¿Quién será alcaldesa de Vitoria-Gasteiz? Claves a cinco meses para las elecciones

27 diciembre, 2022

Claves de las elecciones municipales de Vitoria-Gasteiz a seis meses para elecciones

Quedan cinco meses para las elecciones municipales en Vitoria-Gasteiz. Las encuestas hablan en muchos casos de un triple empate técnico, que podría ser cuádruple si tenemos en cuenta el tradicional 'efecto Moncloa'. Está claro que Vitoria-Gasteiz tendrá su primera alcaldesa el 28 de mayo, pero poco más sabemos. Y, como siempre, hay que analizar todos los ámbitos para saber qué puede ocurrir el 28 M.

Quedan seis meses para las elecciones y, por mucho que se empeñen los partidos, miles de votantes votarán sin conocer a su candidata. Porque, no hay que negarlo, en Vitoria-Gasteiz miles de personas no votan al candidato, votan al partido. Con la excepción de Javier Maroto en 2015 ( y las dos décadas de Cuerda), los partidos han priorizado las siglas por encima de la imagen. Pero esto no es algo exclusivo de Vitoria-Gasteiz.

Quien gane las elecciones será, salvo gran sorpresa, alcaldesa

Lo más previsible (aunque no seguro) es que, quien gane, será alcaldesa. En el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz gobierna el partido ganador, salvo que otra coalición de partidos alcance los 14 votos (de los 27 concejales que hay en el pleno). Esto solo ha ocurrido una vez en Vitoria-Gasteiz, cuando Gorka Urtaran fue alcalde gracias a EH Bildu, Sumando (Podemos) e Irabazi.

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La alianza imposible

Hoy parece imposible una alianza de varios partidos para desbancar a quien gane. En primer lugar, porque serían necesarios tres partidos. Y esto no es una cuestión aislada. Hay que analizar la política municipal como parte de una red más amplia. PSE tiene intereses cruzados con PNV y con EH Bildu, tanto en otros ayuntamientos como en La Moncloa. Y no conviene enfadar en Vitoria-Gasteiz a un socio en otro consistorio.

El intercambio de cromos entre Ayuntamientos y Diputaciones no se puede descartar si hay gran igualdad entre partidos

Eso sí, en una victoria con foto finish podría haber incluso algún intercambio de cromos. Es decir: imaginemos en política ficción que el PNV gana y el PSE queda cerca, como ocurrió en 2019. El PSE podría llegar a reclamar la alcaldía de Vitoria-Gasteiz a cambio de apoyar, por ejemplo, al PNV en la de Donostia.

El del PNV y el PSE es el matrimonio más duradero de la política vasca, solo interrumpido por Lizarra y la legislatura de Patxi López. ¿Podría haber un giro político del PSE para mirar más hacia EH Bildu? Este giro ya se da en la política española, donde el PNV ha perdido esa fuerza de negociación que antes tenía en el Congreso de los Diputados. Hoy EH Bildu es un socio más de Sánchez en Madrid.

Pero ¿le interesa al PSE cambiar de socio en Euskadi? Un gobierno PSE-EH Bildu en cualquier capital vasca o Diputación llevaría consigo el divorcio con el PNV. Y en política todo es posible. Pero ¿se lo puede permitir el propio PSE? La formación de Eneko Andueza gestiona ahora mismo consejerías clave en el Gobierno de Urkullu.

Foto Finish y Patxi Lazcoz

En 2007 el PSE de Patxi Lazcoz ganó las elecciones por apenas 1.754 votos. Obtuvo 9 escaños, los mismos que el PP de Alfonso Alonso. ¿Podría repetirse un empate entre dos partidos el próximo 28 de mayo? Las encuestas sitúan esta posibilidad, no descartando incluso un triple empate.

El bipartidismo PP-PSE ha perdido fuerza en Álava desde 2011

En cualquier caso, un empate PP-PSOE es hoy imposible en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. En 16 años la sociedad gasteiztarra ha girado hacia los partidos nacionalistas e independentistas. El PNV ha recuperado su fuerza y EH Bildu repite desde 2011 unos resultados dignos pero insuficientes para aspirar a gobernar.

