El alquiler de apartamentos a turistas se consolida en Vitoria-Gasteiz

| 28 agosto, 2016

Páginas como Wimdu o Airbnb ofrecen pisos en Vitoria para estancias cortas

El debate sobre los apartamentos turísticos en Barcelona ha vuelto a sacar a las portadas páginas como Airbnb. Este portal cada vez es más popular, especialmente entre la generación milenial. Gente de entre 18 y 40 años que, en sus vacaciones, opta por estos alquileres de estancias cortas en viviendas particulares. Esta moda también está presente en los vitorianos que viajan, así como en quienes nos visitan.

Al turismo de hoteles, campings y albergues se le ha sumado en los últimos años una nueva modalidad: el alquiler de habitaciones en viviendas particulares para estancias cortas. Airbnb se ha convertido en la referencia de viaje para miles y miles de personas en todo el mundo, hasta el punto de que la oferta supera en las grandes ciudades a los apartamentos turísticos habituales.

En Vitoria-Gasteiz hay cerca de un centenar de ofertas diferentes solo en Airbn, página enfocada principalmente a los turistas que vienen a pasar unos días a nuestra ciudad. “Son turistas cordiales, con un nivel de educacion medio-alto y que buscan tener un trato con la población del lugar”, comenta uno de los arrendatarios a Gasteiz Hoy. 9 de los huéspedes son considerados “superhosts”, una fórmula que surge de la valoración de los propios turistas que allí han estado.

Incluso, entre los alojamientos particulares, se cuelan establecimientos hosteleros como Jardines de Uleta o agroturismos como Abaienea. La oferta no se restringe, sin embargo, a la capital. Lapuebla de Arganzón, Elburgo, Dulantzi o Argómaniz son algunas de las localidades alavesas que ofrecen alojamientos.

  • Loft, habitación compartida…

Entre las opciones disponibles uno puede encontrar  un loft en el centro, viviendas con encanto en el Casco Viejo y el Ensanche, un apartamento en un palacete del Casco Viejo del Siglo XVI, habitaciones en viviendas nuevas de Lakua, Zabalgana o Salburua, un chalet en Armentia o un espectacular ático en el centro. Aunque entre los inmuebles que aparecen en la página destaca la sacristía de la iglesia de Nanclares de Gamboa, junto al Embalse. Opciones variadas que, en algunos casos, incluyen la convivencia con el propio dueño de la vivienda, y en otros el alquiler contempla todo el inmueble.

En realidad el alquiler de habitaciones es una fórmula de viaje cada vez más demandada. Hasta ahora esta fórmula tan sólo estaba presente en los apartamentos vacacionales, con alquileres de al menos una semana. Sin embargo la oferta en las grandes ciudades es cada vez más amplia. Además, en estas páginas se cuidan al máximo los detalles. Lo primero que sorprende en las ofertas de la web son lo cuidadas que están las viviendas, modernas y elegantes, lejos de aquellos apartamentos de playa que apenas contaban con un sofá cama, una mesa y una cocina americana. Airbnb, de hecho, ofrece a los huéspedes una guía para hacer las mejores fotos.

  • Presencia de extranjeros

En nuestra ciudad es habitual la presencia de extranjeros en estos inmuebles: “En verano vinieron muchos extranjeros, franceses, italianos, belgas e incluso americanos”, comenta a Gasteiz Hoy la propietaria de uno de estos pisos: “El perfil del turista es muy variado, pero todos los que han venido han sido gente amable y respetuosa con las normas de convivencia con la comunidad. He tenido parejas con niños,  sin niños, de chicos, de chicas…” Las causas del viaje son, además, muy variadas: desde gente que viene a trabajar a otras personas que vienen a “disfrutar de la ciudad, de sus pintxos, de las fiestas, del triathlon o del jazz”.

Eso sí, la mayoría de quienes acuden, lo hacen en busca de un “trato mas cercano y para conocer a la gente local”, asegura otro joven que no sólo ofrece su piso en uno de los nuevos barrios de Vitoria, sino que también recurre a esta fórmula cuando él mismo viaja: “La gente quiere sentirse en un sitio acogedor, como si estuviesen en su casa o con su propia familia”.

Una fórmula que además es más económica: “Puedo permitirme quedarme más días o considerar viajes que, de otro modo, no me podría permitir. Además, el trato es mejor que otras alternativas y conectas más con gente local, la experiencia cultural de visitar un sitio es mucho más rica”, defiende este usuario de Airbnb.

  • Necesidad económica

Entre quienes alquilan sus viviendas hay también razones variadas. En algunos casos se trata por necesidad económica, tal y como relata otro de los propietarios: “Me di de alta para evitar perder el piso por impago de hipoteca: anteriormente había alquilado el piso y tuve muchos problemas para cobrar”.

El objetivo de estas páginas es, además, el de crear una comunidad, en la que cada uno pueda ser al mismo tiempo visitante y visitado. En Vitoria la veintena opciones permiten a quienes vengan a nuestra ciudad tener una amplia variedad donde elegir: desde pisos en las zonas nuevas hasta rincones con encanto en el Casco Viejo. También hay opciones en los pueblos cercanos, desde la orilla del Embalse hasta Treviño.

El coste de cada una de estas ofertas varía bastante, en función de las condiciones de la reserva: las habitaciones más baratas cuestan cerca de 25 euros, aunque el promedio está en 53€ por noche. Pero en general esta fórmula de viaje es más barata que los hoteles u hostales.


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