Los vitorianos ahorran cada vez más agua en sus viviendas y negocios

11 agosto, 2016

El gasto municipal del agua para riego se disparó en 2015

Los hogares vitorianos mantienen una reducción constante del gasto de agua desde hace ocho años. La mayor concienciación ciudadana, el uso de electrodomésticos más eficientes o la búsqueda del ahorro económico en plena crisis son las causas. Así se extrae de la comparativa entre la última memoria de Amvisa, correspondiente a 2015, y las de ejercicios anteriores.

En concreto, el año pasado el consumo doméstico medio fue de 106 litros por habitante y día, frente a los 106,5 de 2014. A esta leve bajada, se suma otra más significativa en el uso industrial y comercial del agua. Las tiendas, bares y fábricas emplearon para el desarrollo de sus actividades litro y medio de agua menos por habitante y día con respecto al año anterior. Las cifras fueron de 37,9 litros por persona y día en 2015 y 39,4 litros en 2014.

Mientras que los domicilios particulares y los sectores secundario y terciario disminuyeron el gasto de agua, las instituciones públicas siguieron aumentando su consumo debido principalmente a las necesidades de riego, que estuvieron condicionadas por la meteorología. El consumo en el Ayuntamiento, la Diputación, el Gobierno Vasco y la administración estatal se elevó en 2015 dos litros por habitante y día en comparación con el ejercicio previo.

Mientras que estos valores eran de 27,1 litros en 2014, el año pasado se ampliaron hasta los 29,2 litros por persona y día. En 2014, Amvisa ya registró una subida notable en el uso institucional del agua con respecto a 2013, también debido a una mayor demanda de riego por causas meteorológicas.

  • Riego municipal

Por tanto, una vez más el Consistorio destinó el mayor porcentaje del agua de uso municipal al riego, un 36% en 2015 frente al 35% de 2014. Si se tiene en cuenta que las instituciones públicas, entre las que se incluye el Ayuntamiento, gastaron más agua el año pasado que el anterior, supone un incremento importante que va más allá de ese 1% de diferencia. En 2015, se consumió en riego una media de 295,3 litros por metro cuadrado, si bien estos datos corresponden a la temporada de verano.

En 2014, la climatología limitó la necesidad de riego y se gastó bastante menos agua, 246 litros por metro cuadrado. Mientras que en 2013, esta cifra se redujo a tan solo 212'6 litros también por causas meteorológicas.

No obstante, este verano el Ayuntamiento ha reducido el consumo de agua para riego en los parques y jardines, independientemente de las altas temperaturas y la escasez de lluvias. La tarifa del metro cúbico para el riego de calles, plazas, parques y jardines públicos municipales asciende a casi 0,8 euros y coincide con el precio del agua destinada al uso doméstico en el segundo tramo de consumo, el más habitual.

Mendizorroza, Ensanche y Zona Rural Noroeste son los que más gastan en agua

Asimismo, el agua consumida en riegos no controlados, limpieza viaria operaciones en la red de distribución o incidencias en la facturación ocupó el 34% de su uso municipal para 2015. Es decir, un 4% más que en el año anterior. En cambio, el agua destinada a centros cívicos y deportivos se redujo de un 21 a un 19%. Y en el resto de instalaciones bajó del 14 al 11%.

La red de distribución de agua potable tiene una longitud de 732,5 kilómetros y el 17% de las tuberías son de fibrocemento. En 2015, Amvisa renovó 15,573 km. de tuberías, frente a los 8,93 km. de 2014. Amvisa invirtió un total de 7.208.271,42 euros en distintas obras y actuaciones durante el año 2015, lo que supone una inversión por habitante de casi 30 euros.

  • Consumo de agua por barrios

El consumo de agua en Vitoria refleja que el número de barrios con un gasto inferior a los 100 litros por persona y día pasó de seis en 2014 a siete en 2015. A El Pilar, Zaramaga, Arantzabela (el que menos consumió con 93,4 litros), Arana y Zabalgana se sumaron Txagorritxu y Abetxuko, que en 2014 no entraron en esta lista por poco. Sin embargo, aumentó de forma significativa el gasto de agua en Aretxabaleta-Gardelegi, que abandonó este grupo al pasar de consumir menos de 100 litros a estar entre los 111 y 120 litros por habitante y día en 2015.

La mayoría de los vitorianos califican de muy o bastante buenos el olor, color y sabor del agua

La palma en el gasto de agua se la llevó una vez más Mendizorrotza, que consumió más de 130 litros, en concreto, 157 en 2015. Se le unió el año pasado la Zona Rural Noroeste, mientras que el Ensanche bajo un peldaño al situarse entre los 121 y los 130 litros, cuando en 2014 superaba esta última cifra.

La gran mayoría de los vitorianos se muestran satisfechos con la calidad del agua. El último estudio de percepción ciudadana sobre la gestión del agua en la capital alavesa, realizado a finales de 2015, recoge que el 94,3%, 92,4% y 92,1% de los 600 encuestados calificaban su color, olor y sabor como “muy o bastante buenos”, respectivamente. El estudio anterior, que se remonta a 2011, refleja que nueve de cada diez personas manifestaban por entonces la misma opinión.

Por otra parte, el consumo general de agua, independientemente de su uso, subió de los 207 litros por persona y día de hace dos años a 216 litros en 2015. Estas cifras tienen en cuenta las pérdidas, que se agravaron en un 2,4% correspondiente a fugas en la red de distribución, subcontaje de contadores y consumos clandestinos. Asimismo, el agua no registrada, relativa al consumo autorizado pero no medido que AMVISA estima como parte de ciertos usos municipales (riegos, limpiezas, tomas de obra o trabajos propios del mantenimiento de la red), aumentó en un 2,9%.

  • Deficiente en el Gorbea

Amvisa controla cuatro zonas de abastecimiento. Allí recoge multitud de muestras que luego examina para determinar la calidad del agua. En la zona de abastecimiento de Vitoria analizó en 2015 algo más de 15.000 parámetros con una aptitud del 99,27%, frente al 99,59% del año anterior. A pesar de esta pequeña disminución en la calidad del agua, se consideró de nuevo satisfactoria.

No sucedió lo mismo en la zona de abastecimiento del Gorbea, donde la calidad del agua pasó de tolerable (con una aptitud del 92,5%) a deficiente (con una aptitud del 87%). Amvisa llegó a esta conclusión tras considerar 2.413 parámetros frente a los 1.990 analizados en 2014. Ocurrió a la inversa en la zona de abastecimiento de Ullibarri Olleros, que mejoró su calidad del agua de deficiente (86,7%) a tolerable (90%). Y la zona de abastecimiento de Mandojana se mantiene en una aptitud del 100%, lo que por tanto le otorga una calidad satisfactoria.