Las goteras empapan Mendizorrotza

8 enero, 2023

Las goteras son asistentes habituales en el campo del Alavés cuando llueve en Vitoria-Gasteiz

El partido del Alavés contra el Burgos registró un lleno histórico en Mendizorrotza, que colgó por primera vez en muchos años el cartel de 'No hay entradas'. Pero también contó con unas invitadas indeseadas: las goteras que empaparon numerosas localidades de Mendizorrotza.

La lluvia vespertina remojó Vitoria-Gasteiz este sábado. Y tuvo consecuencias para los miles de aficionados albiazules y burgaleses que agotaron las entradas disponibles para el encuentro. Muchos de ellos no disfrutaron del encuentro ni de la victoria local como les habría gustado.

goteras mendizorrotza

Las goteras empaparon muchas de las butacas de Mendizorrotza. Foto: @ffernandisco

Porque, como ya es habitual, las goteras hicieron, una vez más, acto de presencia en las gradas. No es la primera queja al respecto. Se trata de un problema estructural que se repite desde hace ya varios años. Y el origen es el mal estado del tejado del estadio de Mendizorrotza.

Reforma aplazada

Esta situación, junto, por ejemplo, la presencia de columnas en el campo, eran algunas de las cuestiones cuyo arreglo se anunció en su día. Fue en 2018, cuando Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento firmaron un acuerdo para la reforma de Mendizorrotza. Mejorar la accesibilidad y ampliar el aforo fueron otros de los objetivos planteados entonces.

Sin embargo, año a año, ejercicio a ejercicio, el proyecto ha sido aplazado. La llegada del covid trastornó las prioridades económicas de las tres administraciones implicadas. En mayo del año pasado, fue el propio Diputado General, Ramiro González, el que admitió que dicha reforma "no estaba encima de la mesa".

No obstante no cerró la puerta a, "en algún momento", construir un nuevo campo de fútbol. "El actual necesita un mantenimiento costoso", reconoció en Radio Vitoria. "Y, si miramos al futuro, no reúne todas las condiciones que tiene que reunir un campo moderno que ofrezca medidas de seguriad suficientes", añadió.

Desde 1924

Hasta que ese momento llegue, parece que las goteras serán unas asistentes habituales en los partidos del Alavés. Al menos cuando llueva. Y los aficionados albiazules tendrán que armarse de paraguas, chubasqueros y hasta neoprenos para disfrutar de los encuentros.

El estadio de Mendizorrotza fue inaugurado en 1924, y es el tercero más viejo del país, tras Mestalla y el Molinón. La última gran reforma tuvo lugar en 1998, cuando el Alavés ascendió a Primera División: en aquel entonces se derribó la General y se construyeron las cuatro columnas. Aquella reforma fue polémica por su sobrecoste y los retrasos.