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El PSE vuelve a reclamar la eliminación de los símbolos franquistas en Vitoria-Gasteiz

25 noviembre, 2015

El escudo franquista de la Catedral Nueva se cubrió coincidiendo con la beatificación de Pedro Asúa

escudo2El PSE-EE solicitará en el Pleno del próximo viernes la reactivación del grupo de trabajo para la recuperación de la Memoria Histórica de las víctimas del franquismo, puesto en marcha la pasada legislatura pero inactivo desde hace varios meses. El Grupo Municipal Socialista cree que el Ayuntamiento “debe retirar cuanto antes la simbología del régimen franquista todavía presente en nuestra ciudad y además recordar a sus víctimas”, explica su portavoz Peio López de Munain.

Con este cometido la pasada legislatura se creó un foro de representantes políticos, historiadores y agentes sociales que abordó cuestiones como la retirada de símbolos franquistas de edificios de Vitoria, la intervención sobre los cargos honoríficos y calles con denominación franquista o la elaboración de un censo oficial de víctimas del régimen. “El grupo hizo un buen trabajo aunque quedó inconcluso por el cambio de Gobierno. Creemos que ahora es el momento de retomar su actividad de tal manera que en el plazo de cinco meses podamos presentar las conclusiones que nos permitan poner en marcha las medidas más oportunas”.

El símbolo más frecuente, el del yugo y las flechas del Ministerio de Vivienda, ha ido desapareciendo en los últimos años. Ese símbolo, que definía a las viviendas de protección oficial construidas en los años 60 y 70, se ha ido retirando de numerosos portales con las reformas que muchos de ellos están llevando a cabo. Una retirada que ha tenido más motivo estético que histórico en la mayoría de casos. Aún se puede ver, no obstante, en varios edificios construidos durante esa época, en la que Vitoria sufrió la mayor expansión urbanística y demográfica del siglo XX.

Al margen de estos símbolos, la Calle Olaguibel, en lo alto del antiguo Palacio de Justicia, deja ver también un escudo franquista. Un escudo que se asemeja (pero no es igual) al de los Reyes Católicos y que estuvo vigente hasta 1981. Es decir, en realidad no se trata de un escudo preconstitucional, sino que fue sustituido posteriormente. En este mismo edificio, en la otra torre, sí se puede observar el escudo actual de España, en el ala ocupada por la Subdelegación del Gobierno en Álava.

El llamado escudo del aguilucho o del águila de San Juan, con el lema “Una, grande, libre”, también sigue presidiendo una de las entradas laterales de la Catedral Nueva, aunque coincidiendo con la beatificación de Pedro Asua fue tapado con una lona. La Catedral Nueva se comenzó a levantar en 1907 y en 1969 inauguró el propio Franco junto a su mujer entrando al templo bajo palio. Sin embargo, casualidades de la vida, el primer gran acontecimiento que acogió la Catedral Nueva fue el funeral por los fallecidos el 3 de marzo.

En esa identificación de símbolos del franquismo también entra para muchos la cruz de Olarizu. Una cruz que preside el cerro desde 1956  y que rinde homenaje a varios sacerdotes fallecidos al inicio de la  Guerra Civil y cuya identidad se apropió el régimen. La placa colocada en el pedestal de la cruz está muy deteriorada y hoy apenas se recuerda su origen.

Con su iniciativa, el Grupo Socialista también quiere avanzar en la aplicación de la Ley de Memoria Histórica aprobada por el Congreso de los Diputados el 31 de Octubre del 2007, “por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil Española y la dictadura del régimen franquista”, concluye Peio López de Munain.