras de equipo menores de edad. En esas situaciones faltaba una figura adulta que les acompañase, les escuchase y guiase. Y todo eso se quedaba ahí y no salía a la luz.

Pero ahora el basket y el deporte en general está mejorando poco a poco. En 2021 se aprobó la ley LOPIVI. Una ley que garantiza los derechos fundamentales a los niños y adolescentes que sufren alguna violencia en el deporte. "Hasta ahora algunos clubes lo han empezado a aplicar y otras no".

Pero a partir de septiembre todas las asociaciones deportivas en Álava tendrán un nuevo protocolo que consiste en obligar a tener un delegado de protección a la infancia.

Teléfonos de ayuda

Las anteriores generaciones han vivido situaciones violentas y "se sienten culpables de que eso pasara". Pero "no lo quieren denunciar: lo quieren borrar de su memoria y que sea algo del pasado". Ahora las jugadoras se dan cuenta de que los comentarios o acciones vividas no son normales, pero no lo quieren remover: 'lo pasado pasado está'. Pero las personas que lo hicieron hace años pueden seguir en activo. Y por eso es importante denunciar.

"Se sienten culpables de que eso pasara"

Pero denunciar no siempre es por la vía judicial. Hay distintas formas de denuncia: expedientes e investigaciones al club. Amarauna recalca que aunque las violencias hayan ocurrido hace años y las mujeres piensen que no sirven de nada sí que sirve. "Cuanta más información haya sobre esa persona, más fácil es que se aparte del mundo del deporte y no pueda trabajar con menores".

basket

Si una mujer que sufre algún tipo de violencia en el basket quiere denunciar su situación, lo primero que debe hacer es contactar con 'Zure taldekoak gara'. ¿Qué es? Es un servicio para casos de acoso y abuso sexual en el deporte. Este servicio da información y atención a las víctimas y su entorno.

La persona llama y estos profesionales le indican los pasos que puede dar. Ellos no inician nada, pero explican a la víctima las opciones que tiene. E incluso 'Zure taldekoak gara' también puede activar una denuncia anónima. Está siempre acompañada en su decisión y su caso es totalmente anónimo. Además, estos profesionales llevan muchos años trabajando de eso. El teléfono es 688671000.

Si la llamada es urgente las mujeres también tienen la opción de llamar a Satevi. Satevi atiende a la víctima y tienen atención jurídica y psicológica. Aunque no son especialistas en deporte. Su número es 900 840 111.

Para que las mujeres cuenten sus experiencias y tengan un espacio para hablar, Amarena organizará el 8 de junio un taller para que las mujeres y niñas del basket puedan contar sus vivencias en un espacio seguro. Y también para informar a estas personas de la detección de las violencias y qué pasos pueden dar ante esas situaciones. Lo anunciarán en sus redes sociales.

El apoyo de las instituciones y la ciudadanía

Las personas que se han puesto en contacto con Amarauna repeten lo mismo: "Hace tiempo que se tenía que haber hecho". Y es que el colectivo se ha sentido arropado y bien acogido por parte de la ciudadanía alavesa y vitoriana. De hecho, todas las personas que se han puesto en contacto con Amarauna las han apoyado.

Las instituciones también han apoyado esta iniciativa. Tienen asesoramiento de "Zure taldekoak gara" y hay referentes y profesionales que les han guiado y ayudado: Iñaki Alonso, Isabel Abella y Ainhoa Azurmendi. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz también han mostrado interés, sobre todo en el ámbito de Igualdad y Deporte del Ayuntamiento. También cuenta con el apoyo de Gasteizko Mugimendu Feminista.