El jurado considera culpable al asesino del Polígono de Gamarra

20 abril, 2023

El acusado se enfrenta ahora a la prisión permanente

El jurado popular considera culpable de asesinato con alevosía Ismael, el joven que tenía 18 años cuando mató a otro joven de 20 años en el Polígono de Gamarra. Los 9 miembros del jurado han aceptado por unanimidad la petición de fiscalía y acusación, y así lo han anunciado a última hora del jueves. Ahora el acusado se enfrenta a la Prisión Permanente Revisable.

El juicio ha contado durante varias jornadas con los testimonios del propio acusado, así como de forenses, agentes de policía y personas cercanas a la víctima y al asesino. En el juicio la defensa argumentó que el joven mató porque así se lo pidió su víctima para no sufrir, algo que desmontaron fiscalía y acusación. Según la fiscalía, mató al joven para ocultar las lesiones que ya le había provocado. El acusado también justificó la agresión por estar drogado.

La madre del acusado también insistió en el juicio en "problema muy grave de drogadicción". Otros testigos también explicaron la relación de amistad tóxica que mantenían víctima y asesino, donde este se aprovechaba de la discapacidad que sufría el primero.

El dictamen del jurado considera probado que Ismael asesinó a su conocido con alevosía, además de acusarle de un delito de lesiones. Ahora será el tribunal quien dicte la sentencia.

El asesino confeso de 18 años mató a un conocido de 20 años con gran ensañamiento en un pabellón de Gamarra

El suceso

El suceso se produjo la tarde del 23 de julio de 2020 en un pabellón abandonado de la Calle La Peña. Allí fueron víctima y asesino juntos, tras haber estado antes bebiendo y fumando en la Plaza de Llodio. Según el informe del Fiscal, el asesino había drogado a la víctima, además de emborracharla obligándola a ingerir alcohol y una pastilla.

Ambos llegaron hasta la primera planta de un pabellón abandonado, donde la víctima apenas podía mantenerse en pie. En ese momento el asesino confeso le golpeó a la víctima con un objeto contundente. Después le arrojó a la calle desde la primera planta, cayendo a una altura de más de tres metros.

Ya en el suelo, el autor del crimen quedó varios minutos mirando a la víctima. Pero no se quedó ahí: el ensañamiento empezó tras comprobar que el joven aún estaba con vida, aunque indefenso por las heridas de la caída. El acusado arrastró varios metros a la víctima, y posteriormente le asestó varias puñaladas en el cuello y en el costado. Pese a este ensañamiento, aún seguía con vida. Así que el asesino lanzó una piedra de 12 kilos contra la cabeza de la víctima que, según el informe forense, acabó con su vida.