Ertzaintza desaloja el hotel ocupado en Legutio

28 junio, 2022

El hotel estaba ocupado desde 2019 y hoy ha sido desalojado con cargas policiales

Ertzaintza ha desalojado este martes por la fuerza un hotel ocupado desde 2019 en Legutio. Este edificio, ubicado junto a la carretera, se construyó hace 17 años, pero nunca ha funcionado como hotel. En 2019 varios habitantes del municipio ocuparon el edificio, y desde entonces funcionaba como centro social, bajo el nombre de 'Desjabetuon Hotela', gestionado por el entorno de Kontseilu Sozialista.

En el desalojo de este martes ha habido cargas policiales y al menos dos personas detenidas. Ertzaintza informa además de 5 agentes heridos y desjabetuon habla de más de 20 heridos.

El desalojo

Ertzaintza ha escoltado a la comitiva judicial para iniciar el desalojo sobre las 11:00 de la mañana. El alzamiento estaba previsto para esta mañana y por ello había un centenar de jóvenes en la zona, para intentar evitar el desalojo que finalmente se ha producido. Ertzaintza ha cargado contra los presentes, que querían impedir el paso. Ha habido dos detenidos, acusados de desórdenes públicos y resistencia grave a agentes de la autoridad.

El espacio está actualmente vacío y pasará de nuevo a manos de sus propietarios. El edificio, rebautizado como Desjabetuon Hotela, ha estado ocupado casi tres años, desde navidad de 2019. Los propietarios han reclamado el desalojo por la vía judicial, en un proceso que se ha prolongado por la pandemia. De hecho el desalojo podía haber llegado mucho antes, pero el confinamiento paralizó los trámites judiciales. En los últimos días han aumentado las actividades en el interior del espacio.

El colectivo okupa contactó en 2019 con los propietarios para negociar una cesión de uso, porque creen que el propietario no conseguirá darle a corto plazo un uso. Sin embargo, el desalojo siguió su trámite judicial hasta concluir hoy con la intervención policial.

Un hotel vacío

Hace 17 años promotores privados construyeron en Legutio un hotel, dentro de un proyecto que también incluyó otros equipamientos deportivos y residenciales en el municipio. Las viviendas se habitaron, pero el hotel no llegó a abrir nunca.

Los dueños actuales de este hotel (una promotora vitoriana) han buscado en diferentes momentos una salida, pero en este tiempo no ha llegado. El hotel se encontraba a la venta cuando fue ocupado. Su no apertura causó también un deterioro en la estructura, con humedades y otros problemas derivados del nulo mantenimiento.

El hotel cuenta con 15 habitaciones con baño, por lo que el edificio podría tener un uso habitacional.