¿Cuáles son las cuadrillas de blusas y neskak de Vitoria-Gasteiz?

22 julio, 2022

Las cuadrillas de Blusas y Neskak volverán este lunes 25 de julio a las calles de Vitoria-Gasteiz

La Blanca 2022 cuenta con 28 cuadrillas y un récord histórico de blusas y neskas. Este año se espera un auténtico boom de nuevos blusas y neskak, muchos de los cuales llevan años esperando.

Los Desiguales, Los Txismes, Los Martinikos y Los Bainas nacieron en los años 50

Las cuadrillas con más solera de La Blanca 2022 son Los Martinikos, Los Desiguales, Los Bainas y Los Txismes. Las 4 cuadrillas nacieron en los años 50 y, en el caso de Los Bainas, Los Desiguales y Los Martinikos continúan saliendo todas las fiestas con nutridas representaciones de blusas y neskas.

Los Biznietos también cuenta con más de 50 años de historia, aunque en 2019 no salieron por desavenencias internas. Los Txismes, por su parte, es una cuadrilla atípica, ya que sale solo el 6 de agosto. En la historia de la cuadrilla permanece presente el espíritu de los últimos blusas de la primera etapa; aquellos que, ante los problemas económicos de la cuadrilla, se resistían a desaparecer.

Las cuadrillas de blusas nacieron como grupos de amigos que iban a los toros. Las blusas servían para proteger su vestimenta en la hora de la merienda de los toros. Eran blusas que durante años utilizaban como telas en los trabajos, y que se vestían en los toros. Poco a poco estas blusas les fueron caracterizando en cada grupo de amigos.

Historia de los blusas y neskak

1957 fue el primer año en el que Vitoria-Gasteiz dio inicio a sus fiestas con la bajada de un muñeco. Aquel primer muñeco se llamó Pepito y, posteriormente, ya transformado en Celedón, se convertiría en uno de los mayores símbolos de la ciudad. Pepito era la mascota de la cuadrilla Los Tímidos. Algunos de estos blusas fueron quienes crearon este descenso y prestaron a su mascota para llevarlo a cabo en un principio.

Las cuadrillas de blusas tienen su origen alrededor de 1878. Pero no es hasta 1925 cuando se tiene constancia de la primera cuadrilla con nombre propio: El Himeneo.

En 1976 fue el único año antes de la pandemia que no hubo blusas

Más allá de partidarios o detractores, el 76 fue un año muy marcado en Vitoria y también en las fiestas. Ese año no hubo blusas. Esto generó enfrentamientos entre sectores jóvenes que habían vivido los asesinatos de Zaramaga y la gente mayor que quería seguir la fiesta sin guardar luto.

Las fiestas populares no existieron ese año: La Comisión de Blusas decidió no salir por los asesinatos del 3 de marzo, no hubo blusas en las calles ese año. La tensión fue intensa durante todas las fiestas, desde Celedón (Isasi se negó a vestir de Celedón) hasta los días siguientes.

En los 90, cuando un grupo de personas organizó un Rosario de La Mari, alternativo al de la Aurora y como mofa, también hubo enfrentamientos entre grupos punk y blusas, que se sintieron agredidos.

Las nuevas cuadrillas

En el nuevo siglo nacieron Margolariak, Siberiarrak y, en 2001, Los Alegríos, mientras que de los 90 son las cuadrillas Basatiak, Nekazariak, Zintzarri y Hegotarrak. El resto de las cuadrillas nació en los 70 y 80.

En 2019 fue el estreno de Gautarrak, y en 2022 debuta Akelarre. Por el camino han tenido una vida efímera Mozkorraldi y Bihurriak. Todas las cuadrillas están constituidas como asociaciones, y varias cuentan con la figura de socio: pagan anualmente una cantidad testimonial, salgan en La Blanca o no, y posteriormente se descuenta en la cuota.

Hay importantes diferencias en la cuota entre unas cuadrillas y otras. Incluso dentro de las cuadrillas hay tarifas para jóvenes, desempleados, socios,... También hay cuadrillas que obligan a pagar una matrícula a quienes acceden por primera vez, y otras ofrecen descuentos a quienes consiguen publicidad.

Por lo general casi todas las cuotas completas incluyen almuerzos y comidas el 25 y el 5 y cenas del 5 al 9. Pero la calidad y el lugar de la comida varía mucho. Algunas optan por las cenas en plena calle, con bocatas, pizzas o pollos asados. Otras cuadrillas alquilan su propia lonja, y con un catering (que sirven los novatos) disfrutan de la cena sentados en mesas. Por último están las cuadrillas que optan por un restaurante, algo complicado para las cuadrillas más numerosas: en algunos casos son necesarios dos turnos de comida o cena.

El tamaño cada vez mayor de algunas cuadrillas hace muy difícil controlar quién paga y quién no. Por eso muchas cuadrillas identifican a los que pagan con pulseras de diferentes colores, similares a las que uno recuerda de los resorts. Alguna recurre a parches que se colocan en la blusa y en otros casos son simplemente tickets.

Las cuadrillas, además de cumplir con todos los rituales propios de La Blanca y ser parte activa de la tradición de Vitoria, conservan un espíritu crítico que se refleja en la pancarta de cada cuadrilla de blusas y neskas. Un resumen satírico de lo acontecido durante el año en Vitoria-Gasteiz.

Las Fiestas de La Blanca representan, en cinco días, toda la cultura de la sociedad vitoriana y alavesa; una fusión entre tradiciones ancestrales y nuevos hábitos de la sociedad actual. Además todas las cuadrillas son ya mixtas.

La presencia de mujeres, especialmente las más jóvenes, sigue también en aumento, hasta el punto de que en algunas cuadrillas rondan ya el 50% de todos sus miembros.

 

¿Pañuelo rojo o a cuadros?

Jesús Prieto Mendaza, antropólogo y blusa, recuerda cómo durante la transición el pañuelo a cuadros, que hasta entonces se usaba para secar el sudor o quitarse los mocos, se convirtió en el pañuelo dominante en la mayoría de cuadrillas. El pañuelo rojo se empezó a ver como algo sólo festivo pero surgió una reivindicación de lo autóctono. A día de hoy Txolintxo, Los Alegríos, Zintzarri y Los Desiguales son las cuadrillas que llevan pañuelo rojo.

Entre las cuadrillas desaparecidas, la más exótica era Tropikalak. Fue la última cuadrilla que se salía de las blusas 'sosas' actuales. Hasta mediados de siglo algunas de las blusas que se utilizaban eran de flores, y no tan comedidas como ahora. Algo que aún existe todavía en la vecina Miranda de Ebro con sus blusas y Neskak.

La nuevas cuadrillas sí han innovado en el color de su faja: Siberiarrak y Gautarrak optaron por salirse de la norma en este complemento del traje, con colores más vivos de lo habitual. Y, en general, son los trajes de Neskak los más variados y coloridos.

Otra cuadrilla 'diferente' es Kaskarrak-Gartsuak. Algunos de sus miembros aún se reúnen con los txistus, aunque no pertenecen a la comisión ni realizan la ida y vuelta a los toros.