Hosteleros alaveses acusan a Urkullu de "arruinar al sector y poner en peligro la salud"

28 diciembre, 2021

También solicitan la dimisión de Gotzone Sagardui y de todo el consejo asesor del LABI

El LABI se reunirá este martes por la tarde y todo apunta a que el Gobierno vasco optará por reducir aforos y horarios, con el consecuente perjuicio para la hostelería en Nochevieja. Los cotillones quedarían cancelados si finalmente se decreta el cierre a las 21:00 y la hostelería se quedaría sin poder celebrar eventos que ya tienen preparados para recibir 2022.

Por ello, la Asociación de Hostelería de Vitoria y Álava ha solicitado la dimisión del Lehendakari Iñigo Urkullu y de la Consejera de Sanidad Gotzone Sagardui. También la de todo el consejo asesor del LABI, "no solo por arruinar a nuestro sector, sino por poner en peligro y riesgo la salud y el futuro de todos los vascos".

hostelería restricciones

Apuntan que "se han permitido manifestaciones, cabalgatas y conciertos mientras se despedían a sanitarios y rastreadores. Siguen sin analizar y ver el verdadero origen y causa de esta subida de casos para tomar las medidas correctas, echando otra vez su mirada hacia la hostelería y el ocio nocturno como única solución a su inepta gestión".

Desde la Asociación de Hostelería de Vitoria y Álava denuncian y enumeran las siguiente cuestiones:

  • Menores de 12 años, sin restricción de acceso o de llevar mascarilla aun cuando son los más afectados en esta ola.
  • Contactos directos de contagiados haciendo vida normal por el hecho de estar vacunados, sin seguimiento de rastreadores ni control de PCR.
  • Actos multitudinarios promovidos por las instituciones, que contradicen sus propias recomendaciones.
  • Vulneración de derechos al prohibir la entrada en multitud de establecimientos y centros cívicos a gente sin pasaporte COVID
  • Incitación al odio, al culpabilizar de esta sexta ola a los no vacunados y nuevamente a la hostelería y al ocio, generando señalamiento y confrontación.
  • Saturación del sistema sanitario por cerrar las citas presenciales de los centros de salud y no cubrir las vacaciones del personal sanitario en hospitales.
  • Imposibilidad de realizarse PCRs o Test de antígenos, unos por saturación de los centros debido a la falta de personal y otros por la escasez en las farmacias
  • Falta de seguimiento de los positivos por falta de rastreadores.
  • Vulneración del derecho al trabajo solo hacia nuestro sector, sin demostrar la proporcionalidad o eficacia de dicha medida.