El Buesa vuelve a vibrar

29 noviembre, 2013

[SlideDeck2 id=39353] El Laboral Kutxa superó al Panathinaikos en un auténtico partidazo de Euroliga que tuvo de todo y que cayó del lado vitoriano por un ajustado 79-77. Los helenos comenzaron moviendo bien el balón pero sin acierto, algo de lo que si disponía el Laboral Kutxa que arrancaba con tres triples, uno de Heurtel […]

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El Laboral Kutxa superó al Panathinaikos en un auténtico partidazo de Euroliga que tuvo de todo y que cayó del lado vitoriano por un ajustado 79-77.

Los helenos comenzaron moviendo bien el balón pero sin acierto, algo de lo que si disponía el Laboral Kutxa que arrancaba con tres triples, uno de Heurtel y dos de Jelinek, para poner la primera diferencia significativa en el marcador (9-0, min3). La estrella visitante, Diamantidis, fue reclutado rápidamente para buscar poner orden antes de que el destrozo se hiciera mayor, pero Pleiss cogió el relevo del acierto exterior baskonista para liderar la segunda oleada con siete puntos consecutivos (16-7, min5). Maciulis se encargó de rebajar la profundidad de las cornadas baskonistas con dos triples consecutivos para frenar la sangría (23-16) pero el dominio del partido era absolutamente local con un Baskonia enrachado que siempre encontraba la manera de anotar como reflejan los 34 puntos con los que terminó el cuadro de Scariolo el primer acto (34-19). Mención especial para un pletórico San Emeterio autor de doce puntos que parecía estar tocado por la varita de Manel Comas. El Sheriff hubiera cumplido años en una fecha como la de hoy y su Baskonia le regaló un primer cuarto tremendo.

La dinámica no cambió en el comienzo del segundo cuarto. San Emeterio clavaba su quinto triple desde la esquina que llevaba su nombre ante la impotencia de los griegos que las veían entrar de todos los colores (42-21, min12) sin saber de donde les llegaban los golpes. El Buesa Arena se divertía de lo lindo viendo la versión más alegre y convencida de su equipo y la renta se estabilizaba en la veintena. El ritmo de anotación y acierto de la primera mitad fue de escándalo como refleja el brutal 10 de 13 en triples con que Laboral Kutxa se fue al descanso pero al final el equipo se paró y los griegos de la mano de Ukic y Maciulis minimizaron daños para el 55-44 final.

El partido se enredó tras el paso por el vestuario. La clarividencia ofensiva se tornó en superioridad defensiva en ambos lados y Panathinaikos lo aprovechaba para acercarse peligrosamente (57-49, min24). Los triples dejaron de entrar y las ideas en ataque se agotaron ante un rival que subió a defender con más agresividad las líneas de pase. Fruto de ello robó dos balones que apretaron aún más el partido (57-54, min26) y tras muchos minutos de claro dominio baskonista, el partido empezó a tener color verde (57-57 tras un triple de Fotsis). Dos tiros libres errados por San Emeterio eran el claro síntoma de que las tornas habían girado totalmente y el parcial era ya de 2-21. No obstante, un triple de Kelati y otro de Hodge aportaron algo de aire cuando la soga más apretaba y el cuarto terminó con 65-62.

En los últimos diez minutos Diamantidis apretaba el encuentro de inicio (67-65) pero Heurtel daba réplica en unos buenos minutos de Kaukenas y Kelati, mientras la dureza del partido crecía drásticamente (73-65). El equipo había superado el peor momento y no estaba dispuesto a dejar escapar la victoria. Diamantidis y Maciulis, como no, volvían a aparecer para apretar el electrónico (76-74) nuevamente con poco más de dos minutos por jugarse. Los nervios emergían en ambos bandos con jugadas cargadas de imprecisión y tensión. Un tiro libre de Mainoldi y dos de Milko pusieron cinco arriba al equipo (79-74) dentro del último minuto pero Fotsis respondió con un triplazo. Heurtel se la jugó con una entrada de las suyas pero la bandeja no entró y un lanzamiento triple de Diamantidis puso el corazón en un puño a todos con el todo a nada en un balón volando hacia el aro baskonista. El lanzamiento no entró, Baskonia cerró el rebote y la victoria, grande muy grande, se quedó en Vitoria.

El triunfo supone dar otro paso adelante en la progresión del equipo. Este Laboral Kutxa avanza y estas victorias están cargadas de dos elementos fundamentales para el crecimiento de este equipo: moral y confianza. Por si fuera poco, el partido de esta noche deja el TOP16 a tiro de una victoria contra el Lietuvos en la próxima jornada por lo que la noche ha sido redonda. Esta va por ti Manel.

Fotos: Leire Arberas

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