¿Cuáles son las cestas de Navidad que más triunfan en Vitoria?

15 diciembre, 2022

Los productos gourmet locales han desplazado a los tradicionales licores en las cestas navideñas, también en versión Halal

Personalizadas, con más comida que bebida, preferencia por lo salado y con el producto gourmet local como rey indiscutible. Así son, a grandes rasgos, las cestas de Navidad que triunfan en Vitoria-Gasteiz. Una costumbre que, pese a lo que pudiera parecer, sigue muy viva.

Puede que haya quienes nunca las han catado, pero son muchas las empresas alavesas que mantienen una tradición que nació en España a finales del siglo XIX. Y cada vez son más los particulares que se apuntan. Ya sea como regalo a familiares o amistades (la mayoría de los casos) o para consumo propio, por el gusto de darse un pequeño homenaje en estas fechas.

Lo sabe bien Iker Argaiz, gerente de Riko experiencias gastronómicas. La empresa, ubicada en Avenida del Cantábrico y conocida antes como Ikasle Arale, lleva desde 1991 elaborando cestas para los gasteiztarrak. Primero fueron los padres (Araceli y Vicente) y ahora son los hijos Iker, Leire y Asier los responsables. Y estos días no dan abasto. Entre pedidos, preparativos y envíos, hace un hueco a Gasteiz Hoy.

Que no falte el jamón

cestas Navidad Vitoria Riko

Una de las cestas de Navidad que preparan en Riko experiencias de sabores. Foto: Riko

¿Qué triunfa en las cestas navideñas del siglo XXI? El producto estrella lo tiene claro. "La pata de jamón o, en su defecto, el loncheado", asegura. Y, desde hace unos años, "trabajamos mucho el producto gourmet local". Porque las preferencias han ido cambiando.

La sal de Añana, el Idiazabal y el txakoli están muy solicitados en Victofer

Las botellas de licor y de whisky dan paso a chorizo, quesos, salchichones, vino, txakoli y cava. En cuanto a los dulces, pierden puestos los turrones duros y blandos frente a otros más elaborados; "algunos con los que trabajamos no están ni en los lineales de los supermercados", indica Iker. O se opta por trufas, bombones, delicias de hojaldre y hasta piruletas de corazón.

En Victofer, como no podía ser de otra manera, son las conservas las más demandadas. También la sal de Añana, el queso Idiazabal y el txakoli. "Sobre todo nos piden cosas de alimentación, la gente prefiere lo que más utilidad tiene, porque luego las botellas se quedan en el armario", explica Sergio Fernández.

Su familia también es veterana en estas lides y son muchos los que acuden a este comercio centenario de la Kutxi para que Beatriz, Estitxu o Sergio (los tres hermanos) les asesoren antes de llenar la cesta. Un aguinaldo que, por término medio, les puede suponer entre 100 y 125 euros. "Las hay de diversos precios, en función de lo que contengan", añade Sergio.

Muchos pedidos

Aunque matiza que, pese a todos los pronósticos, "no han subido tanto como la gente se piensa". "Los productos de diario como huevos, patatas, verduras o leche son lo que más han subido. Pero los productos gourmet no tanto. Las conservas han subido lo justo para poder mantenerse", añade.

Cestas Navidad Victofer

En Victofer las conservas son lo más demandado para las cestas de Navidad. Foto: Victofer

Iker confirma que, de cara a esta campaña, los precios se han incrementado "un 12% de media. Trabajamos con unos márgenes de beneficio y el aumento de lo que usamos se nota en el precio final de la cesta. Pero parece que la gente sabe que todo ha subido y se está adaptando". Están contentos. El año pasado vendieron más de 5.000 cestas. "En 2021 había miedo y al final nos fue bien y este año, aunque también se hablaba mucho de los costes, estamos mejor incluso que el año pasado", reconoce.

Aumentan las peticiones de cestas Halal: sin cerdo ni alcohol

Tanto es así que el 90% de sus clientes han repetido. También han notado la expansión del servicio hacia Bizkaia y Gipuzkoa, una apuesta de hace doce meses. Y el tirón de su tienda online, abierta en plena pandemia. "Las empresas nos contactan directamente o nos llaman, pero los particulares lo hacen más vía web. También porque en estas fechas, venir a la tienda es un poco locura con todo lo que tenemos montado", desvela.

Hasta Francia, Portugal, Italia o Alemania viajan muchas de las cestas de Toloño Selección de la calle Correría. Su responsable, Sonia, cumple 12 años al frente de este negocio (y otros 13 trabajando en el sector) con una clientela fiel. "Hay confianza, nos piden que les preparemos las cestas acorde a sus gustos", admite.

Como Iker y Sergio, asegura que los productos de cercanía, de Euskadi y Navarra, son los más demandados. "Tenemos un catálogo muy personalizado y la gente se ciñe a las referencias de nuestra tierra, lo comen muy bien", indica. En su caso, son los lotes de 38 y 48 euros los que más gustan.

Cestas personalizadas

Cesta Navidad Vitoria Toloño Selección

Una de las cestas 'De nuestra tierra' que más éxito tiene en Toloño Selección. Foto: Toloño Selección

Las cestas Halal también son posibles

La personalización es algo que todos tienen muy claro. Trabajan tanto las posibles alergias como las preferencias veganas. Pero no son, por ahora, una tendencia al alza. Sí lo es en cambio la conocida como cesta Halal: sin alcohol y sin cerdo. "Hay más trabajadores musulmanes en las empresas y desde hace unos años lo estamos notando", aseguran Iker y Sonia. "De cada mil cestas, unas 30 o 40 nos piden que no tengan esos productos", añade el gerente de Riko.

También trabajan a fondo los detalles. El objetivo, cestas artesanales donde los clientes aprecien el mimo y el tiempo invertidos. Desde la colocación del lazo a las pegatinas, cajas, bandejas, estuches o baúles. Nada queda a la improvisación ni generalización. "No hay dos cestas iguales, revisamos mucho cómo queda cada una", asegura Sergio. En Victofer atienden pedidos de cestas navideñas hasta Reyes. Lo mismo que en Toloño Selección y en Riko.

"El reparto es lo más complicado. Vitoria está cada vez peor", lamenta Sergio

"A nosotros las empresas nos contactan en septiembre u octubre, son los primeros que se mueven por el volumen de pedido que necesitan", asume Iker. Allí es habitual que un único pedido abarque varios cientos de cestas.

"En mi caso, ya he terminado con las empresas, porque es en estos días cuando están entregando las cestas a las plantillas, y ahora empieza la labor en tienda con los particulares", coincide Sonia. Luego ya serán ellos los que acudan a cada negocio a recogerlas o las reciban en sus domicilios.

"El reparto es lo más compicado, Vitoria está cada vez peor y lo que antes nos costaba tres horas ahora nos supone 5", lamenta Sergio. El único punto negativo a una campaña con la que todos, por ahora, están satisfechos.