Blusas y Neskak: ¿Cómo han cambiado desde los 80 y qué mejorar?

24 julio, 2021

Jesús Prieto Mendaza no descarta un cambio del traje por una camiseta y sandalias, y pide repensar el paseíllo tras el bajón en los espectadores que se acercan

La Plaza de España no vivirá este 25 de julio los reencuentros tradicionales en las cuadrillas de blusas y neskak. Algunos se pondrán las abarcas, pero solo se juntarán con amigos o familias, en grupos reducidos. Es tiempo de pensar en 2022 y, por qué no, de analizar posibles cambios en las fiestas de la ciudad.

El antropólogo Jesús Prieto Mendaza es un blusa que ha analizado mucho las costumbres de las cuadrillas. Y ha publicado dos libros al respecto. Sara Esteban ha hablado con él, en el recorrido que este 25 de julio deberían hacer los blusas y neskak por Dato.

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Recordamos con Jesús Prieto Mendaza los tiempos de excesos en los 80, aquellos años en los que era habitual estampar las alubias contra la pared del restaurante. Años en los que el alcohol era mucho más abundante que ahora: “Quien dice que los jóvenes de ahora beben en exceso es que no han conocido nuestras fiestas. En los años 80 el exceso de alcohol era evidente”. Eran años de vino, licores y alcohol duro: “Ahora la gente pide agua o ‘cerveza sin’, pero en los 80 lo raro era que un blusa no bebiese alcohol”. Prieto Mendaza también aprecia un cambio en las cuadrillas con la entrada de las neskak, momento en el que actitudes hoy impensables dejaron de realizarse.

El perfil del blusa y la neska actual es muy variado, mucho más cercano a la sociedad. Y es que un blusa o neska “no es un paracaidista” de la sociedad. Los excesos, en general, han pasado a la historia. Ahora los responsables de las cuadrillas vigilan que no los novatos no se pasen-

Pero también es momento de analizar qué mejorar. Incluso, Prieto Mendaza no descarta que en los próximos años cambie la vestimenta de las cuadrillas, para despojarse de unos trajes (tanto de ellos como de ellas) muy incómodos en días de calor. “El traje de blusa y de neska podría quedar para días concretos“.

Prieto Mendaza echa también de menos el ambiente de la Plaza de Toros, que ha restado igualmente protagonismo al paseíllo. Un paseíllo que, en los últimos años, ha perdido muchos espectadores: “Vamos a un sitio al que no llegamos y volvemos de un sitio en el que no hemos estado”.

Los blusas y neskak son, eso sí, el alma de la fiesta. Y Prieto Mendaza alerta: “Unas fiestas organizadas desde el Ayuntamiento pierden la magia”. Esa magia la pondrán los blusas y neskak que, tras dos años de parones, están a tiempo de reinventarse para no quedarse anclados en el pasado.

Prieto Mendaza también se moja sobre el fin de la carrera de burros. “La carrera de burros durante muchos años los más burros no tenían cuatro patas, estaban encima. Se maltrataba al borriquito, pero hace mucho que eso cambió“, explica. Y asegura que en Álava había “una cierta industria alrededor de los pollinos. Yo no estoy de acuerdo con que últimamente se maltrataba a los burros. Esto hace tiempo que cambió”. Aquella carrera “tenía esa magia, pero se ha conseguido recuperar magia con la carrera de barricas”. Y considera que “se ha criminalizado en exceso” a Batasuna por sacar a dos bueyes al estilo del siglo XIX. “Desde el punto de vista etnográfico es una maravilla, y criminalizar eso como maltrato me parece un exceso”:

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7 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. celevito dice:

    Desde muy pequeño, aún perteneciendo a una familia VTV por parte de madre que “sentían y participaban” en la “liturgia blusamari”, me ha resultado vergonzosa la manera de “divertirse” de algunos (y últimamente vitorianas) durante las fiestas de la Blanca. No soportaba el comportamiento dominante, pero sobretodo hortera y primitivo de la mayoría de los componentes de esa especie de rebaños aculturales que se formaban en función del vino y demás alcohol consumido. Tanto es así que por costumbre (por cierto muy similar a la practicada por mis amigos pamplonicas), el 4 de agosto me largaba a pasar mis vacaciones a cualquier otra parte del mundo civilizado con la condición de que no coincidiera con sus “tradicionales fiestas”. Pero ya veo que la verdadera pandemia de esta humanidad que va aceleradamente hacia su extinción parece irreversible. Lo siento por los que vienen detrás. ¡Que os sea lo más leve posible!

  2. Un gran porcentaje de blusas no se ha puesto la blusa en su vida, no vale en la cintura. No llevan abarcas si no zapatillas. No tienen ni boina, que importancia tiene que vayan en camiseta y pantalón corto. Realmente ninguna. Podríamos seguir con los dulzaineros con música pregrabada y en chándal y ya la banda municipal con bermudas y chancletas. Total para cuatro jubilados,tres de las residencias y seis niños que se ponen en la calle Dato que importancia tienen estos cambios.

    • Dirua dice:

      como les permiten esas furgonetas con grifos de alcohol para que quieren mas? y con dinero de todos

      • Jose Ruiz dice:

        Como se nota a quien nunca ha estado en cuadrilla de blusas!.Antes de hablar infórmese.El dinero de las ayudas del ayuntamiento sufraga PARTE del gasto de las fanfarres,esas que animan a las noches el centro de la ciudad en fiestas.El gasto de las cuadrillas en su material corre por parte de los componentes de la cuadrilla y comercios que a cambio de publicidad en las revistas,vehículos,nos apoyan..pero sale mucho de NUESTROS bolsillos,incluído compra de material para actividades de cara a la ciudad..gambada popular,traineras etc.Asi que,antes de hablar,informarse o ver desde dentro como funcionan

        • Dirua dice:

          hablo con conocimiento del dinero exacto que se les da, parcial o total no importa, se les da mucho dinero cuando hay otras inversiones que llegan a más gente, al paseíllo la gente ya va por compromiso de conocidos, al rato se van y se crea ese espectáculo de espera de cuatro gatos por un pastizal

  3. Un blusa dice:

    Yo pienso que las fiestas como tal están bien aunque yo invertiría más dinero en hacerlas menos monótonas y más variadas, no cambiaría los trajes de blusa ni de coña al fin y al cabo es nuestra segunda piel y estamos acostumbrados al calor eso no es problema

    • Jose Ruiz dice:

      Los que hemos mamado desde críos tener blusa paterno en casa,y lo somos ahora,llevamos todo el traje puesto todas las fiestas por mucho calor que haga,sólo me quito la blusa en los almuerzos o comidas de la cuadrilla,por no mancharla accidentalmente,lo demás,todo el rato puesta

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