"El cierre de ADRA es una injusticia hacia las personas migrantes"

2 julio, 2022

El Centro de Atención Sociolaboral ADRA cierra este julio en Vitoria-Gasteiz "por falta de apoyo institucional"

El Centro de Atención Sociolaboral ADRA en Vitoria-Gasteiz cierra este mes de julio. ADRA es una entidad con 20 años de trayectoria en Vitoria-Gasteiz. Durante estos años, han atendido a más de 9.000 personas en Vitoria-Gasteiz, de 76 orígenes diversos.

En este centro se enseñaba a personas extranjeras lenguas locales. También se formaba y se intermediaba para el empleo. Es decir, dos "herramientas para la plena integración de la población recién llegada en la sociedad vasca", asegura su alumnado.

ADRA también ha gestionado bolsas de empleo en materia de cuidado. "Ha logrado, por una parte, la inserción de las personas migrantes, y por otra, cubrir las necesidades de cuidado dentro de muchas familias", aseguran. "Además, hemos recibido orientación en los trámites para la obtención de la nacionalidad. También preparación para los exámenes de nacionalidad, tanto de castellano como de contenidos socioculturales".

cierre adra vitoria

Manifestación contra el cierre de ADRA.

Además, afirman que la asociación ADRA "hace lo imposible" para atender a todo el mundo. Y que, aún así, hay personas que quedan fuera de los cursos y las clases. La demanda era muy alta, "ante la ausencia de otros recursos alternativos que apoyen, por ejemplo, en el proceso de obtención de la nacionalidad".

También destacan que todos estos servicios son gratuitos, algo que hace imprescindible el apoyo institucional. Pero no lo han encontrado.

"Gran vacío" de la Administración

"Notamos un gran vacío por parte de la Administración Pública", denuncia el alumnado. "No ofrece el suficiente apoyo económico a esta entidad que es indispensable en la ciudad".

"Consideramos que el cierre de ADRA es una injusticia hacia las personas migrantes", se quejan. "Nos quedamos sin apoyo para poder disfrutar de los mismos derechos que el resto de la ciudadanía. Y también hacia el personal de ADRA, que ha desarrollado una gran labor durante muchos años".

El alumnado de ADRA asegura que no entiende "cómo se deja morir un proyecto así. Estamos muy decepcionadas con la indiferencia mostrada por la Administración, entre cuyas prioridades es evidente que no nos encontramos".

Por ello, exigen un "compromiso político valiente que dote de recursos económicos a las entidades sociales de la ciudad y haga que los derechos de la población migrada no se vean vulnerados".