Lazcoz gobernó un Ayuntamiento en el que dos tercios del pleno eran de los dos grandes partidos nacionales: 18 de 27. En 2015 PP y PSE sumaban 13 concejales y en 2019 tan solo 11 concejales. La fuerza del bipartidismo se ha ido desinflando en Vitoria-Gasteiz. También es cierto que en 2015 y 2019 las fuerzas a la izquierda del PSE obtuvieron 3 concejales.

Desde 2011 EH Bildu se mantiene con 6 concejales. Un techo que la coalición no logra romper, mientras ve cómo otros partidos le adelantan. En 2019 tanto PSE como PNV le adelantaron en votos, aunque en 2015 habían quedado por detrás. Hoy las encuestas sitúan la victoria en los 7 escaños, los mismos que tiene ahora mismo Gorka Urtaran.

El efecto 'Moncloa'

Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo también juegan en estas elecciones. Porque la situación en España influye, y mucho, en las elecciones municipales, especialmente en estos dos partidos. Así, desde 1999 hasta 2015 PP y PSE siempre han ganado en Vitoria-Gasteiz cuando su partido estaba en La Moncloa. Alfonso Alonso llegó en 1999 y 2003 arropado por Aznar, Patxi Lazcoz por Rodríguez Zapatero y Javier Maroto por Mariano Rajoy. Del mismo modo, sus batacazos en Vitoria-Gasteiz han ido parejos a las travesías por el desierto en Génova y Ferraz.

La debacle del PSE de Peio López de Munain en 2015 (solo cuatro concejales) llegó en los inicios de la primera era Sánchez, cuando el partido estaba en una crisis global a nivel nacional, y en pleno surgimiento de Podemos. Unos meses después de las elecciones municipales, el PSE consiguió su peor resultado electoral  se adentró en la guerra interna, con Susana Díaz y Pedro Sánchez enfrentados en primarias. Del mismo modo, la caída del PP en 2019 no fue culpa de Leticia Comerón, también de un PP que venía de cosechar una gran derrota apenas un mes antes en las generales, con el PP como quinto partido en las elecciones generales por Álava.

Las encuestas omiten habitualmente el trasvase PP-PSE por el efecto Moncloa

Las encuestas sobre Vitoria-Gasteiz omiten habitualmente este trasvase de votos, y la enorme influencia que tiene Madrid. En el caso del PP, la recuperación que todas las encuestas auguran para el Congreso no se ve en la candidatura de Ainhoa Domaica.  La candidata del PP de Vitoria-Gasteiz se esfuerza por ser conocida en los últimos meses, como el resto de candidatas. Pero, en realidad, es Feijóo quien determinará si el PP mejora o no sus resultados de 2019. Lo mismo que ocurrirá con Pedro Sánchez y Maider Etxebarria. O con Garbiñe Ruiz y la confluencia (o no) en torno a Yolanda Díaz para las municipales. También el PNV juega con la misma baza de un líder superior. Por eso traerá a Vitoria-Gasteiz una candidata que actualmente es consejera de Urkullu en el Gobierno Vasco.

Hay otro factor que, en los últimos años, también araña votos al PP. Es la irrupción de Vox, y en Vitoria-Gasteiz este partido tiene dos vertientes. El votante alavés del PP está más centrado que en otras regiones, y por eso en muchos casos rehúye la cercanía a Vox. Esto se veía en perfiles como el de Alfonso Alonso.

Pero la irrupción de Vox hace un daño enorme al PP de Vitoria-Gasteiz al llevarse parte de su tarta de votantes. Y es que ese 3-4% de votos que conseguirá la formación verde es un mordisco muy importante al PP, pero insuficiente para obtener un concejal (hace falta el 5%). Tanto como para hacer o no alcaldesa a Ainhoa Domaica. Porque es evidente que la gran mayoría de votantes de Vox irían como alternativa al PP si este partido no existiera. En política 1+1 no suman 2, pero en 2019 Vox sumó un 1,43% y Cs otro 2,55%. Si una parte de estos votos hubiese ido al PP, Leticia Comerón habría subido a la segunda posición.

