Rapaces y sonidos para ahuyentar a los estorninos

27 octubre, 2016

Estas aves viven en bandadas y generan numerosos problemas de heces y ruido

Los estorninos son una de las especies más odiadas en las grandes ciudades, especialmente en Otoño, cuando viajan en grupo y generan molestias de ruido y suciedad. Estas aves protagonizan espectaculares danzas en sus vuelos, con una sincronización casi perfecta en el aire, pero cuando se posan llegan los problemas.

El Estornino Pinto, que cría en el norte de Europa en primavera, es quien genera los problemas en Vitoria-Gasteiz, cuando llega desde el norte para hibernar. Los problemas no se generan en primavera, porque en esas épocas no viven en bandadas. Pero en otoño sí se juntan.

El problema está en el cambio de las costumbres. Hace unas décadas estos animales bajaban en invierno al Sur, pero ahora vienen aquí desde el centro y norte de Europa..

Allí donde se ubican las colonias se llena de heces, pero además su piar tiene un tono elevado y es motivo constante de quejas por parte de los vecinos.

Vitoria cuenta con una empresa que se encarga de ahuyentarles. El Ayuntamiento paga 7.500€ anuales a la empresa por su control, que se realiza sobre todo en otoño e invierno. La empresa Locus Avis está especializada en estos servicios y trabaja en numerosas ciudades. Los estorninos se posan sobre todo en árboles altos, donde se colocan en las diferentes ramas desnudas.

Su objetivo es ahuyentar a las aves, y para ello recurren a la naturaleza y a la técnica a partes iguales. Por un lado sueltan rapaces, que vuelan en las zonas en que se encuentran estas bandadas. Al mismo tiempo emiten unos sonidos que ahuyentan a los pájaros y evitan que vuelvan a posarse en la misma zona. No son ultrasonidos ni máquinas fijas, sino aparatos que llevan allí donde se ha detectado la presencia de los estorninos. No se sacrifican los animales, simplemente se busca que éstos huyan a otra zona.

Sansomendi es el último barrio en el que han decidido habitar una de estas bandadas, y en los próximos días la empresa intentará ahuyentarles con sonidos y rapaces. Los estorninos han recorrido prácticamente toda la ciudad en los últimos 15 años y es probable que sigan colonizando nuevos árboles.