El Gobierno Vasco quiere echar amianto en Gardelegi

17 noviembre, 2022

El Ayuntamiento rechaza que Gardelegi acoja residuos de fibrocemento con amianto

El Gobierno Vasco quiere utilizar Gardelegi para depositar residuos peligrosos. Una actuación que rechaza el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Gardelegi es a día de hoy el único vertedero de Álava, y desde el cierre de Zaldívar ha aumentado de forma importante la llegada de residuos.

Vertedero-de-Gardelegi

Sin embargo, en Gardelegi no entran residuos peligrosos. El basurero, ubicado al norte de Vitoria-Gasteiz, deposita únicamente residuos urbanos y algunos residuos industriales no peligrosos. La intención del Gobierno Vasco es ampliar Gardelegi y crear una celda especial en la que poder enterrar el amianto. Sin embargo, para ello necesita la autorización municipal. Y esta autorización no llegará.

El gabinete Urtaran aclaraba, poco después de escuchar a la consejera, que "este gobierno municipal no va a solicitar el ingreso de residuos peligrosos". Y remarcaba: "Es el Ayuntamiento, como propietario del vertedero, el que tendría que solicitar esa autorización y este gobierno municipal no la va a solicitar".

El alcalde ha insistido esta mañana: "Nosotros tenemos claro que Gardelegi tiene capacidad suficiente para la próxima década. Con el impuso del contenedor órganico se van a reducir, y la vida útil del vertedero se ampliará. No vamos a cambiar la naturaleza del vertedero. Recibirá solo residuos no peligrosos. No queremos ampliar el vertedero, y no contemplamos la recogida de fibrocemento", ha insistito Urtaran.

Gardelegi está ubicado a los pies de los Montes de Vitoria. Este basurero recoge prácticamente todos los residuos que llegan desde Álava., y más tras el cierre de Zaldivar, ya que hasta ese momento había residuos generados por empresas alavesas que acababan en aquel vertedero.

Desde 1973

El vertedero de Gardelegi abrió en 1973, y desde entonces ha habido distintas ampliaciones. La última garantiza su capacidad suficiente para los próximos 8-10 años. Además, la apuesta institucional (obligada por la UE) exige reducir la basura que acaba en los vertederos.

Para ello la planta de separación de Júndiz deberá optimizar el servicio actual: la separación de los residuos que llegan al contenedor gris. De esta forma, únicamente los residuos no aprovechables acabarían en Gardelegi. El resto de residuos estarán destinados a su reutilización en las diferentes formas: plástico, vidrio, telas, orgánica, papel...

Así, el Gobierno Vasco quiere que Gardelegi pase de 300.000 toneladas arrojadas en 2023 a 50.000 en 2030.

El Ayuntamiento trabaja ahora mismo en el sellado de Gardelegi, para evitar la contaminación al Zadorra, fruto de las filtraciones. Una actuación que se ha prolongado en varias fases, y que ha hecho hincapié especialmente en el control de un vertido depositado hace dos décadas y que contenía lindano procedente de una fábrica.