Boyé rescata un empate sobre la bocina ante el Girona (2-2)

23 febrero, 2026

El Alavés cierra la jornada este lunes a las 21:00 en Mendizorrotza con un duelo directo ante el Girona. Solo 3 puntos separan a ambos en la tabla

2:2
  • 1-0 Lucas Boyé (min. 5).
  • 2-2 Lucas Boyé (min. 88).
  • 1-1 Vanat (min. 31).
  • 1-2 Tsygankov (min. 73).

El Alavés rozó la victoria y también la derrota en Mendizorrotza. Un cabezazo de Lucas Boyé en el minuto 88 salvó un empate (2-2) que sabe agridulce tras un partido igualado y con falta de acierto en los últimos metros. El delantero argentino firmó un doblete, pero el equipo Coudet no logró cerrar tres puntos que tuvo cerca y lejos a partes iguales. De esta forma, el Alavés se coloca 14º con 27 puntos, a tres del descenso.

El choque arrancó con homenaje. Mendizorrotza ovacionó al Baskonia tras su Copa del Rey, y Sedekerskis y Howard mostraron el trofeo mientras sonaba el “campeones”. Después llegó el fútbol.

El Glorioso golpeó pronto. En el minuto 5, Yusi centró desde la izquierda y Boyé remató en el área pequeña para hacer el 1-0. El primer disparo local acabó en la red. En la siguiente jugada, Toni Martínez tuvo el 2-0 en un mano a mano que terminó mandando fuera.

Poco a poco el Girona fue creciendo con balón y encontró premio en un córner. Witsel peinó en el primer palo y Vanat apareció solo en el segundo para empatar. El 1-1 supuso además el primer gol a balón parado que recibe el conjunto albiazul esta temporada.

Tras el descanso, el equipo de Coudet salió decidido. Dominó, centró y acumuló llegadas. Sin embargo, faltó precisión y, Denis Suárez y Calebe entraron para agitar el ataque, pero el problema seguía: centros sin encontrar rematador.

Cuando mejor parecía el Alavés, el Girona golpeó con calidad. Ounahi filtró un pase entre líneas y Tsygankov definió el 1-2 en el minuto 73. El tanto reflejó lo que le faltó al conjunto vitoriano: ese último pase que marca diferencias.

Sivera sostuvo al equipo con un paradón en el 79 tras una contra visitante. Coudet agotó cambios y buscó el empate a la desesperada. Y lo encontró.

En el 88, Boyé se elevó para cabecear al palo largo y colocar el balón en la escuadra. Un golazo que encendió Mendizorrotza cuando el reloj ya apuntaba a 9 minutos de añadido. El argentino sostuvo al equipo en el momento más delicado.

El empate deja sensaciones encontradas. El Alavés compitió, reaccionó y mostró carácter. Pero también pagó su falta de efectividad y concedió demasiado en momentos clave. Mendizorrotza empujó hasta el final, aunque esta vez el arreón final lo firmó Boyé.