Del BAIC al BEi

En 2011 Javier Maroto ganó las elecciones. Aunque, en realidad, fue Patxi Lazcoz quien las perdió. El desgaste sufrido por el BAI Center hizo perder a los socialistas un tercio de sus votos, mientras que el PP obtuvo los mismos resultados que en 2007 había obtenido Alfonso Alonso. La agresiva campaña del PP contra el BAI Center dio sus frutos, al impulsar el rechazo a un proyecto que muchos calificaron de megalómano. Aunque, para ser exactos, hay que hablar también de la crisis económica en aquella época que, unos meses después, dio la victoria al PP de Mariano Rajoy. No todo fue política local ni toda la culpa de Patxi Lazcoz.

El desgaste con el BAI Center recuerda mucho a la línea de oposición actual en torno al BEi, liderada por el PP. El bus eléctrico es hoy el mayor desgaste político para el PNV, y la causa de que Urtaran no repita como candidato. Aunque hay una gran diferencia: aquel BAI Center tan solo era un proyecto incipiente. Se había adjudicado el proyecto y las obras habían arrancado con la gran excavación. Pero el BEi es un proyecto finalizado: la ciudadanía ya lo está usando y hay margen suficiente para que la campaña contra el bus eléctrico quede políticamente desactivada. Y, en unas elecciones, la memoria del votante es escasa.

Estrategias distintas

Quedan seis meses para las elecciones. Los equipos de comunicación han lanzado ya sus candidatas, buscando una mayor visibilidad. Todos ellos van con la marca de su partido por detrás. Incluso Podemos posiciona a Garbiñe Ruiz como candidata ante una posible coalición de izquierdas. Sumar no estará para las municipales. Pero ¿habrá confluencia con Equo e IU? La división podría restar hasta un concejal al bloque de izquierdas. Actualmente el portavoz de Elkarrekin es Oscar Fernández, militante de Equo que aún no ha comunicado nada respecto a su cotinuidad.

En el PSE Maider Etxebarria ha marcado en los últimos meses distancias con el PNV, su socio de gobierno. Incluso con discusiones públicas en rueda de prensa con Gorka Urtaran. Etxebarria tiene un perfil técnico, pero es momento de dejarse ver. Y su equipo de comunicación es consciente de ello: las apariciones públicas han aumentado en los últimos meses junto a los concejales del PSE. El PSE gestiona áreas como Cultura, Seguridad Ciudadana Centros Cívicos o Servicios Sociales. E incluso ha acusado al PNV de uso partidista de las cuentas institucionales.

El PP aún tiene que cerrar la herida de Javier Maroto y EH Bildu la de Miren Larrión

En el PP aún está abierta la herida abierta por Javier Maroto. Su marcha tras el 'Vitoria por encima de todo' dejó una cicatriz que la formación intenta cerrar haciendo piña. Ainhoa Domaica es una candidata 'de la casa', que apuesta de nuevo por el sentimiento de vitorianismo. Con el BEi como baza política, el PP quiere reubicarse de nuevo como el heredero de aquella Unidad Alavesa defensora de los foral y alavés. Aunque otros dirigentes autonómicos y nacionales no se lo estén poniendo nada fácil.

EH Bildu también tiene otra herida: la de Miren Larrión. Otra marcha ante la que los abertzales respondieron haciendo piña y pasando página. Hoy es Rocío Vitero la candidata: una mujer que reafirma el perfil social de EH Bildu. Vitero busca votantes de PSE, PNV y Elkarrekin. Al mismo tiempo, desde la izquierda independentista ha salido otro frente: el llamado 'Mugimendu Sozialista' (GKS e Itaia, entre otros). Este movimiento tiene un impacto muy reducido por ahora en la política, pero en política todo suma (o resta).

El PNV, de momento, no hay precampaña alguna: Beatriz Artolazabal rehúye por ahora contestar a cualquier tema relacionado con Vitoria-Gasteiz. Sí, su presencia en las fotos y eventos es habitual, como representante del Gobierno Vasco. Pero a preguntas de la prensa se pone de lado en las recientes polémicas entre Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y Gobierno Vasco. Artolazabal no ha dicho aún nada sobre la llegada de amianto a Gardelegi o sobre el tranvía a Zabalgana. Estas son, de momento, cuestiones muy lejanas para la consejera. Y es que, cuando partes en cabeza, la tranquilidad es mucho mayor que si tienes que remontar.