Un cernícalo “ocupa” el piso de un vitoriano en Lakua

21 junio, 2021

El ave entró por la ventana, pero el viento la cerró y no pudo volver a salir

Txetxu Flores llevaba días sin pasar por su casa. Tras varias jornadas cuidando de un familiar, este domingo volvió, pero se encontró con una sorpresa: habían “ocupado” su piso. Un pequeño cernícalo que entró por la ventana se había quedado dentro de casa.

Foto: Txetxu Flores.

Txetxu Flores tira de humor ante estos hechos: “Mi piso parece Cabárceno”, aseguraba en Facebook al contar su historia. Y es que no es la primera vez que alguna ave le entra en casa, aunque casi siempre había sido en periodos cortos.

Sin embargo, esta vez ha sido diferente: “Me encontré la casa revuelta, algún libro por el suelo, otras cosas movidas…”, asegura Txetxu. “No sabía que había pasado, pero cuando entré al baño y vi el cernícalo lo entendí todo“.

Foto: Txetxu Flores.

La escena, casi propia de un robo, tenía una explicación más fácil de la esperada: Txetxu se había dejado la ventana abierta, y el ave había entrado por ahí. Sin embargo, el viento la cerró, y el ave no pudo salir. “El pobre llevaría varios días encerrado en casa, y sin comer”, se lamenta Txetxu. “Había estado por el baño, el salón, la cocina… Normalmente tengo cuidado, sino se te cuelan ‘hasta la nevera’. Pero esta vez yo no estaba en casa”.

Foto: Txetxu Flores.

Al ver a la cría, Txetxu intentó ayudarla a volver al nido con su familia, pero ya era tarde. El nido ya está vacío, y no volverá a llenarse hasta la primavera que viene. Este lunes, será el propio Txetxu el que le saque de su piso; y es que le llevará al Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre en Martioda, para que lo devuelvan a la naturaleza.

15 años de nido

Este nido en el barrio de Lakua lleva construido unos 15 años. Txetxu apunta que lo hicieron unas urracas. Sin embargo, al año siguiente unos cernícalos las echaron, y desde entonces todas las primaveras este vecindario convive con estas aves. “Mi casa es ya casi como la de ellos”, asegura.

Fotografía del nido con los cernícalos recién nacidos. Foto: Txetxu Flores.

“Más de una vez nos han dicho que estas aves suelen anidar en torres de iglesias y otros lugares altos, y que no es habitual que se relacionen con humanos“, asegura Txetxu. “Pero no es la primera vez que entran en casa, aunque suelen salir más o menos rápido”.

Foto: Txetxu Flores.

Txetxu ha visto crecer durante años a muchas crías de Cernícalo, y conoce al dedillo cómo suelen actuar: “Suelen poner 5 o 6 huevos. Pero cuando van creciendo los más grandes tiran del nido a los más débiles. No caben y crecen deprisa. Al final, sólo sobreviven 1 ó 2. Los más fuertes. El nido está en un séptimo, así que los caen no suelen sobrevivir”. Ahora, solo queda esperar hasta la primavera que viene para que estas aves vuelvan a Lakua.

Foto: Txetxu Flores.

Dos crías en una nave

Por su parte, los Bomberos de Álava han recogido también esta mañana dos crías de cernícalo de una nave. Lo han hecho en coordinación con el servicio de medio ambiente de la Diputación Foral de Álava. Ambas crías las han trasladado al Centro de Recuperación de la Fauna de Martioda.

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