La polémica electoral de las comisiones bloquea el Ayuntamiento

28 julio, 2023

No hay acuerdo entre los partidos vitorianos para repartir las presidencias a las que renunció el PP

No hay avances. Una semana después de que saltara la polémica tras la tergiversación del PNV sobre el acuerdo de las comisiones municipales en Vitoria-Gasteiz, estas siguen bloqueadas. Ni siquiera los jeltzales, artífices de esta situación, dicen ahora si quieren, o no, presidirlas. Las posturas de los partidos no se han movido un ápice, y ninguno ha dado un paso adelante para modificarlo.

Tanto es así que este jueves había prevista una Junta de Portavoces para abordar esta cuestión y no llegó ni siquiera a celebrarse. Las prisas, denuncias e inexactitudes del fin de la campaña electoral han dado paso a la lentitud y falta de interés por priorizar una herramienta clave para el funcionamiento del Ayuntamiento.

La solución, en septiembre

Porque las comisiones son los órganos de control de la oposición al equipo de gobierno. También los espacios de debate donde se presentan y modifican las normas antes de su paso al Pleno. Son el nivel más básico de la política municipal, y se reúnen habitualmente cada dos semanas.

Como muy tarde, deberían estar en funcionamiento el 12 de septiembre, justo un día después de la Romería de Olarizu. Y, con La Blanca y las vacaciones de agosto a la vuelta de la esquina, es a ese mes al que ya miran desde el equipo de gobierno.

Es en el tejado de ambos partidos, PSE y PNV, donde están ahora la pelota y la responsabilidad. Sobre todo en los jeltzales, ya que fue Beatriz Artolazabal la que cargó contra un acuerdo que desde 1999 deja en manos de la oposición el reparto de las presidencias. En este caso, de EH Bildu y del PP, ya que Elkarrekin, con 2 concejales, no tenía los miembros suficientes para hacerlo.

Artolazabal denuncia un acuerdo entre la oposición que lleva realizándose desde 1999 para la gestión de las comisiones

En un ataque inesperado por las formas y por la dureza, Artolazabal echó en cara que "estas dos formaciones, dejándonos al margen al resto, se han sentado, han consensuado y se han apoyado para repartirse las presidencias de todas las comisiones municipales".

Al poco rato, y ante la tensión creciente (sobre todo a nivel nacional, donde no se entendió lo ocurrido y se hicieron eco de las críticas del PNV), el PP intentó atajar la polémica y renunció a presidir 5 de las 11 comisiones temáticas. Rechazo que mantienen a día de hoy. No tienen intención de asumirlas de nuevo.

En cambio, EH Bildu conserva la presidencia en 6 comisiones y, por ahora, prefieren mantenerse lo más al margen posible de semejante embrollo. Eso sí, confían en que pronto haya una solución que permita avanzar en la organización municipal.

Desde el PNV rehúsan concretar nada. No desvelan si, visto lo visto, se lanzarán a presidir todas las comisiones o si alcanzarán un acuerdo para repartirlas con su socio de gobierno. Y en el PSE anhelan que agosto temple los ánimos, e insisten en que el tema se solucionará a primeros de septiembre.

¿Alcaldesa y presidenta?

ayuntamiento vitoria

Así, a la vuelta de vacaciones, tendrá lugar una nueva Junta de Portavoces para abordar y aclarar este tema. De ahí, en caso de que hubiera un acuerdo, este pasaría a la comisión del conjunto de comisiones donde, en teoría, obtendría la aprobación oficial sobre las designaciones de las presidencias y vicepresidencias.

"Lo deseable es alcanzar un acuerdo, estamos obligados y es lo que todos los partidos esperamos. Ahora tenemos unos días para elaborar unas propuestas y en septiembre veremos", señalan en el PSE.

Pero, ¿y si llegado el momento continuara el bloqueo? Tendría que ser la propia Maider Etxebarria la que presidiera esas 5 comisiones ahora huérfanas. Así lo dicta el reglamento municipal, y es por delegación en la oposición cuando se pone en práctica un reparto que, tras 24 años de buen funcionamiento, ahora ha saltado por los aires.

Y que habrá que ver, con el inicio del curso político, cómo afecta a los equilibrios de poder entre los diferentes grupos municipales. Con Elkarrekin, en teoría, más cercano a un EH Bildu ganador de las municipales pero sin makila. Y un equipo de gobierno PSE y PNV sin mayoría suficiente, al que estas polémicas no benefician en nada, sobre todo a la alcaldesa.

Y que, por ahora, ha contado con el apoyo del PP para desbloquear cuestiones como la presidencia de Tuvisa y Ensanche 21. Pero la estocada jeltzale en este tema, y su falta de apoyo a un posible gobierno de Feijóo, podrían condicionar su respaldo en futuras cuestiones clave para la gobernanza vitoriana. La solución, a la vuelta de las vacaciones. No os la perdáis.