FCC se despide de Vitoria y cede el testigo a Cespa-Onaindia

29 octubre, 2021

La nueva gestión reorganizará los equipos para mejorar la gestión interna y limpiar de una forma más eficiente Vitoria-Gasteiz

Cespa-Onaindia se encargará de la limpieza de Vitoria-Gasteiz durante los próximos cuatro años, desde este 1 de noviembre. La contrata de limpieza de la ciudad tendrá un coste de 93,7 millones de euros por cuatro años. La empresa alavesa y la ex de Ferrovial participarán en esta UTE para mejorar la impresión que los vitorianos tienen de la limpieza.

"Apelo a la responsabilidad ciudadana, para que aprovechemos las ventajas del nuevo contrato y nos concienciemos de la necesidad de actuar de forma más cívica y más responsable", ha pedido hoy Gorka Urtaran. En 2024 habrá además bonificaciones a quienes utilizan la recogida orgánica, mediante un sistema de chip en los contenedores.

vitoria limpieza fccEl cambio se hará efectivo el 1 de noviembre. Los trabajadores seguirán siendo los mismos que hasta ahora, ya que habrá subrogación para todos los que hayan trabajado al menos 4 meses. Sí habrá algunas mejoras progresivas, pero la maquinaria actual pasará a manos de Cespa-Onaindia.

El contrato establece cambios en la gestión de los equipos: habrá 45 recorridos diferentes para la limpieza viaria, cuando hasta ahora eran las empresas las que ofrecían cómo limpiar la ciudad. Estos equipos polivalentes se encargarán ahora de la limpieza de una zona, cuando hasta ahora eran equipos independientes, sin coordinación, los que limpiaban cada un tipo de vía.

Habrá además 25 personas más para la recogida de contenedores y en la limpieza de calles se priorizarán las hidrolimpiadoras (agua a presión) sobre el baldeo. El Ayuntamiento no cree necesario aumentar el número de personas que estén limpiando las calles: basta con una reorganización, consideran.

Y, por último, aumentarán las islas de contenedores, de forma que sea tan fácil reciclar como utilzar el contenedor 'resto'.

Mejoras progresivas

Habrá otros cambios que se pondrán en marcha a lo largo de estos cuatro años:

  • 200 papeleras selectivas para que Vitoria-Gasteiz disponga en sus sitios más concurridos de separación selectiva en las papeleras.
  • Contenedores de orgánica con chip, para identificar y premiar fiscalmente a las personas que reciclan.
  • Nuevos contenedores. Se sustituirán los 947 que tienen más de 4 años y se adquirirán 78 de envases, 376 de papel y cartón y 854 de materia orgánica.
  • También se adquirirán 90 nuevas bocas ‘tipo panera’ para los contenedores de recogida neumática.
  • Se añadirán 4 nuevos vehículos recolectores
  • Más servicios los fines de semana. Se incrementará el personal de limpieza en domingos y festivos, se crearán equipos polivalentes (capaces de realizar las labores de calles, jardines, papeleras o juegos infantiles), y se reforzará el lavado con agua a presión con más hidrolimpiadoras (en vez de baldeos).
  • Contenedores con llaves para grandes productores.
  • Accesibilidad universal de todos los contenedores.

Además se incrementarán desde las 700 actuales a 1.200 las islas de recogida con los cinco contenedores (cartón, envases, vidrio, resto y orgánica con chip).

El modelo de recogida estará adaptado a cada zona. En el caso de los barrios con recogida neumática (Salburua, Zabalgana, Ibaiondo y Casco Medieval), se completará el sistema con contenedores. Los comercios y la hostelería seguirán teniendo servicio a demanda.

Seis años de disputas

La marcha de FCC pone fin a seis años de disputas con el Ayuntamiento. Las reclamaciones constantes del consistorio por servicios no prestados han desesperado en muchas ocasiones a los responsables municipales. FCC ha judicializado prácticamente todas y cada una de las facturas emitidas y rechazadas por el consistorio.

Este concurso que entrará en vigor el 1 de noviembre es el segundo que se lanza para la gestión de la limpieza de Vitoria-Gasteiz. En 2018 FCC anunció que rompía el contrato al no estar de acuerdo con algunas cláusulas. Tras una mediación, finalmente se anunció la rescisión del contrato y el consistorio lanzó uno nuevo. En 2019 el Ayuntamiento declaró desierto el concurso por varios fallos en el procedimiento.

En junio de 2020, el Ayuntamiento volvió a sacar a concurso la gestión de la limpieza. Un contrato con una duración de 4 años y un quinto prorrogable. Para evitar que el concurso volviera a quedar desierto, en los pliegos se incorporaron clarificaciones y mejoras en los servicios.