Advertisement
Advertisement

Desde Vitoria-Gasteiz a China en bicicleta

2 octubre, 2014

El pasado 10 de marzo Mikel abandonaba Vitoria en bici acompañado por otros dos amigos: Iker y Bilintx. Los tres tenían un objetivo: viajar en bici hasta Asia, y contar su experiencia a través de un blog: BizingAway. Cruzaron Italia de norte a sur, y recorrieron el Peloponeso hasta llegar a Atenas. Allí Iker se tuvo que […]

kirguiztan

Kirguiztan (Foto: Bizing Away)

El pasado 10 de marzo Mikel abandonaba Vitoria en bici acompañado por otros dos amigos: Iker y Bilintx. Los tres tenían un objetivo: viajar en bici hasta Asia, y contar su experiencia a través de un blog: BizingAway. Cruzaron Italia de norte a sur, y recorrieron el Peloponeso hasta llegar a Atenas. Allí Iker se tuvo que volver por motivos laborales irrechazables. Bilintx acompañó a Mikel  por Turquía, Iran, un «durísimo» Turkmenistan y Uzbekistan. En Kirguiztan Bilintx tuvo que tomar el avión de regreso y, desde entonces, Mikel va sólo junto a su bici por tierras asiáticas. Su objetivo, tras pasar China, es llegar «tranquilamente» hasta Bangkok, pasando por Cambioa y Laos, donde actualmente se encuentra, y desde donde hablamos con él.

-¿Por qué un viaje en bici por mundos desconocidos para nosotros?

-Precisamente para conocerlos de primera mano, ver con nuestros propios ojos la verdad de lo que pasa por el mundo, conocer culturas y religiones diferentes, y poder tener un mano a mano con la gente del mundo y comprobar que no hay tantas diferencias como se nos hace creer.
¿Por qué en bici? Es un medio económico para viajar, sostenible, y que nos permite tener nuestra ración de aventura manteniendo un contacto total con el entorno y las gentes de cada lugar.

china mikel

China (Foto: Bizing Away)

-¿Cuál es el destino final?

-No quisimos poner nunca una fecha de retorno, el camino iría decidiendo. Viajamos abiertos a cualquier posibilidad que pudiese surgir en el camino, como algún cambio de ruta imprevisto o pasar un tiempo trabajando en algún país. El presupuesto iría marcando el momento de vuelta: reservamos una cantidad de dinero para, llegado el momento y desde el lugar que fuera, coger un avión camino a casa.

-¿Es habitual ver a gente recorriendo el mundo en bici?

-Hay más gente de la que te puedas imaginar, no es tan raro. De hecho, en la ruta que hemos tomado nosotros, más o menos siguiendo la antigua Ruta de la Seda, te encuentras con muchos cicloviajeros por el camino. Hemos hecho amigos de Suiza, Bélgica, Francia, Alemania, Inglaterra…. Cuando pasas por Asia central te das cuenta que la gente esta más o menos acostumbrada al paso de viajeros en bici y, de hecho, el aprecio y hospitalidad que esta gente ofrece es increíble: es algo cultural el respeto y cercanía con el viajero.

-¿Antes de este reto habían realizado alguna otra ruta, como por ejemplo el Camino de Santiago u otras de evidente menos recorrido?

-Habíamos hecho algunas etapas de el Camino de Santiago juntos. En mi caso esta es mi primera gran experiencia con la bici y un gran viaje, y lo estoy disfrutando. Bilintx e Iker ya habían tenido experiencias anteriores como cicloviajeros por Europa, África y Estados Unidos.

-Irán, Turquía, Grecia,… ¿El recorrido en bici da tiempo para convivir con gente del lugar y disfrutar con tranquilidad?

-Más o menos te mueves a diario haciendo unos 80-100km al día, dependiendo un poco de la dureza de la carretera, el tiempo, o lugares que te puedas encontrar por el camino. Pero la bici te permite mantener un contacto total con la gente de cada lugar. Acabas yendo por carreteras secundarias y llegando a lugares poco o nada frecuentados por el turismo: puedes conocer las diferentes capas sociales de cada país y vivir muchas y diferentes experiencias cada día. Quieras o no siempre creas expectación entre las gentes de los pueblos.

-¿Han tenido tiempo de hacer turismo a la forma tradicional, visitando esos lugares más turísticos?

-No es que nos vaya mucho el turismo convencional, pero entre una cosa y otra ya hemos tenido nuestra ración. Viajando en bici te puedes hacer el esquema de viaje a tu gusto, más o menos turismo, aventura, noches de camping, hotel… En función de tus gustos y presupuesto puedes preparar o improvisar como quieras. En nuestro caso hicimos un paso en bici por Roma increíble, estuvimos en Atenas, Capadoccia en Turquía, mientras nuestros visados de Turkmenistan y Uzbekistan se horneaban en Teherán pudimos hacer una escapada en tren para visitar Siraz, Isfahan y Persepolis…..La verdad es que hay momentos para todo en un viaje tan largo, hay momentos en los que la naturaleza te rodea durante diís, y otros en los que el camino te lleva a lugares con Bukhara y Samarcanda, dos ciudades increíbles en medio del Sol abrasador de Uzbekistan.

china

China (Foto: Bizing Away)

-¿Es quizás la burocracia y la tramitación de visados vuestro principal problema?

