Bajo el suelo de Vitoria: La red de saneamiento

24 enero, 2017

Subsuelo de Vitoria: una red de 700 kilómetros bajo tierra funciona como las venas del Cuerpo Humano

Desde enero de 2012, Amvisa se encarga de la gestión de la red de saneamiento del término municipal de Vitoria-Gasteiz. De esta forma, la agencia municipal del agua de Vitoria controla el ciclo integral del agua: desde que se recoge de los puntos de captación de abastecimiento para ser consumida, hasta que se devuelve al río Zadorra una vez depurada.

La red de saneamiento tiene varios objetivos:

  • Evitar los problemas sanitarios de la recogida del agua fecal
  • Prevenir las inundaciones que causan los ríos
  • Minimizar la afección al medio ambiente en los vertidos

Más de 700 kilómetros de red subterránea

Para cumplir estos objetivos, existe un sistema bajo tierra formado por tuberías y colectores con una longitud de más de 700 km. Su funcionamiento es similar a la red de venas del cuerpo humano.

Se recoge el agua sucia de cada domicilio o empresa en pequeños tubos de saneamiento, que pasan a unos colectores que aumentan de tamaño a medida que se acercan a la depuradora de Crispijana.

A comienzos de siglo varios de estos colectores se reformaron, especialmente el más grande de todos, en Portal de Foronda.

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Tuberías Saneamiento

Todos los colectores se juntan en una gran galería llamada canal emisario que discurre en paralelo al río Zadorra. Este emisario recoge todas las aguas residuales y las conduce hasta la depuradora que se encarga de tratarlas, antes de verterlas de nuevo al Zadorra. Amvisa instaló, además, en 2016 un sistema para evitar que el agua del Zadorra entre en el canal emisario.

El agua se desplaza por los colectores por gravedad, descendiendo por su peso en dirección sur-norte. Y es que a pesar de que Vitoria se encuentra sobre una Llanada, tiene una pendiente uniforme que va de sur a norte.

Los colectores más grandes tienen 4 x 2,4 metros

Las tuberías básicas que recogen las acometidas de cada portal tienen cilindros de 300-400 milímetros. Por su parte, los colectores más grandes son galerías que pueden alcanzar los 4 x 2.4 metros. Para las más pequeñas se utiliza material plástico como polietileno o pvc. Y, en las más grandes, hormigón armado.

Sistema unitario o separado

El sistema de saneamiento es unitario en la ciudad consolidada. Esto quiere decir que por los mismos tubos van tanto el agua fecal como la de lluvia. Sin embargo, en los barrios de Salburua y Zabalgana, así como en las urbanizaciones más recientes, se ha optado por una red separativa.

En episodios de lluvia, la red separativa es más efectiva

Con ello, se pretende que el agua de lluvia no se mezcle con las aguas fecales y así poderla tratar de forma diferente. Por ejemplo, cuando llueve mucho parte de los caudales de la red pluvial se vierten directamente en los cauces, lo que permite ahorrar gastos y capacidad en la depuradora.

Batán y Zapardiel, al Perretxin

Otra forma de ahorrar y no depurar agua ya limpia es evitar que el agua de los ríos se meta en la red de saneamiento. En su expansión, Vitoria abarcó zonas con ríos y arroyos por lo que se optó por taparlos y utilizarlos como un colector más. Es el caso de los ríos Batán, Zapardiel, Errekaleor o Santo Tomás. Estos dos últimos ya se derivaron al canal de la Alegría para ir directamente al Zadorra.

Además, en estos momentos, URA ejecuta las obras para derivar las aguas del Batán y el Zapardiel al río Perretxin, en épocas de crecida. En Lasarte habrá una balsa de laminación de 130.000 metros cúbicos, destinada únicamente a acoger el agua sobrante del Abendaño y el Zapardiel en épocas de crecida. Y la balsa aliviará el agua hacia Zabalgana por una tubería que podría llevar 1 metro cúbico por segundo: tendrá 70 centímetros de diámetro.

Esta derivación de los ríos del Sur evitará que las aguas de los Montes de Vitoria lleguen a la depuradora de Crispijana en época de inundaciones. Con su derivación al Perretxin, el agua limpia de los montes llegará directamente al Zadorra sin pasar por las tuberías de Vitoria-Gasteiz.

La conducción hasta el Perretxín llegará desde la nueva balsa a través de un canal subterráneo de 2.322 metros. Este cruza bajo el río Abendaño (Batán) y discurre bajo tierra. Engancha junto a Lidl de Alto de Armentia en el recorrido del Perretxin.

 

Por su parte, en las últimas urbanizaciones que abarcan los barrios de Salburua o Zabalagana se ha preferido dejar los ríos a cielo abierto y que funcionen como ríos. Así se consigue que los caudales de estos cauces no acaben en la red de saneamiento.

Las crecidas afectan a Crispijana

La depuradora de Crispijana está preparada para depurar sobradamente los caudales residuales generados con tiempo seco. Sin embargo cuando llueve mucho, las redes unitarias multiplican su caudal incluso por 10 con relación a dicho caudal.

En estos casos, se sobrepasa la capacidad de depuración, debiendo verter cierta cantidad de agua a los ríos aún sin tratar. Estos vertidos son conocidos como DSU (Descargas de Sistemas Unitarios).

La red pluvial permite aligerar en parte el agua que se acaba vertiendo a la red de saneamiento. Aunque se trata de agua que no se ha mezclado con el agua fecal, para los más proteccionistas este agua sigue arrastrando suciedad y se debería depurar.

Todas estas reformas y mejoras en la red de saneamiento tratan de conseguir que el agua utilizada en la actividad humana se pueda devolver a la naturaleza en las mejores condiciones de calidad (lo más parecida a la calidad del agua en el punto de captación).