¿Cuándo quitarán el muro que divide la Virgen Blanca?

8 noviembre, 2025

El jueves 13 de noviembre será el último día de esta instalación roja, obra de Sebastián Bayo, para la Bienal/Mugak

Llegó de la noche a la mañana como un torbellino rojo que revolucionó el, por lo general, tranquilo discurrir de Vitoria-Gasteiz. En esas primeras horas y días de mediados de octubre, el muro que (a imagen y semejanza del de Berlín) dividía la plaza de la Virgen Blanca, generó gran expectación y hasta polémica.

Aunque su inauguración oficial era el 23 de octubre, se instaló una semana antes. Sin embargo, como suele ser habitual, con el paso de las semanas, la novedad se ha diluido hasta convertirse, casi casi, en indiferencia. Especialmente para quienes circulan con frecuencia por el centro de la ciudad. Ahora, la pregunta es más bien ¿cuándo lo quitarán?

El triunfo del muro

Muro Virgen Blanca

El jueves 13 de noviembre será el último día de esta instalación, la más destacada de las actividades que ha organizado la Bienal Internacional de Arquitectura Euskadi/Mugak. La obra, del arquitecto y artista Sebastián Bayo, se llama ‘Utopía: prohibido el paso’ y recrea una muralla de 4 metros de altura.

Fue concebida para que la ciudadanía interviniera sobre ella. Y no duró ni 24 horas impoluta. Tras su primera noche de jueves, amaneció con numerosas pintadas. Que al poco ya cubrían buena cantidad de muro. Algunas, por su mensaje, fueron borradas poco después. La mayoría, sin embargo, continúan.

Muro Virgen Blanca

Algo que el propio Bayo valoró como el triunfo del muro "desde el mismo momento en que terminó el montaje" y destacó la respuesta "en masa" de la ciudadanía al "llamamiento a la participación". Por tanto, objetivo cumplido.

Un balance sobre el que a buen seguro reflexionará también el próximo 13 de noviembre. Ese día, tanto él como los autores de las otras dos arquitecturas efímeras de Bilbao y Donostia conversarán en el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro, a las 19:00.

Y, pese a que el viernes 14 el muro diga adiós a Vitoria-Gasteiz, no desaparecerá por completo. Porque, tras finalizar la intervención, los paneles se conservarán "como memoria activa, al igual que los fragmentos del muro de Berlín, distribuidos por el mundo como testimonio de una historia que aún interpela".