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Aumentan un 25% las multas por aparcar en plazas para minusválidos

13 febrero, 2017

Eginaren Eginez denuncia que los familiares de algunos titulares de la tarjeta para minusválidos hacen un uso indebido de ésta para poder estacionar

La Policía local impuso el año pasado 1.021 multas por estacionar o parar el vehículo en zonas para uso exclusivo de minusválidos

En 2015, el número de multas había sido de 757, un 25% menos. Estas infracciones están penalizadas con 200 euros, aunque no acarrean la pérdida de puntos del carné de conducir.

Ramon Rubial, cercana a Consultas Externas, y Domingo Martínez de Aragón, junto a las Universidades, son las calles con más multas de este tipo

El parking de Ramón Rubial, junto a la Telefónica de Sansomendi, encabeza por mucho la lista de vías donde más notificaciones dejaron los agentes municipales el año pasado. En esta calle se pusieron 126 sanciones por aparcar en plazas destinadas a personas con movilidad reducida. Le siguen Domingo Martínez de Aragón, junto a las Universidades, con 59 multas, Avenida de los Olmos con 49 y Mendizabala con 47.

  • Uso indebido de la tarjeta

"La mayoría de los conductores que ocupan aparcamientos reservados a minusválidos carecen de la autorización correspondiente", destacan desde Eginaren Eginez, la asociación de personas con discapacidad física de Álava. "Esta mala práctica se da muchísimo".

Algunas personas aprovechan la tarjeta de un familiar para aparcar cuando van a trabajar o a hacer la compra

Pero el mal uso se extiende también a familiares del titular de la tarjeta: "Nos hemos quejado reiteradamente de que algunos allegados a personas minusválidas hacen un uso indebido de la tarjeta que permite aparcar en estas plazas".

Aunque no se trata de "un fraude generalizado", sí existe "cierta picaresca que hace flaco favor a la imagen de nuestro colectivo y a la inclusión". El Ayuntamiento concede esta acreditación individual e intransferible a una persona con serios problemas de movilidad, pero no la asocia a un automóvil en concreto. Esta tarjeta, que se deja en una zona visible sobre el salpicadero, sirve para cualquier vehículo siempre que lleve al titular. "Puede ser el coche del vecino, el de un amigo o el de un familiar".

En algunos casos, se ha empleado la tarjeta de un titular ya fallecido

El problema es que algunos allegados a los titulares de la tarjeta la usan para aparcar, aunque no vaya a entrar ni a salir del automóvil la persona a la que pertenece. "A veces, el dueño de la tarjeta vive en una residencia y le llevan y le traen en coche sólo los fines de semana. Pero de lunes a viernes los familiares la utilizan cuando van a trabajar, a hacer la compra, etc., para encontrar aparcamiento más rápido. Además de hacer un uso indebido de la autorización, impiden que utilice esa plaza quien realmente lo necesita".

Incluso, "en algunos casos se ha empleado la tarjeta de una persona ya fallecida", apunta la asociación. "Cuando el titular de la acreditación muere, las instituciones no la requisan. Depende de la voluntad de sus familiares devolverla o no".

  • Período de validez

Las tarjetas incorporan un holograma desde 2011 para dificultar su falsificación

Las tarjetas, donde se puede leer su fecha de caducidad, tienen una validez inicial que oscila entre 1 y 5 años. En cuanto a las falsificaciones, "este problema ha disminuido mucho o ha desaparecido" desde que a principios de 2011 empezaron a incluir un holograma.

El titular debe presentarse periódicamente en las oficinas del Instituto Foral de Bienestar Social para poder renovar la tarjeta, que se concede a personas con graves problemas de movilidad.

Por ejemplo, "las que están en sillas de ruedas o dependen de muletas y bastones para poder andar", explican desde la asociación. La Diputación emite después un informe al Ayuntamiento, la institución que expide estas tarjetas.

Por tanto, "no basta con tener una discapacidad, aunque sea en un porcentaje elevado". Este baremo también contempla las dificultades relacionadas con la movilidad que impiden el uso de transportes colectivos. Así, la obtención de la tarjeta se encuentra vinculada a la posibilidad de utilizar el tranvía o el autobús urbano.