Condena de 425 años por un intento de atentado en Mendizorrotza

2 noviembre, 2022

La Audiencia Nacional condena a Soledad Iparaguirre por un intento de atentado en Mendizorrotza

La Audiencia Nacional ha condenado a Soledad Iparaguirre ‘Anboto’ a 425 años de prisión por un coche bomba que ETA colocó en Mendizorrotza y que no llegó a explotar. El atentado estaba previsto en un encuentro del Alavés ante el Lleida en mayo de 1985, en la zona en que entonces se ubicaba Policía Nacional. Pero finalmente los Tedax desactivaron la bomba.

Esta sentencia llega tras una primera absolución para 'Anboto', pero la fiscalía recurrió ante el Tribunal Supremo. El pasado mes de julio, el alto tribunal anuló la sentencia y ordenó repetir el juicio con otros magistrados. El Supremo consideraba que se había omitido una prueba de huellas encontradas en uno de los vehículos utilizados por el comando terrorista y que identificaban a la acusada.

Tras la celebración de un nuevo juicio, la Sala considera acreditado que "la acusada condujo el 19 de mayo de 1985 el vehículo en cuyo maletero se había instalado un artefacto explosivo que fue dejado aparcado en la explanada del Polideportivo Mendizorrotza, junto al lugar en el que solían estar estacionadas las furgonetas policiales, en los días de eventos deportivos, dejando orientada la carga hacia las taquillas”. En la repetición del juicio Soledad Iparaguirre negó haber participado en este intento de atentado y aseguró que en ese momento se encontraba en Baiona.

La Audiencia Nacional explica que “existen cuatro huellas de Soledad I. en el volante del coche que estaba cargado con el explosivo. De esta manera existe prueba directa de que Soledad I. estuvo físicamente presente en el interior del vehículo, y que agarró el volante con cuatro de sus dedos”. La sala incluye además el testimonio de colaboradores del Comando Araba que ante el juez instructor o ante la Sala testificaron que la acusada era miembro del comando en el momento de producirse los hechos.

Esta sentencia de 425 años es la misma que cayó en 2008 sobre José Javier Arizcuren Ruiz, 'Kantauri'.

La sentencia recuerda que la pena máxima que podrá cumplir será de 30 años. Soledad Iparaguirre cumple condena en la cárcel de Zaballa y suma ya diversas penas por distintos atentados.