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Foronda tampoco sirve para aterrizajes de emergencia

7 enero, 2014

El Aeropuerto de Bilbao se ha vuelto a convertir esta Navidad en uno de los aeropuertos más peligrosos para aterrizar. Las corrientes de aire y viento que se producen en el valle en el que está ubicado Loiu propician aterrizajes espectaculares propios de películas de acción pero que en nada agradan a los pasajeros. El […]

forondaEl Aeropuerto de Bilbao se ha vuelto a convertir esta Navidad en uno de los aeropuertos más peligrosos para aterrizar. Las corrientes de aire y viento que se producen en el valle en el que está ubicado Loiu propician aterrizajes espectaculares propios de películas de acción pero que en nada agradan a los pasajeros.

El Temporal de viento obligaba ayer a cancelar 12 vuelos y a desviar muchos otros a Pamplona, Biarritz e, incluso, Madrid y hasta ¡Barcelona! Sin embargo, a apenas 70 kilómetros de esta terminal otra permanecía ayer de nuevo cerrada contra toda lógica, encorsetada en el horario operativo nocturno.

Foronda sigue buscando explicaciones a la cerrazón del Ministerio de Fomento para no abrir 24 horas y para su vaciado operativo. En la actualidad la plantilla del aeropuerto vitoriano (24 personas de Aena más el Handling de Iberia) es insuficiente para absorber un mínimo tráfico de pasajeros. Y aunque el tráfico de vuelos desviados pueda ser mínimo, parece claro que Foronda estaba llamada a consolidarse como la segunda pista de Euskadi en lo que a vuelos de pasajeros se refiere. Sin embargo, la mano negra contra Foronda no cesa en ninguna institución. Durante los últimos 20 años todas las instituciones y todos los partidos políticos han dado una y otra vez la espalda a la terminal.

La que está considerada como la mejor pista de aterrizaje del norte de España ve cómo sus instalaciones ya no sirven ni para desviar vuelos. El horario de apertura impuesto hace ya año y medio impide ahora recurrir a Foronda como el ‘hermano mayor’ y salvavidas de Loiu. Y aunque sindicatos y trabajadores han aprobado la apertura de ventanas, los recursos humanos son insuficientes en caso de tener que afrontar un temporal de viento.

Las cancelaciones y los desvíos de Loiu se seguirán sucediendo en los próximos días, sin poder recurrir más que puntualmente a Foronda. De momento, y sólo a lo largo de la Navidad, el número de trayectos modificados se acerca al medio centenar. Fechas señaladas que algunos han tenido que pasar en terminales o incluso en autobuses para llegar con retraso a su destino.

Batalla perdida

Pero ni siquiera eso lleva a ceder a compañías aéreas y políticos para hacer decaer la balanza en favor de Foronda. La política casi nunca está relacionada con la lógica. Desde su nacimiento en 1980 Foronda ha perdido la batalla. Y la fue perdiendo por un cúmulo de mala suerte, decisiones incorrectas y luchas provincianas. Todo ello pese a que el aeródromo alavés estaba llamado a ser el centro de la aviación en el norte de España, con seis capitales de provincia a menos de 100 kilómetros de distancia.

El aeropuerto de Foronda costó 2.700 millones de pesetas a la Diputación, y tiene una de las mayores pistas de aterrizaje a nivel nacional. Su terminal de viajeros quizás se haya quedado obsoleta. Nadie duda de la comodidad de usar una terminal pequeña, en la que no hace falta recorrer largas cintas para desplazarse. Pero de ahí a que resulte un edificio semiabandonado hay un camino.

Nunca se ha apostado decididamente por Foronda. Y ese es el primer error. Diputación y Ayuntamiento han dado palos de ciego a lo largo de los años. Algunas de las compañías que apostaron por Foronda quebraron. Y no lo hicieron por culpa del aeropuerto alavés.

El alcalde, en una concentración de apoyo a Foronda durante la campaña electoral

El alcalde, en una concentración de apoyo a Foronda durante la campaña electoral

Hay quien asegura que todo intento de Foronda por salir adelante se ha topado con el impedimento de Bilbao. Es cierto que la Cámara de comercio vizcaína intentó desde el primer momento que Foronda fracasara. Hubo incluso campañas en Vizcaya que animaban a no viajar hasta Álava.

Pero aquí Sondika supo moverse mejor. Pese a que el colectivo de pilotos siempre ha preferido viajar a Vitoria que a Bilbao y a las mejores condiciones de Foronda, la propaganda y el cruce de intereses agitaron la polémica, y Sondika-Loiu acabó llevándose el gato al agua. Con la colaboración, por supuesto, de las aerolíneas. Y mientras tanto los políticos alaveses observaban, inertes, la fuga de vuelos.

Cada vez es más difícil revertir esta situación en la que se encuentra Foronda. Pero si no se intenta no será posible. Hay que establecer de una vez por todas unas prioridades, así como cumplir las promesas lanzadas en campaña electoral. Muchos recuerdan aún la foto de Javier Maroto en una concentración de apoyo a Foronda. Más allá de fotos tan sólo las acciones sirven para algo.

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Hay sólo 1 comentario. Yo sé que quieres decir algo:

  1. Maria dice:

    ¿Y Eusko Jaularitza qué hace al respecto? Si Diputación y Ayuntamiento no defienden su uso tampoco el Gobierno Vasco.
    Foronda es aeropuerto fantasma porque los poderes quieren, no porque no se le pueda dar uso. Y para construirlo se gastaron recursos públicos y expropiaron a gentes de sus casas y tierras.

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