La Fuente de Amárica sigue sin funcionar tres años después de su instalación

22 abril, 2014

Hace más de tres años que los vitorianos disfrutan de la nueva Plaza de Amárica. El lugar que antaño ocupaban parte de los jardines del pintor Fernando Amárica alberga hoy en el subsuelo un parking. Parking realizado durante la legislatura de Patxi Lazcoz y cuyas obras provocaron las quejas e iras de los vecinos de […]

Hace más de tres años que los vitorianos disfrutan de la nueva Plaza de Amárica. El lugar que antaño ocupaban parte de los jardines del pintor Fernando Amárica alberga hoy en el subsuelo un parking. Parking realizado durante la legislatura de Patxi Lazcoz y cuyas obras provocaron las quejas e iras de los vecinos de la zona. Hoy en día nadie cuestiona el Parking; el problema está en la superficie.

El Hombre con Arco Iris es una fuente-escultura de Casto Solano, y lo único que queda del aspecto original de la plaza antes de las obras del parking. El proyecto de reconfiguración de la plaza diseñado por Inés Apráiz integró esta escultura en una fuente que, tres años después, sigue sin poder funcionar.

La Escultura se asienta ahora sobre una pequeña charca que, al llenarse, deja correr el agua por un arroyo que se interna entre la hierba y que asemeja el Río Zadorra, según Casto Solano. El agua recorre un circuito realizado con hierro forjado y desemboca en una alcantarilla. Y es en ese desagüe donde empieza el problema. La fuente funciona con un circuito de agua que, tras pasar por un filtro, asciende de nuevo por el interior de la escultura, hasta salir a la superficie por los agujeros del arco iris.

Hasta hace unos meses esa alcantarilla estaba totalmente soterrada. No existía porque el albero había provocado su total cubrimiento. Tras la retirada de esta arena y su sustitución por adoquín la alcantarilla recoge menos suciedad, pero sigue sin estar del todo limpia en su interior.

Desde hace tres años el Ayuntamiento busca la fórmula para conseguir que el agua vuelva a circular por la fuente, pero arquitecta y escultor se lavan las manos en el problema. En septiembre de 2011 Gasteiz Hoy habló con ambos para intentar aclarar cuál era el problema.

Casto Solano consideraba entonces que la ubicación del desagüe del riachuelo que rodea a la fuente era el problema de la obstrucción, al arrastrar a la alcantarilla toda la arena y desechos que llegan de alrededor.

Sin embargo, la arquitecta Inés Apráiz culpaba a Casto Solano, por la reforma que realizó en el circuito interno de la obra. Durante las obras del Parking el artista modificó la fuente original e incluyó un segundo circuito independiente por el interior de la escultura. El artista defiende que es un circuito “para pulverizar agua que se puede conectar o no,  pero en ningún caso interfiere en el funcionamiento del circuito original de caída libre de agua por el arco íris”.

El problema está, según explicaba la arquitecta, en que ese circuito reduce el tamaño del tubo original y obliga por lo tanto a contar con un filtro mucho más sensible.  “Se ha quitado un carril de la autopista en plena Operación Salida” aseguraba en 2011 Apráiz. Esta reducción del tubo, conocida por los fontaneros apenas dos días antes de la instalación, fue lo que obligó entonces a instalar un filtro del agua más sensible, que se obstruye de manera constante y requiere de un mantenimiento continuo.  Un filtro más grande sólo provocaría una obstrucción del tubo en su interior, según aseguraba entonces la arquitecta.

Casto Solano e Inés Apráiz se lavaban las manos también a la hora de hablar de la ejecución de fuente-arroyo. El escultor insistía en que él sólo propuso la idea de crear el arroyo en torno a la escultura, pero que no había participado “en su diseño, realización, ni instalación, como tampoco en la del circuito de alimentación y filtrado de agua”. Desde el estudio de arquitectura reconocen que la idea del arroyo fue una propuesta de Casto Solano, que Apráiz tuvo que integrar en el proyecto de la plaza. La propia arquitecta reconocía entonces a Gasteiz Hoy que no veía viable ese arroyo, pero desde el Ayuntamiento se insistió en aceptar la propuesta del artista.

Desde hace años el Ayuntamiento sigue buscando una solución a la fuente, pero por ahora sin éxito. Las alternativas pasan por cambiar la ubicación de la alcantarilla, modificar el tamaño del filtro o retirar el segundo circuito interno. Tres opciones que por ahora siguen sin aplicarse. Mientras tanto la fuente seguirá apagada y sin funcionar.

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7 comentarios. ¿Quieres agregar algo?:

  1. interesante saberlo, pero alguien será realmente responsable y deben solucionar.

  2. El efecto Calatrava que llamo yo. Pagas a supuestos artistas y/o arquitectos por adelantado. Hacen una MIERDA, y como ya tienen la pasta fresca en el bolsillo, se la suda. Y no montes jaleo, o encima te demandan ellos a ti.

  3. Que se junten arquitecta y escultor y busquen una solución, que no hay que inventar nada, sólo fijarse y aprender un poquito de otros lugares. Buscamos excusas donde no las hay ya que esto hay que preveerlo ANTES. Ambos nos deben una fuente que funcione correctamente y de modo contínuo ¿o acaso el pago de la misma no ha sido íntegro? (y ha salido de nuestros bolsillos)

  4. Creo que una comisión de investigación con 10 débiles y 3 asesores para cada uno sería la solución ……..venga ya si un problema así les trae de cabeza ….vamos para cortarse y que no salga sangrien.

  5. Pero era una fuente???
    En fin….
    Así k si la culpa d k no funcione (en tres años…) no es d nadie… Y a falta d gato tenemos alcantarilla…
    Mencannnnta…!
    Y yo m pregunto…
    El escultor y la arkitecta cobraron????
    Y Kien les ha pagado???
    Libri d reclamaciones hay?

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