El Baskonia deja escapar algo más que una victoria

14 noviembre, 2013

El Laboral Kutxa dejó escapar una oportunidad de oro para dar un paso de gigante hacia el TOP16 al perder un partido que tenía en el bolsillo gracias a un buen trabajo, en unos últimos instantes desacertados. El partido se presentaba complicado y no defraudó pero Baskonia siempre supo jugarlo. Siempre excepto el final. El […]

El Laboral Kutxa dejó escapar una oportunidad de oro para dar un paso de gigante hacia el TOP16 al perder un partido que tenía en el bolsillo gracias a un buen trabajo, en unos últimos instantes desacertados.

El partido se presentaba complicado y no defraudó pero Baskonia siempre supo jugarlo. Siempre excepto el final. El Lokomotiv está realizando una gran primera fase de la competición, cuenta con un buen elenco de jugadores como el ex-Unicaja Williams, Jasaitis, Kalnietis o Hendrix y en su casa acostumbran a ser un equipo sólido.
En los instantes iniciales, el Laboral Kutxa no rehuía el choque físico y basándose en un buen trabajo atrás igualaba la dureza rusa para mantener el partido en ventajas y desventajas de dos puntos. Brown y Williams dominaban el partido y lideraron el primer parcial importante (9-1) para pasar del 8-7 al 17-8. Los locales parecían más entonados y terminaron mandando por 21-13 en un flojo primer cuarto baskonista.

Sin embargo, el mejor Laboral Kutxa emergió en los segundos diez minutos para dar un puñetazo sobre la mesa. Los primeros cinco minutos plagados de acierto permitieron anotar 18 puntos y enjuaguar la diferencia hasta los dos puntos (30-28). El partido se jugaba a otra velocidad y el equipo de Scariolo se sentía muchísimo más cómodo. Transiciones rápidas y muchos puntos en ambas canastas con acciones espectaculares como un gran mate del local Brown o sendos dos más unos de Nocioni y Hodge para disparar el parcial del cuarto hasta un 19-25 con 2.26 por jugarse. Un canasta de Pleiss empató a 40 y un robo de balón permitió a Heurtel poner de nuevo al Baskonia por encima en el marcador 40-42, ventaja con la que se llegó al descanso.

Las buenas sensaciones arrojadas en el segundo periodo se confirmaron tras el paso por el vestuario. Los de Scariolo, muy concentrados y cometiendo pocos errores lograban aumentar progresivamente la ventaja con un Tibor Pleiss haciendo mucho daño en la pintura. Ocho puntos prácticamente consecutivos del poste alemán ponían la máxima favorable al conjunto vitoriano en siete puntos (48-55). Pashutin llamó al orden a sus hombres y la reacción rusa no se hizo esperar igualando el partido en un visto y no visto con un parcial de 8-0 (56-55). Baskonia logró frenar la sangría cerrando su aro y una canasta del croata Simon, sobre la bocina, cerró el tercer parcial con 61-58.

Lokomotiv comenzó golpeando primero en los diez minutos definitivos (65-58) pero dos acciones defensivas muy positivas de Kelati y Nocioni minimizaron las heridas (65-64) y un canastón de Heurtel devolvía la iniciativa al Laboral Kutxa metiendo el miedo en el cuerpo a los rusos. Se abrió a partir de ese momento un intercambio de golpes con Milko y Heurtel tirando, y de que manera, del carro cuando llegó la peor noticia posible en forma de lesión. Nocioni se torció el tobillo en una acción defensiva intentando taponar a Maric y tuvo que marcharse al banquillo entre evidentes gestos de dolor y cabreo por tener que abandonar el partido. El equipo no se vino abajo a pesar del empuje ruso, jugaba con inteligencia sus ataques logrando canastas fáciles pero los locales siempre daban réplica. Una antideportiva sobre un oportuno Milko dio algo de oxígeno al equipo y una inteligente acción de Hodge puso una ventaja muy seria en el electrónico (75-83). Sin embargo, ahí se le apagaron los plomos al Baskonia. Una falta en el triple, un tiro libre errado por Kelati y un lanzamiento cómodo de Heurtel que el galo no logró anotar permitieron a los de Kuban meterse de lleno en el partido. Tanto que a falta de 30 segundos con 82-84, dispusieron de balón para empatar o ponerse por encima y no lo desaprovecharon. Simon esperó que le llegara el balón para clavarla desde 6,75 ante la algaravía de la parroquia local que instantes antes veía el encuentro totalmente perdido. Hodge no acertó con su bomba y el partido se quedó en tierras rusas por 85-84.

Golpe fuerte para la moral baskonista. La victoria parecía en el zurrón y era un triunfo de un valor incalculable después de lo sucedido hace una semana. Sin embargo, ganar a domicilio en Euroliga exige de 40 minutos de concentración y al equipo se le ha escapado el triunfo en 120 segundos de malas decisiones y algo de infortunia. Un partido que ha trabajado y, porque no decirlo, ha merecido ganar pero no ha logrado y la clasificación comienza apremiar. A la espera de conocer el alcance de la lesión del Chapu, hoy se ha escapado de entre la manos algo más que una victoria.

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