Vitoria pierde parte de su Giralda sevillana en la Plaza de la Provincia

25 diciembre, 2022

La joyería La Giralda de la Plaza de la Provincia se despide de su clientela tras 70 años en ese local, aunque mantendrá el local de Pío XII

Desde hace casi un siglo, Vitoria-Gasteiz tiene una pequeña representación de Sevilla en sus calles que, a partir del próximo año, será un poco menor. La joyería 'La Giralda' ubicada en la Plaza de la Provincia dice adiós a 70 años de historia, y la ciudad pierde parte de sus joyas, algunas de ellas con cierto aire sevillano. Eso sí, aún seguirá la actividad en el local de Pío XII, abierto hace 45 años y que gestiona otra parte de la familia.

En la Plaza de la Provincia su dueño, Kepa Martínez, pone fin a una etapa que se remonta a casi un siglo atrás. Corría el año 1925 cuando abrió en la calle Diputación, muy cerca de la Virgen Blanca, 'La Giralda'. Sus fundadores, el abuelastro de Kepa, Serafín Aguayo, y un pariente sevillano, Facundo Conde. De ahí el nombre, con el que Conde quiso plasmar sus raíces. El local, que vendía todo a 0,95 pesetas, estaba dedicado a juguetería, loza, cristal, perfumería, novedades y bisutería.

La Giralda antigua

La primera Giralda abrió sus puertas en la calle Diputación en 1925.

Posteriormente se traslado a la calle San Antonio, y más tarde los padres de Kepa se asentaron en su actual ubicación, en un lateral de la Plaza de la Provincia. En aquel entonces "era un almacén" con 5 empleados donde reinaba la bisutería. "Recuerdo que vendíamos el típico kit de castañuelas, peineta y vestido de sevillana para los chavalitos, era curioso y gracioso", rememora el dueño actual.

Otro local en Pío XII

Joyería La Giralda plaza de la Provincia

Hasta su cierre, La Giralda solo abre por las tardes de lunes a viernes y los sábados por la mañana.

El local de Pío XII, con más de 45 años, seguirá aún abierto

Poco a poco, sus padres fueron apostando por la joyería. Y funcionó. Tanto que levantaron l hace casi medio siglo la persiana de un segundo local en Pío XII, que ahora regentan su hermana y su sobrina, y que seguirá abierto. Kepa se quedó con el de la Plaza de la Provincia.

Por allí han pasado varias generaciones de una misma familia y clientela fija a las que ha vendido innumerables anillos, relojes, collares, pulseras, marcos de fotos, placas de homenaje, cubiertos de plata para comuniones... "Anda que no he grabado de esos un montón. Y ahora nada, el oro está muy complicado y caro. Vamos a la contra", reconoce. Es decir, de vuelta a la bisutería.

Joyería La Giralda cierre

Kepa Martínez ha trabajado más de 40 años en La Giralda.

Así son algunas de las piezas que estos días expone en sus vitrinas. En ellas se amontonan creaciones de diversas épocas con descuentos de hasta el 50%. Es el intento de Kepa de dar salida a la mayor cantidad de género posible. "He recuperado cosas que tenía de los años 60 y 70: hay pendientes, broches religiosos, imperdibles para faldas, pendientes de viuda de plástico negro, piedras yugoslavas de los años 40 y 50 que he montado en anillos, bisutería con aire sevillano...", enumera.

Testigos de unos años en los que Kepa ha limpiado y montado infinidad de joyas y arreglado innumerables relojes. "Casi no tengo sensibilidad en las yemas de los dedos", muestra risueño. Como es él. Con 61 años, la salud también le ha pasado factura: "Ahora mismo estoy de baja hasta febrero".

Próximo cierre

Joyería La Giralda plaza de la Provincia cierre

Así que ha decidido bajar la persiana por completo. Sus hijos no mantendrán la tradición familiar y Kepa da el ciclo "por acabado".  "Un negocio requiere tiempo, al final estás todo el tiempo aquí metido y disfrutas poco de las fiestas", desvela.

Estos días, en su mente se agrupan multitud de recuerdos. Como en la época en que lo habitual era fiar a la clientela "que iba pagando cuando podía, mi madre tenía un libro enorme donde apuntaba a cada uno y lo que debía". O la peatonalización de la calle, "que afectó mucho a las ventas, se perdió mucho".

Joyería La Giralda

Dos imágenes que muestran cómo ha cambiado La Giralda a lo largo de los años.

Incluso el robo que sufrió en 2015, cuando unos ladrones saquearon la joyería en menos de 3 minutos. "Reventaron el cristal y se llevaron toda mi vida, el 80%. Tocó empezar de cero y ya fue más difícil, estás a remolque", reconoce. Su hija asiente. Ella es la que está ayudándole durante estas semanas, en las que atiende el mostrador en horario de tarde de lunes a viernes y de mañana los sábados.

"Mi idea es que, para febrero o marzo, cierre la persiana, me da mucha pena porque me ha gustado mucho estar aquí", concluye. Un adiós definitivo a más de 40 años de trabajo y que deja a La Giralda vitoriana un poco más huérfana.

Cierre de Calzados Samaniego

Calzados Samaniego cierre

A finales de noviembre, Calzados Samaniego ya anunciaba el cierre.

No muy lejos de allí, otro comercio mitico de Vitoria-Gasteiz también ha desaparecido. Se trata de Calzados Samaniego, ubicado en la calle del mismo nombre, frente a la Escuela de Artes y Oficios. Una zapatería con seis décadas de historia que a principios de mes liquidó existencias.

Las zapaterías Moreno, Orlando y Elcid superan ampliamente el siglo de vida

El culpable, según apunta la dueña de la lonja, sería el Ticket Bai. "Así me lo transmitió el responsable del negocio. Parece que, en vez de dar facilidades, solo ponen pegas", lamenta Inmaculada Bastida. Su padre fue quien, a finales de los años 50 del siglo pasado, adquirió el local "cuando construyeron las casas; lo compró nuevo".

Entonces, abrió en él Coloniales Alonso. Tres ultramarinos ubicados en Aldabe, Santo Domingo y Samaniego que llevaban el apellido de la madre de Inmaculada.

Calzados Samaniego cerrado

Calzados Samaniego ha cerrado en diciembre y ahora se alquila la lonja.

Sin embargo, a mediados de la década de los 60, su padre alquiló el local de esta calle a otro comerciante. Tras un lavado de cara, cambió los ultramarinos por los zapatos, y reabrió bajo el nombre de Calzados Samaniego. Negocio que heredó el hijo y que, con el paso de los años, se había convertido en uno de los comercios veteranos de Vitoria-Gasteiz.

Zapatería tradicional que ya no cumplirá el siglo de vida como sí tienen, y superan, Moreno, Elcid y Orlando, creadas entre 1895 y 1907.  "Es una pena que tengan que cerrar tantas tiendas en el centro", apunta Inmaculada. Por eso, confía en que pronto llegue otro negocio que mantenga la vida del pequeño comercio.