El ex baskonista Kenny Green regresa a su país tras casi tres años de cárcel

| 29 diciembre, 2017

El ala-pívot estuvo 9 años sin poder salir de Catar por una deuda económica y ahora ha concedido una entrevista a Gigantes del Basket

El que fuera uno de los ídolos del baskonismo a mediados de los 90, Kenny Green, acaba de regresar de una auténtica pesadilla en Catar. El estadounidense llevaba atrapado en el país de Oriente Medio desde 2008, y ha pasado los últimos dos años y medio la cárcel. La razón; endeudarse con 200.000 dólares (160.000 euros) para poder pagar el tratamiento de cáncer de su madre, que murió poco después de pedir el préstamo.

El desastre acabó con Green sin papeles y sin poder salir del país por las deudas hasta que cumplió su condena. Tras regresar a Estados Unidos, ha dado sus primeras declaraciones a la revista Gigantes del basket.

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Póster del Baskonia de 1995, ganador de la Copa del Rey. Imagen: baskonistas.com

El que fuera ala-pívot en Vitoria ha tenido que pasar seis de los últimos años durmiendo en su coche o en edificios abandonados, y el resto entre rejas. Debido a que no podía pagar su deuda, llegó a un acuerdo con las autoridades cataríes para ingresar en prisión durante dos años y medio.

Una vez fuera, pudo regresar a casa gracias a sus amigos, que le compraron el billete de avión. “Yo creo que aguanté por la fe. Dios nunca me ha abandonado. Ha sido muy duro pero no tiré la toalla. Pensaba en mi familia y en que algún día volvería a verlos”, se sincera en la revista mensual.

Green estuvo los últimos años prácticamente incomunicado con el resto del mundo. Tuvo que ver crecer a sus tres hijos a través de fotos de Facebook. Incluso el Baskonia, que quería honrarle en el homenaje del 20 aniversario de la Recopa de Europa en 2016, fue incapaz de contactar con él. Como azulgrana también ganó la Copa del Rey de 1995.

Busco oportunidades para entrenar en Europa, particularmente en España

Amo Vitoria. Es una pena no haber estado allí con ellos porque quiero mucho a aquellos chicos y al entrenador Manel. Su muerte me entristeció mucho y a su mujer, Millie, la considero mi hermana”, añade. El matrimonio del difunto Comas y Jorge Garbajosa fueron prácticamente las únicas ayudas que le llegaron desde España en todo este tiempo, tal y como recalca Gigantes.

A sus 50 años, Green desea volver a sentarse en los banquillos como entrenador. Fue en Catar donde inició su carrera como técnico, en 2005, donde ejerció durante tres años. Fue despedido al poco de pedir el préstamo de 160.000 euros a un banco catarí. En sus declaraciones, el americano brinda un guiño a un país que todavía le recuerda con añoranza: “Busco oportunidades para entrenar en Europa, particularmente en España. Es un sitio donde siempre me sentí muy a gusto. Si alguien tiene una oportunidad para mí, no voy a defraudarle”.

  • Ídolo del baskonismo

En las filas del Baskonia, donde estuvo tres años, Kenny Green fue uno de los jugadores más espectaculares de la ACB. En ella promedió 17,5 puntos y 9,7 rebotes en siete temporadas, dado que también militó en el Cáceres, en el Zaragoza y en el Granada. Solo unas rodillas incapaces de aguantar su destructor estilo de juego le privaron de permanecer más tiempo en la elite de la competición española, aunque pudo dejar sus últimos detalles de calidad en LEB Oro, con el ascenso del Breogán. En Vitoria se ganó rápidamente el cariño del entonces Araba Arena con su carácter explosivo y sus vistosos mates.

Por el momento descansa en su ciudad natal, Walterbury, en el estado de Connecticut. Allí, su hija mayor está siguiendo sus pasos, jugando en el baloncesto universitario a la vez que estudia veterinaria.


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