El hotel escondido en un portal de Postas que alojó a exploradores y viajeros ilustres

11 enero, 2026

El antiguo Hotel Pallarés fue uno de los establecimientos más destacados de la Vitoria del siglo XIX y aún conserva huellas visibles de su pasado

Quien no sabe lo que busca, pasa de largo. Pero detrás de un portal corriente de la calle Postas se esconde uno de los hoteles más importantes que tuvo Vitoria-Gasteiz en el siglo XIX. Es el antiguo Hotel Pallarés. Un nombre que ya no anuncia camas ni comidas, pero que aún se lee en madera, hierro y carteles gastados por el tiempo.

El edificio se encuentra en el número 34 de la calle Postas, junto a una farmacia. Desde fuera, nada llama la atención. Un portal más. Pero basta cruzar la puerta, entrar unos metros y girar la vista para empezar a ver el pasado.

 

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Un hotel clave en Vitoria

El Hotel Pallarés abrió sus puertas en 1844, en una ciudad que empezaba a consolidarse como punto de paso para viajeros, comerciantes y visitantes. En aquel Vitoria del siglo XIX, el Pallarés fue uno de los establecimientos hoteleros más destacados.

Así lo recoge la Gaceta Municipal, que lo sitúa entre los mejores hoteles de la ciudad. Contaba con habitaciones confortables y un restaurante de lujo, preparado para banquetes y celebraciones, algo poco habitual en la época.

Hotel Pallarés

En 1872, el hotel se amplió. Una reforma que confirma su importancia y el flujo constante de huéspedes. Desde principios del siglo XIX, Vitoria-Gasteiz ofrecía ya una capacidad hotelera superior a la de otras provincias limítrofes, y el Pallarés era una de sus referencias.

Se cree que el hotel permaneció abierto hasta los años 30 del siglo XX. Después, el edificio siguió en pie, pero el hotel desapareció.

Hotel Pallarés Postas

Fuente: Gaceta Municipal

¿Qué queda del antiguo hotel?

Aunque el Hotel Pallarés cerró hace décadas, su interior conserva todavía señales claras de lo que fue. Dentro del portal se distinguen antiguas estancias, cada una con su cartel original. La mirada se detiene especialmente en una gran puerta de madera, cuya cerradura aún conserva la inscripción: Hotel Pallarés.

A un lado de la puerta, un rótulo superior señala el “Comedor”. Y justo al lado, un marco recuerda la “Administración”, como si todavía se pudiera solicitar una habitación o preguntar por una mesa libre.

Hotel Pallarés

Las escaleras de acceso también permiten intuir cómo era la entrada original del hotel. Subirlas es imaginar el ir y venir de viajeros con equipaje.

Un punto de encuentro

El edificio fue también escenario de encuentros que hoy forman parte de la memoria colectiva. En el exterior del portal, una placa recuerda que Henry Morton Stanley y Manuel Iradier, dos exploradores clave de África, se reunieron en este mismo edificio en junio de 1873.

Hotel Pallarés

No fue el único nombre ilustre ligado al hotel. En la esquina de Independencia con Postas, una placa rinde homenaje a Joxe María Iparragirre. El autor de la composición 'Gernikako Arbola' regresó del exilio americano en 1877 y pasó por Vitoria camino de su hogar en Gipuzkoa. En ese edificio, donde también estuvo el Hotel Pallarés, se alojaban muchos de los forasteros que llegaban a la ciudad.

La inscripción lo resume con una frase sencilla pero directa: “Viniendo hacia aquí del extranjero, volví a encontrar a mi pueblo”.

Hotel Pallarés