Eneko: “Este año los Capitanes han sido una prueba más de El Conquis”

6 abril, 2015

[ot-video][/ot-video] El Conquistador del Fin del Mundo se ha convertido en unos de los programas referencia en ETB. En esta edición, que se desarrolla en Argentina, son cuatro los representantes alaveses que han participado en el concurso: Laiza Fox, Sexy Black, Sara y Eneko. Una edición marcada por el frío: bajas temperaturas a las que tuvieron que […]

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El Conquistador del Fin del Mundo se ha convertido en unos de los programas referencia en ETB. En esta edición, que se desarrolla en Argentina, son cuatro los representantes alaveses que han participado en el concurso: Laiza Fox, Sexy Black, Sara y Eneko. Una edición marcada por el frío: bajas temperaturas a las que tuvieron que sobrevivir los concursantes durante algo más de un mes. Sin embargo, en esta ocasión las disputas y las riñas personales han sido superiores a la parte competitiva.

Eneko formaba parte del equipo de Juanito y Korta y se ha convertido en uno de los referentes en las pruebas de inmunidad. También ha afrontado hasta el momento tres duelos. El gasteiztarra entró en el concurso tras participar en su sexto casting. Lo hace en una edición en la que muchos hablan ya de que El Conquis ha derivado más hacia un reality que a un concurso: “El casting antes parecía más supervivencia y ahora parece más reality, más un poco formato Telecinco, más morbo”.

Eneko también cree que el nivel de las pruebas de este año ha sido inferior al de ediciones anteriores: “Las pruebas sí son duras, pero no he llegado ninguna prueba al límite de decir qué mal estoy no puedo más. Podría haber sido un poco más duro, para olvidarnos del reality y de chincharnos unos con otros”.

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  • Riñas constantes

Eneko es consciente de que en esos días en Argentina influye mucho el aspecto psicológico: “En el Conquis no gana siempre el más fuerte: Es 80% cabeza y 20% físico. Txejo era un máquina pero su cabeza le dijo basta, y Luca no pudo con el hambre. El que gane necesita también fuerza mental. Y además hay pruebas en las que tienes que tener suerte”.

Eneko ha participado hasta el momento en 3 duelos. Pruebas a las que ha llegado tras perder las pruebas de grupo, y nominado en ocasiones por el equipo rival. Esto le ha obligado a “tener siempre el cuchillo entre los dientes. Yo iba en todas las pruebas a muerte, que es lo que sé hacer”.

La convivencia ha sido en esta edición una de las mayores pruebas, empezando por los capitanes y las broncas que han sido continuas. “Yo quería vivir la experiencia de Juanito y Korta, pero este año se ha demostrado que ha sido otra prueba. Korta siempre está ayudando a todos, pero su carácter se le va de las manos. Tras la riña de los troncos el ambiente no se recuperó. Es muy fácil este año irte diciendo que es la culpa de los capitanes. Pero si tú te vas es porque no has aguantado el clima”.

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El mal ambiente en el equipo fue constante desde el principio, con una fractura evidente en cada programa: “Yo intentaba hacer piña, pero no había manera. Korta chilla mucho, pero chilla porque lo suyo es competir, competir y competir”. Eneko reconoce que la situación era muy tensa, con los capitanes habiendo tirado la toalla.

Eso sí, más allá del reality, Eneko asegura que en la televisión se ve a cada uno de otra forma: “No es lo mismo lo que se ve en la tele que lo que he vivido. Yo siempre he intentado actuar creando equipo, no de cara a la cámara”. Al mismo tiempo reconoce haber jugado como un estratega en las nominaciones, buscando en ocasiones su propia salvación. “Yo quería seguir en el Conquis y iba a seguir como fuese”. Eneko reconoce que, desde el principio, su único objetivo era alcanzar la unificación, algo que finalmente no llegaba.

Eneko también destaca el frío que ha marcado la edición del programa, que se grabó entre octubre y noviembre: “Este año nos está tocando un Conquis de mucho frío y muy duro, pero yo siempre digo que el más duro fue el de la edición 10, que se desarrolló en la selva, con las picaduras de los mosquitos”.

Las temperaturas en el campamento Muy Pobre eran de entre 0 y 5 grados: “Estábamos a 1.700 metros de altura, más que el Gorbea, y allí había que dormir, y nos pegaba el viento, y nevaba“. Malas temperaturas a las que además se le unía el aspecto psicológico, y en tener que soportar las bajas temperaturas, la tensión, la lejanía de tu casa y, cómo no, el hambre: “Era un constante tengo frío, mañana tengo que competir, dónde están mis amigos, nadie me entiende,… es un continuo run run en la cabeza”.

  • Televisión

Lo que para la audiencia es una semana, con programas el domingo y el lunes, en realidad fue una grabación de poco más de un mes en los meses de octubre y noviembre. Cada juego de inmunidad, asamblea y duelo se sucedía en apenas día y medio. Todo se producía sin apenas tiempo para descansar y recuperar. “Dos noches en el campamento muy pobre te amargaban mucho porque no podías hacer nada”.

Las cámaras tampoco estaban todo el día con los concursantes. Su presencia se limitaba a sólo unas horas: “Tienes unas horas de reality, y unas horas que no lo son. Cuando vienen las cámaras hay redactor, cámara y microfonista. Al principio es complicado, porque te dan varias instrucciones o te hacen repetir diálogos”.

La búsqueda del morbo se produce antes y después de los momentos cumbre en las pruebas o en las asambleas: “Ellos no te dejan hablar en la asamblea, porque quieren los momentos posteriores, cómo vienes de un juego, de una asamblea, cuando hay movidas…” En este sentido Eneko reconoce no haber sabido gestionar esa presencia de las cámaras: “Me arrepiento de no haber dicho algunas cosas en cámara. Ahora veo cómo, en las primeras movidas con Txejo, él miraba a la cámara, y yo no tenía esa capacidad”.

“Yo de momento he hecho tres duelos y si mañana me echan me voy tranquilo”. Eso sí, más allá de la parte competitiva Eneko echa en falta más protagonismo en los programas: “Me da pena que no hayan sacado muchas chorradas. Yo criticaba la negatividad, tenía muchas tonterías y es una pena que luego no lo saquen. Entiendo que vende mucho más la polémica, como cuando se olvidó el saco de comida”.

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Y es que el equipo de redacción de El Conquis dormía a apenas 100 metros de donde ellos se encontraban, en las mismas condiciones. Eneko recuerda entre ellos a Koko, “que era un máquina.” Tienen unos máquinas trabajando allí. Al final te acostumbras muy rápido. Tú ves cómo vienen los cámaras. las primeras movidas con Txejo ves cómo mira a la cámara, yo no tenía esa capacidas antes. Sí me arrepiento ahora de no haber dicho algunas cosas en cámara.

  • Críticas y compañeros

Sobre las opiniones que se escuchan en El Debate de El Conquis, Eneko es claro: “Yo acepto las críticas, Madina me pone a caer de un burro, pero no entiendo que que me diga que no he competido. El equipo ha ganado ya dos pruebas gracias a mí, he superado tres duelos y, sin embargo, no están diciendo que soy fuerte”.

Con sus compañeros mantiene una relación constante: Nos juntamos cada mes y medio, y este Verano aprovecharé para pegarme un ‘erasmus’ por Euskadi con la gente que he conocido”. Eso sí, estaría encantado de regresar al Conquis y repetir la experiencia: “Allí uno no tiene ninguna preocupación, más que saber qué va a comer y cómo va a dormir”.

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