El Baskonia se queda sin respuesta

10 enero, 2014

El Laboral Kutxa cayó en la segunda jornada de Euroliga frente a un Panathinaikos tras un irregular partido decidido en un mal último cuarto en el que se mostró inferior. Con la baja de Hamilton se presentaba Laboral Kutxa para afrontar un partido más importante de lo que podía parecer. Ganar en casa va ser […]

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El Laboral Kutxa cayó en la segunda jornada de Euroliga frente a un Panathinaikos tras un irregular partido decidido en un mal último cuarto en el que se mostró inferior.

Con la baja de Hamilton se presentaba Laboral Kutxa para afrontar un partido más importante de lo que podía parecer. Ganar en casa va ser clave en un grupo de mucha igualdad. Precisamente así empezó el partido frente a los helenos. Más entonados de inicio que en su última visita a Vitoria, Panathinaikos empezó mandando gracias al buen hacer de sus interiores Lasme y Gist. La segunda falta de Pleiss fue la primera mala noticia del partido en un problema convertido en rutina (8-12, min4) y que obligó a saltar a la palestra a Diop para pelearse con pívots muy físicos, mientras los arbitros castigaban constantemente al Laboral Kutxa con faltas en ambas zonas (13-20, min8). Los griegos más inteligentes y experimentados dominaban al final de un primer cuarto (17-24) en el que debutó el italiano Poeta con un papel bastante discreto.

El segundo cuarto empezó más trabado y en ese terreno los griegos siempre se mueven como pez en el agua. Los árbitros seguían con un peculiar rasero y las ventajas eran siempre visitantes aunque Laboral Kutxa no le perdía la cara al partido en ningún momento y al descanso se llegaba con un desfavorable 32-34.

El Laboral Kutxa salió concienciado del vestuario y aprovechando una antideportiva sobre Pleiss y un triple de San Emeterio cogió ventaja casi por primera vez en todo el partido (37-34). Los mejores minutos del equipo jugando con alegría en ataque y contundencia en defensa ponían un 41-35 en el electrónico pero desde el banquillo visitante no se paró el partido. Pedoulakis tenía claro donde podían encontrar las cosquillas al rival y sus jugadores liderados por un sideral Lasme igualaron el partido (41-41, min25) a base de intensidad defensiva e imponerse en la batalla interior. En ese momento, con 41-43 emergió Heurtel para hacer reaccionar a los locales que volvieron a coger ritmo bajo la batuta del base galo y el cuarto terminó con un espectacular triple de Jelinek desde medio campo para un 52-48.

La cuarta de Lasme, el mejor verde hasta el momento, supuso una buena noticia para los últimos diez minutos que empezaron con un 2+1 del eterno Diamantidis. Pleiss erraba en la toma de decisiones en unos minutos de errores por ambas partes y en el que los helenos, más acertados desde el perímetro, volteaban el marcador con un 2-11 (54-59). Hodge, Mainoldi, Causeur no disponen, actualmente, de la confianza y ritmo suficiente como para afrontar minutos calientes y los griegos supieron aprovechar el momento para abrir brecha (56-65) con un Diamantidis que nunca se esconde y sabe cuando hay que apretar el acelerador. Eso es lo que hizo su equipo y el Laboral Kutxa no tuvo respuesta que se vio superado en el momento de la verdad para terminar sucumbiendo por 64-72.

La derrota deja al Laboral Kutxa con una victoria y una derrota en el TOP16 a 36 horas del trascendental derbi de Illunbe donde se jugará casi todas sus opciones de alcanzar la Copa del Rey de Málaga.

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