Los vitorianos aparcan el coche: ¿Por qué cae el número de vehículos por habitante?

3 mayo, 2024

Hoy hay un 80% más de vehículos que en 1994, pero en la última década el crecimiento se ha frenado

El censo de vehículos se ha estabilizado en Vitoria-Gasteiz en la última década, e incluso ha descendido mínimamente el número de coches por persona. Si entre 1994 y 2012 el crecimiento fue muy importante, en la última década incluso ha disminuido.

En 1994 había en Vitoria-Gasteiz 82.730 vehículos, muy por debajo de los 147.887 vehículos que hay en 2024, según el censo de vehículos que han pagado el Impuesto de Vehículos.

Hay un 80% más de vehículos que en 1994, pero en la última década el número de vehículos ha aumentado menos que la población

Hoy hay dos vehículos para cada tres personas mayores de 16 años. En 1996 había un vehículo para cada dos personas mayores de 16 años. Es decir: hemos pasado de 0,5 vehículos por habitante a 0,67 vehículos por habitante.

Pero, si miramos solo a la última década, vemos una mínima bajada: hemos pasado de 0,68 vehículos por habitante en 2014 y 0,69 en 2019 a 0,67 en 2024. Es decir: aumenta el número de coches, pero menos que la población.

¿Por qué hay menos coches que en 2019?

En los últimos años ha habido varios cambios que se han notado con más fuerza, contrarrestando a la apuesta por el vehículo.

El primero es la inmigración: muchas personas que vienen a Vitoria-Gasteiz no cuentan con carnet de conducir homologado. Y, salvo que necesiten sacárselo para trabajar, optan por usar el transporte público, la bicicleta o el patinete eléctrico. Quienes trabajan en los polígonos sí necesitan un coche o recurren al carpooling, pero quienes se dedican a servicios pueden desplazarse con el transporte público en la mayoría de las ocasiones. En algunos casos el uso principal del vehículo es ir a hacer la compra semanal.

Aún así, el impulso al bus, a tranvía y a las redes ciclistas de Vitoria-Gasteiz es otro aliciente para no comprar un coche. O, por lo menos, para no tener varios coches en una vivienda. La peatonalización de las calles y la eliminación de aparcamientos en la vía pública también resta alicientes a tener numerosos coches en una vivienda.

Otro gran cambio generacional es el impulsado por la generación Z: ya no siente que conducir un coche sea sinónimo de libertad. Ya no tienen prisa por sacarse el carnet a los 18 años, y esto retrasa lógicamente la compra de un vehículo.

Comprar un coche hoy es bastante más caro que en 2022. El aumento en el precio de un vehículo nuevo supera el 30% en muchos casos. Y a ello hay que sumar el combustible. Tener un coche no es barato, y para quienes ganan menos de 1.300 euros al mes (el 30% de los vascos que trabajan) es una inversión difícilmente asumible.

Más coches hasta 2019

Hasta ahora hemos mirado únicamente a la última década. Pero, si miramos más atrás, vemos que el cambio respecto a los 90 es enorme, y que desde los años 90 el número de coches no ha parado de crecer, y no solo por el aumento de población. De hecho, desde 1996 la población mayor de 16 años ha aumentado un 20%. Y, sin embargo, hoy hay un 80% de vehículos que en 1996.

Hay varias claves a tener en cuenta. Y todas influyen y suman en este aumento del parque de vehículos. En primer lugar el poder adquisitivo medio de las familias aumentó en los años 90 y 2000 y hay ya de media más de un vehículo por hogar. La libertad que otorga un vehículo sigue siendo para muchos un motivo de peso para adquirir un coche. Y si en un hogar hay más de un adulto, es muy probable que haya también más de un vehículo.

Además, durante los años 90 y 2000 cumplir 18 años era sinónimo de hacerse con un carnet. Incluso, para muchos jóvenes un coche de segunda mano era su primera gran compra. Algo que hoy no ocurre.

Esto por el lado de los jóvenes, porque si miramos a los mayores son muchas las personas que mantienen un vehículo más allá de la jubilación, cuando en los 80 y 90 lo habitual era 'colgar' las llaves del coche cuando uno alcanzaba una edad. La actitud de las personas mayores de 65 años es hoy muy distinta a la de hace solo 30 años: personas que mantienen su independencia, y el vehículo les permite esta autonomía.

Miles de personas necesitan el coche para trabajar

El crecimiento de la ciudad también es importante: en 1994 no existían Lakua, Salburua, Zabalgana ni Goikolarra, y las principales fábricas se mantenían cerca de Vitoria (Gamarra u Olarizu), con un Júndiz mucho más reducido que actualmente. En el siglo XX cruzar de punta a punta Vitoria-Gasteiz era mucho más rápido. Hoy miles de personas necesitan el vehículo privado para ir cada día a trabajar. Las frecuencias de autobús urbano no son adecuadas para ir a los polígonos, y muchas fábricas han reducido en los últimos años las líneas de transporte para sus trabajadores.

Frente a este aumento del parque de vehículos hay otro dato a tener en cuenta: el uso del vehículo. Miles de personas utilizan a diario el coche, pero no todas. Según la encuesta de movilidad de 2019, el 52% de las personas utilizan el vehículo privado para ir a trabajar. Un dato que afecta especialmente a la industria, por la falta de conexiones con los polígonos industriales.

Los hábitos de consumo también han cambiado en el siglo XXI, y en esto influye el coche. La compra en el comercio de barrio ha descendido, y cada vez hay más gente que se desplaza en coche a medianas y grandes superficies para hacer la compra. Hasta el siglo XXI Eroski Asteguieta era la única gran superficie.

Numerosos factores que explican este aumento en el parque de vehículos a 30 años vista. Y, al mismo tiempo, el mayor número de coches explica también en parte por qué hoy hay más atascos que en los 90. Las ciudades recuperan espacio para el peatón. Lo hacen por la dificultad para gestionar el alto número de vehículos. Si pocos coches quieren acceder al centro, será más fácil que pasen todos. Pero si son muchos los coches que quieren ir al centro, el atasco es inevitable. La alternativa en este caso está en peatonalizar o limitar el uso del vehículo. Una apuesta de la UE que Vitoria-Gasteiz hará suya con la próxima zona de bajas emisiones.