¿Por qué está precintado el gimnasio de la Avenida Santiago?

13 mayo, 2022

El gimnasio abrió sin regularizar la obra correspondiente y el Ayuntamiento precintó en febrero el local hasta regularizar todos los trámites

El gimnasio Invictus Training Center abrió en septiembre en los antiguos locales de La Cortina de la Calle Santiago. Apertura que apenas duró 5 meses en el mítico edificio de la escultura de Lucarini. En febrero, tras varios requerimientos, el Ayuntamiento precintó el local por no contar con las licencias de obra y todos los permisos pertinentes para ejercer la actividad.

El precinto llegó tras diversas inspecciones, en las que el consistorio comprobó que la obra realizada para el gimnasio fue una obra mayor, pero se realizó como obra menor (sin arquitecto). Ramón Francho, propietario del gimnasio, ha presentado todos los documentos necesario para regularizar la actividad. Ahora espera la autorización municipal para su reapertura y la realización correspondiente de obras.

¿Cuándo podrás reabrir? No hay una fecha clara. El último mensaje municipal les reclama nuevas modificaciones al proyecto presentado por el arquitecto. Además, de no hacerlo en 15 días, archivarán el expediente, asegura el último mensaje municipal.

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Ramón Francho, propietario del gimnasio precintado, con la documentación enviada al Ayuntamiento en los últimos meses

El gimnasio, enfocado a las artes marciales, tenía en febrero 178 socios. Pero con este cierre muchos de sus socios han buscado otro gimnasio o esperan una reapertura que se prolonga más de lo deseado.

"No actué bien al realizar las obras, pero los trámites para regularizarlo se están alargando"

Francho reconoce a Gasteiz Hoy que no actuó bien al no pedir licencia de obra mayor para la reforma. Pero lamenta que los plazos para regularizarlo se están alargando en exceso en el consistorio. El propietario del gimnasio urge al Ayuntamiento a conceder ya la licencia pertinente para levantar el precinto, realizar las obras y retomar la actividad.

En las oficinas municipales su expediente consta como uno más de los numerosos que tramitan. Sin embargo, el alto número de irregularidades detectadas por los inspectores es lo que llevó a precintar el local, algo que solo se hace en los casos más graves, explica el Ayuntamiento.

El espacio de Invictus Training Center son, en realidad, dos locales independientes que el gimnasio ha unido, y es esta la primera irregularidad que detectó el Ayuntamiento. Además las obras realizadas deben regularizarse con el proyecto correspondiente, uno por espacio. El consistorio también reclama actuaciones en materia de accesibilidad.

La última respuesta municipal llegó en mayo, y en ella le insta a solucionar en 15 días las carencias del último proyecto presentado. En caso contrario "se archivaría el expediente sin más trámite".

Cierre cautelar

El cierre cautelar llegó, según Ramón Francho, tras presentar el primer proyecto. "Presentamos en el Ayuntamiento el proyecto, pero aún así no lo aceptaron", asegura. La respuesta era que debían adaptarse los dos espacios independientes. Tras el precinto envió un segundo proyecto, con los dos locales por separado: "El Ayuntamiento asegura que son dos gimnasios, no uno". Ese proyecto regulariza la obra hecha en su día sin la licencia ni el visado del arquitecto.

Francho lamenta que el precinto impide acceder incluso al arquitecto: "Nos dejó la jurista acceder una primera vez, y la segunda ya no nos dejó". Ahora tiene prisa por la reapertura: sigue pagando 2.500 euros mensuales de alquiler, así como el renting de las máquinas y el alquiler del tapiz del Centro Cívico Lakua, donde mantiene algunas clases que impartía en la Calle Santiago. "Trabajamos con niños hiperactivos, a quienes la lucha les ayuda en su vida diaria".

"El perfil de mi gimnasio es gente entre 25 y 40 años, y soy el gimnasio que más mujeres tiene entrenando Jiu Jitsu", explica Francho, que lleva 9 años en este deporte y ha conseguido varias medallas internacionales.

Francho también responde a las especulaciones sobre el cierre: "Vinieron tantas patrullas que parecía una redada de droga. Acordonaron la zona y se llegó a decir que había sido una redada de esteroides. No, fue un problema de obras no declaradas". Desde el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz confirman esta situación: el precinto se colocó por no contar con todos los permisos pertinentes para ejercer la actividad. Y seguirá así hasta que no cuente con el permiso de obras correspondiente y estén todos los pales

Trámites y policía

La tramitación urbanística de licencias es un proceso tedioso en el Ayuntamiento. Lo saben quienes se enfrentan a ello habitualmente. La burocracia se prolonga habitualmente más de lo necesario.

Aún así, Francho cree que en su caso los procesos se están dilatando de forma interesada. Incluso acusa de este retraso a "agentes concretos de la Policía Local que entrenan Jiu Jitsu. Nunca les ha hecho gracia que entrene Jiu Jitsu gente como yo, que me reinserté en la sociedad a través de la lucha".

Desde el departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento (quien ordenó el precinto) responden a esta acusación: "En nuestro departamento no hay ni un solo Policía Local". Es más, insisten desde el Ayuntamiento: "Las obras realizadas se realizaron sin la correspondiente licencia municipal y la situación actual es consecuencia de dicha actuación".

Policía me dijo que no se puede enseñar Jiu Jitsu a personas de la calle porque cuesta más detenerlas luego

Francho, en cualquier caso, ve otros intereses, e insiste: "Un agente policial me dijo que no se puede enseñar este deporte a personas que estén en la calle, porque luego cuesta más detenerlo". Y él responde: "Nosotros enseñamos primero valores: respeto, lealtad, unidad... y luego hay un factor físico y de defensa personal. El deporte es sano, quien quiera hacer daño lo va a hacer igual".