Advertisement
Advertisement

La antigua Plaza de Abastos y la polémica Plaza de Los Fueros

9 mayo, 2015

Vitoria aún recuerda el antiguo mercado, sustituido por una obra de Peña Ganchegui que provocó muchos problemas


Para muchos el derribo del que hablamos hoy fue uno de los grandes errores cometidos en Vitoria en el Siglo XX. La antigua Plaza de Abastos ocupaba el solar en el que hoy se encuentra la Plaza de los Fueros. Una obra de Peña Ganchegui y Chillida que nunca ha sido comprendida ni admirada por los vitorianos. El desnivel de la plaza hace de este lugar una zona extraña, aprovechada sólo durante escasos días al año para ciertos eventos. A ello hay que sumarle los accidentes ocurridos y los desencuentros entre el Ayuntamiento y los artistas. Y no hay que olvidar tampoco que la Plaza de los Fueros tuvo que ocupar el lugar de un edificio muy querido por los vitorianos.

La nostalgia se apodera de quienes hoy recuerdan la antigua Plaza de Abastos. Levantado en 1899 con la oposición de numerosos comerciantes, el edificio fue el epicentro de la vida comercial en la ciudad hasta 1975, cuando los puestos se trasladaron a un edificio en la Plaza de Santa Bárbara. En el solar de la Antigua Cárcel y de los Cuarteles se ubicó un nuevo edificio más moderno, pero que en ningún caso ha creado tanto cariño en los alaveses como el anterior.  De hecho, el nuevo edificio, de apenas 35 años de vida, ha vuelto a ser remodelado íntegramente.

Siempre se ha dicho que las comparaciones resultan odiosas, pero el encanto del antiguo edificio de Postas poco o nada tiene que ver con el de Santa Bárbara.

Muchos creen que ese edificio se podría haber reciclado y reutilizado, como ha ocurrido con otros espacios como Montehermoso, el Matadero de Madrid o la Tabakalera de San Sebastián. Incluso se llegaron a plantear algunos estudios para su reutilización. Pero no se le permitió ninguna segunda vida a este edificio, que fue demolido a las pocas semanas de su cierre, en contra de las opiniones de la mayoría de arquitectos y de muchos vitorianos.

En 1976 se decidió ubicar allí la Plaza de Los Fueros. Un proyecto que no gustó a muchos desde el principio, y que provocó una importante reacción ciudadana a favor y en contra. Antes de concluir las obras ya surgieron los primeros problemas: En 1981 un niño cayó al foso desde una altura de 4 metros y en 1985 se optó por cubrir con una tarima la escultura de Chillida. Una estructura que muchos aún recordarán, y por la que seguro que corretearon muchos pequeños. Uno de estos pequeños llegó a introducir los dos pies en 1991, lo que obligó a tomar una solución definitiva. En 1993 se elevó la altura de la muralla ubicada entre Postas e Independencia, se abrió una balconada en el lugar y cuatro meses más tarde se cerraron las escaleras ante la falta de higiene y la importante pendiente. Esta actuación, sin consentimiento de los artistas, provocó un importante enfado entre los artistas y el alcalde José Ángel Cuerda. Una polémica importante y que duró muchos años.

No fue hasta 2010 cuando el Ayuntamiento cerró un acuerdo con las familias de los escultores para reabrir la escultura y cerrar la balconada. Para entonces la Plaza de los Fueros estaba ya integrada en la ciudad, pero la Plaza de Abastos seguirá estando en la memoria de muchos.

Cronología Plaza de los Fueros: la Polémica