El Ayuntamiento celebra los logros "de los que hemos optado por vivir la sexualidad fuera de la norma"

28 junio, 2013

El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, ha leído este viernes una declaración institucional firmada por toda la Corporación, en la que se ha vuelto a apoyar al colectivo Gay y se ha denunciado la situación de las personas LGTBQ en numerosas partes del planeta. "Esta fecha nos recuerda los logros conseguidos, que son resultado y […]

20130628-113424.jpgEl alcalde de Vitoria, Javier Maroto, ha leído este viernes una declaración institucional firmada por toda la Corporación, en la que se ha vuelto a apoyar al colectivo Gay y se ha denunciado la situación de las personas LGTBQ en numerosas partes del planeta. "Esta fecha nos recuerda los logros conseguidos, que son resultado y fruto de la lucha personal LGTBQ y de los que hemos optado por vivir la sexualidad de una forma libre fuera de la norma impuesta".

El 28 de junio es el llamado Día del Orgullo Gay, una jornada en la que se conmemoran los suscesos de Stonewall. La declaración ha sido leída en primera persona y en ella se denuncia que en este colectivo "lo único que hemos encontrado han sido obstáculos a la hora de vivir nuestra sexualidad de forma libre".

La declaración vuelve a denunciar la estigmatización que se sufre el colectivo homosexual por tener una inclinación sexual diferente: "La estigmatización de todas las personas que se colocan y nos colocamos en los márgenes fuera de la heteronorma es una realidad".

Esta declaración se realiza además un año después de que el alavés Iñaki Oyarzabal, secretario general del PP vasco, fuese el primer político con peso en su partido que salió del armario. Hoy Oyarzabal es protagonista en un diario impreso local, en el que asegura que "hay muchos gays en el PP".

Juventud diversa

La cercanía del Ayuntamiento y de Vitoria con el colectivo homosexual no es algo extraño. El Ayuntamiento de Vitoria fue la primera institución que, hace ya 18 años, se convirtió en la primera ciudad con registro de parejas de hecho.

Pese a ello, aún quedan muchos pasos por dar en la sociedad. Y ello sin desmerecer el cambio que, en los últimos años, se ha producido en la mentalidad de todas las personas hacia este colectivo. Entendido colectivo, eso sí, como un grupo de personas heterogéneo con una única cualidad común: sus inclinaciones sexuales.

vitoriagayY este cambio se deja ver sobre todo entre los más jóvenes, que asumen y aceptan con naturalidad lo que en otras épocas era considerado pecado e incluso delito. Un cambio progresivo, pero que suele llegar a menudo cuando alguien cercano, de tu familia o grupo de amigos, opta por no callarse lo que es, lo que siente y lo que quiere.

También es cierto que aún resulta muy común utilizar palabras como bollera, marica o maricón en forma despectiva o de insulto.

Y aún choca ver a dos personas del mismo sexo darse la mano o, más aún, demostrando su cariño. Es algo que no pasa tampoco mucho (lógico, teniendo en cuenta el carácter frío de todos los vitorianos, sea cual sea su condición, a la hora de expresar sus sentimiento). Además, como se suele decir, en Vitoria todo el mundo se conoce y el miedo a salirse de la norma parece algo habitual.

Pero hará falta aún bastante tiempo para que esto sea visto como algo totalmente normal en una ciudad como la nuestra, tan aferrada a la tradición que le cuesta cambiar, y cuando lo hace, es poco a poco, sin que nadie le obligue a ello, pero tampoco le frene.