Un juez de Jaén embarga la nómina de una aficionada del Alavés

14 diciembre, 2015

La condenada asegura que fue agredida por un Policía Nacional el día del ascenso, pero ha sido multada

El juzgado de Instrucción número de 1 de Jaén ha solicitado el embargo de la nómina, por valor de 3.661 euros, a una seguidora albiazul que estuvo, el 7 de junio del 2014, en el estadio de La Nueva Victoria presenciando la victoria del Alavés que hizo posible la agónica salvación de los de Alberto López en el último partido.

Los hechos se remontan a aquella tarde en el interior del recinto jienense, cuando la seguidora se encontraba en las gradas del estadio, junto a su marido de 49 años e hijo de ocho, y tuvo lugar una jugada en el minuto 64 que terminó con un gol anulado al Alavés. En ese instante se produjo un revuelo en el graderío de los aficionados locales y un miembro de la Policía Nacional se dirigió a R. M. que se encontraba “sentada comiendo patatas fritas y alejada del grueso del graderío”, según ha relatado a Gasteiz Hoy su marido, para agredirla con su porra y espetarla “puta vasca, terrorista, subnormal”.

alaves jaenEn el desarrollo del partido no comentó nada a su marido y fue a la finalización del mismo cuando el matrimonio vitoriano decidió interponer una denuncia por este hecho, acompañada del pertinente parte médico en el que se recogen los daños físicos producidos por la actuación del policía. El escrito se presentó el 9 de junio, dos días después del duelo, en la Ertzaintza-Etxea de Vitoria una vez terminado el viaje de regreso desde la ciudad andaluza.

Durante este tiempo este matrimonio vitoriano no supo nada más de la denuncia, hasta que les ha llegado esa orden de embargo procedente de Jaén. La familia denuncia que, pese a conocer el domicilio, no llegó ningún requerimiento: "Queremos retrotraer la denuncia administrativa al inicio, pues no se nos informó en el plazo establecido para ello, cuando sí tenían conocimiento de nuestro domicilio", asegura el marido de la afectada.

Desde la ciudad andaluza se dio curso a diferentes denuncias a ambos integrantes del matrimonio en los que se les impuso diferentes sanciones por delitos contra el racismo, xenofobia e intolerancia en el deporte.  La denuncia contempla la versión policial, que recoge gritos de “policías fascistas, hijos de puta, subnormales” que profirió R. M y que le supusieron una sanción de 3.001 euros y la prohibición de acceso durante seis meses a recintos deportivos. Unos gritos y acusaciones que la sancionada niega y que desde su familia ven como una "medida para protegerse ante lo que fue una nefasta actuación policial".

Según denuncia el marido de la aficionada albiazul, los agentes de policía no identificaron durante el partido a la alavesista: "Si verdaderamente Rosa hubiera hecho algo, como al resto de sancionados, se les pide la entrada, y en ese momento ya identificados, sin que acabe el partido, se les expulsa del estadio".

Según aseguran los agentes la aficionada se escapó, se escondió y fue interceptada al final del partido, donde otro agente les preguntó si pensaban interponer denuncia. La familia de la sancionada cree que la Policía actuó para respaldar al agente que iba a ser denunciado, con una contradenuncia por parte de los agentes.