-No hemos tenido ningún problema, pero sí es cierto que los papeleos, burocracia y esperas es de lo peor en este tipo de viaje. Nosotros salimos sin ningún visado, con la idea de ir consiguiéndolos por el camino. La verdad que el de Irán fue de los más sencillos finalmente, quizás los visados de Turkmenistan y Uzbekistan fueron los más pesados de conseguir. Tener que moverte en una ciudad con doce millones de personas como es Teherán, de primeras no es fácil, y después todos los papeleos y tener que cuadrar fechas de entradas y salidas… Sí, la verdad es que es un rollo, pero forma parte del viaje, y en nuestro caso nos permitió conocer a nuevos amigos como Alí, gran anfitrión y gran ayuda en Teherán, y Jordi, un joven Valenciano que nos acompañó durante el siguiente mes. No hay mal que por bien no venga.

-Vivís alejados de la civilización: ¿Buscabais esta desconexión?

-Bueno, al final, quieras o no, es difícil alejarse del todo de la civilización, incluso en un viaje como este. Sí que hay momentos en los que llegas a lugares únicos y apartados de toda vida humana, pero por lo general siempre hay contacto con la civilización en mayor o menor medida. Sí que buscábamos desconectar durante un tiempo de nuestras rutinas y costumbres cotidianas y conectar con otras nuevas. En definitiva, llenarnos de savia nueva, refrescarnos, enriquecernos……

-¿Qué lleváis además de vuestras bicis?

-De primeras, mucha ilusión. Y después, cuatro alforjas en las que apelotonamos como podemos la ropa necesaria para los diferentes climas que nos vayamos a encontrar; Tienda de campana, saco, esterilla; una cocina de viaje multifuel, filtro de agua; un botiquín de emergencia para no usarlo nunca; herramientas y repuestos para la bici; música, algún libro, papeles de vacunas y seguros, e imprescindible, el pasaporte.

-¿Utilizáis las carreteras principales para moveros, o preferís caminos secundarios?

Preferir, preferimos las carreteras secundarias para movernos, menos trafico, zonas rurales, y mayor facilidad de acampada. A la hora de la verdad no siempre es posible. Hay momentos que tienes que avanzar sí o sí, por la caducidad del visado, y no te queda otra que circular por la general y hacer kilómetros. Pero siempre que se puede, estudiamos el mapa y cogemos rutas alternativas a las grandes vias. Es en esas carreteras cuando más disfrutas del viaje y la bicicleta. Aunque algunas veces te encuentres con puertos durísimos o carreteras en condiciones deplorables, merece la pena, antes que «tragar» humo y ruido todo el día.

-¿Las paradas y los alojamientos estaban preparados de antemano?

-Sí es verdad que en Teherán tuvimos una referencia como Alí que nos fue de gran ayuda, pero por lo general hemos viajado al día, buscándonos la vida como fuese. La idea era hacer el viaje lo más económico posible para alargarlo al máximo. Con este plan, cada tarde y una vez creíamos que era suficiente, parábamos en el primer pueblo que veíamos para coger algunas verduras, pasta o arroz, y acto seguido buscábamos un lugar donde acampar, y en este aspecto nos valiaía lo mismo una campa, una casa abandonada, una gasolinera… Parar, cocinar, charlar, mirar las estrellas y a «planchar la oreja». Eso sí, de vez en cuando es necesario parar en algún hotel, hostel, pensión… ducharse bien y descansar en cama. Pero por lo general hemos vivido bastante salvajemente y al día.

-¿Existen problemas de seguridad en este tipo de viajes?

-Este es un tema que mucha gente nos ha comentado, pero no hemos tenido ninguno, y toco madera. Con miedo no vas a ningún lado. Con sensatez y cierta prudencia, al contrario, nosotros nos hemos ido confiando cada vez más al ver que no existía peligro alguno. De vez en cuando hemos candado las bicis mientras dormíamos, pero por lo general las hemos dejado tal cual al lado de la tienda. Recuerdo una noche durmiendo en una sala de una gasolinera de Turquia, aquella noche, de cansados que estábamos, dejamos las bicis con las alforjas en la calle. Incluso Bilintx dejó su camara reflex tirada en el suelo, al día siguiente todo estaba en su sitio. Creo que es más inseguro el centro de Vitoria para las bicis que viajar por Asia central. La gente es increíble y lo único que nos han dado es afecto y hospitalidad.

Leer más...

8 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. Facundo Sosa dice:

    Angela Reboredo de Diego Sandra Martinez preparamos mochilas pal martes. jejjejeej

  2. En Twitter también podéis seguir a Bizing @BizingAway

  3. Animo Txapeldun!!! Un crack si señor!!!

  4. Sergio Fernandez Gonzalez dice:

    Por si alguien quiere seguir lo que han hecho http://bizingaway.wordpress.com/

  5. Un fenómeno Mikel Lopez de Luzuriaga!

  6. Sergio Fernandez Gonzalez dice:

    David

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Acepto la política de privacidad