VÍDEO - "Cuando deje de hablar de mi hijo Borja es cuando sea un desaparecido de verdad"

4 febrero, 2026

La madre de Borja Lázaro repasa en Directo al Grano sus 12 años de espera: "Cuando alguien desaparece, tu agenda ya no es tu agenda, es la del desaparecido"

Borja Lázaro sigue presente en los medios. El joven vitoriano, que desapareció en 2014 en La Guajira, ha vuelto este martes al recuerdo gracias a Paco Lobatón y Directo Al Grano. Allí Ana Herrero, madre de Borja, ha explicado cómo se siente y cómo aún siguen esperando esa llamada que les prometió Borja cuando hablaron con él por última vez: "Todavía seguimos esperando la llamada".

"Cuando deje de hablar de Borja, es cuando sea un desaparecido de verdad. Mi labor, además de cuidar de las cosas de Borja, es seguir buscando a Borja", ha asegurado Ana Herrero.

La desaparición de Borja Lázaro obligó a la familia a tramitar incluso su muerte por cuestiones administrativas, pero su familia no cesa en el objetivo de saber qué ha pasado. "Han pasado doce años y el temor es que haya pasado algo que no tenga remedio", ha explicado Ana, la madre de Borja. Aún así, Borja sigue vivo para la familia, y quieren que se siga hablando de él. Ella aún hoy sigue durmiendo con el teléfono en la almohada por si en algún momento suena el teléfono.

Un gran viajero

Sergio, hermano de Borja, reconoce que, aunque la esperanza no la han perdido nunca, su objetivo es ahora saber qué ocurrió aquella noche. "Borja era un gran viajero y había viajado por medio mundo" explica Ana. La propia madre recurre a los versos de Txoria Txori para hablar de la necesidad de volar y no cortar las alas a quien quiere volar: "Doce años sin tener comunicación es muy duro".

La desaparición de Borja Lázaro llegó justo después de la Navidad de 2014, y la última vez que fue visto en la posada en la que se encontraba fue en una noche de fiesta. Al conocer la desaparición, la Policía Colombiana, Interpol y Ertzaintza pusieron en marcha un dispositivo de búsqueda.

Pese a su intención inicial, Ana aceptó el consejo de un agente de la Ertzaintza y no fue a Colombia: "Ir a Colombia era muy difícil, un terreno con contrabando de droga o gasolina. Un terreno donde están las FARC y los paramilitares.... Podría haber sido un secuestro y nos dijeron que ni se nos ocurriese ir allí. Cogí el ordenador y me puse a escribir a organizaciones religiosas, al obispo de La Guajira, ONGs que trabajan allí, a asociaciones de mujeres wayús... algunos contestaron, otros no. Los que contestaron nos dijeron que no iban a preguntar, y que, si se enteraban de algo, me decían".

Su contacto a día de hoy con una organización de búsquedas humanitarias y extrajudiciales en Colombia, personas secuestradas por la guerrilla antes de 2016. "Con ellos estoy en contacto y sí que confío en que pueda lograr algo".

La agenda no es tu agenda

Ana Herrero es una profesora que, en ese momento, iniciaba la jubilación. Pero tuvo que renunciar a ella para ser la defensora legal de su hijo ausente. "Cuando alguien desaparece, la agenda no es tu agenda, es la agenda del desaparecido. Sus bienes se quedan aquí. Tuve que nombrarme sucesora judicial".

Borja tenía un piso en Luxemburgo, y Ana tuvo que seguir pagando la hipoteca hasta que decidió ponerlo a la venta: "Esas son las cosas que deja un desaparecido, hay que seguir administrando". Además, cuando alguien desaparece, las cuentas bancarias también se bloquean.

Ana y Sergio siguen con la esperanza puesta en saber qué ocurrió aquella noche de enero de 2014. Mientras tanto, su hijo y hermano seguirá siendo alguien que está desaparecido, por mucho que ya administrativamente hayan tenido que darle por muerto.