Estíbaliz regala su órgano a San Prudencio

27 abril, 2023

Armentia estrena este 28 de abril este instrumento que han donado los monjes benedictinos

De Patrona a Patrón. O lo que es lo mismo, de la Virgen de Estíbaliz a San Prudencio. La basílica románica de Armentia estrena órgano este 28 de abril. Un instrumento de origen francés que hereda de los monjes benedictinos de Estíbaliz antes de su marcha del santuario.

Los frailes conocían la falta de órgano en la basílica. Tras contactar con los responsables diocesanos, decidieron donar uno de los órganos que tenían dentro de la clausura a la basílica. Allí permanecerá de forma indefinida en su presbiterio.

organo Armentia Estibaliz

Conocido como 'órgano positivo', cuenta con dos teclados manuales y un pedalier, o teclado de pies. Su carácter tímbrico es similar al del órgano barroco de cámara. Tiene 8 registros, lo que le da un sonido envolvente para un templo como el de Armentia.

De Burdeos a Estíbaliz

organo Armentia Estibaliz

El órgano fue elaborado en la década de los 70 del siglo XX en Dax. Su destino fue la catedral de San Andrés de Burdeos, donde estuvo varios años. En el 2000 el canónigo del templo y organista francés, Jean Canot, lo cedió al Santuario de Estíbaliz.

Canot había pasado muchos veranos de retiro en la comunidad benedictina. Y, como agradecimiento por la acogida, lo regaló al templo alavés con la condición de que lo usaran y cuidaran.

organo Armentia Estibaliz

El adiós de los tres monjes a Estíbaliz, y la falta de relevo, impulsaron a la última comunidad benedictina de Estíbaliz a cederlo a la basílica de San Prudencio. Un regalo al patrón de Álava. Y un gesto de unión entre dos puntos neurálgicos de la tradición, cultura y devoción en Álava.

Será este viernes de San Prudencio, durante la Misa Pontifical que preside el Obispo de Vitoria-Gasteiz, cuando las notas del órgano resuenen en Armentia. Lo harán a manos de José Santos de la Iglesia, organista de la catedral nueva vitoriana. Le acompañarán las voces del Coro Diocesano San Prudencio bajo la batuta de Una Ibáñez. Y seguirá en uso, tal y como Canot quería.