La olvidada víctima número 12 de la explosión de los dos camiones cisterna

8 julio, 2024

Jerónimo Briñas, que también perdió a su madre y a su padre en la explosión, murió meses después en Madrid a consecuencia de las quemaduras de la explosión

El 26 de julio de 1974 una lengua de fuego golpeó a decenas de personas y viviendas. Una explosión provocada por el accidente de dos camiones cisterna que chocaron en la antigua circunvalación.

11 personas murieron entre finales de julio y principios de agosto fruto de las quemaduras en distintos hospitales de Vitoria-Gasteiz, Bizkaia y Madrid. No fueron, sin embargo, las únicas víctimas. La escasa información aportada en la época hizo que apenas se hablase de ello más allá de agosto, cuando se aseguraba en la prensa que los heridos se estaban recuperando.

Pero meses después, en enero de 1975, falleció la víctima número 12. Fue un joven adolescente de 15 años que había perdido también a su madre y a su padre por la explosión. Su nombre es Jerónimo Briñas, y es su hermana Ana Isabel quien nos cuenta esta historia.

Golpeó a toda la familia

Benito Briñas e Isabel Montoya (riojanos de 40 años) llevaban 5 años viviendo en Vitoria-Gasteiz, en la calle Juan de Garay. Ambos tenían dos hijos: Jerónimo y Ana Isabel. "Los cuatro estábamos en casa y, cuando chocaron los camiones, salimos a la calle. En ese momento el gas se convirtió en llama y nos pilló a los cuatro".

Fue la explosión lo que, como a muchas otras personas, les afectó de lleno. Y es que la lengua de fuego que provocó la explosión hacen que sea la mayor tragedia automovilística vivida nunca antes en Vitoria-Gasteiz y Álava.

"A mi madre y a mi hermano nos llevaron a la Policlínica, donde mi madre falleció. A mí hermano Jerónimo le trasladaron unos meses después a Madrid", explica Ana Isabel, que tenía 9 años en aquel momento. La propia Ana Isabel fue evacuada directamente a la Clínica de La Paz tras la explosión y recibió el alta en diciembre.

Su hermano, sin embargo, falleció en enero, explica. "Mis quemaduras me recuerdan todos los días aquel accidente y, aunque yo era pequeña, cumplí 9 años en La Paz, es algo que no se olvida".

Ana Isabel volvió a Vitoria-Gasteiz, y siguió viviendo hasta 1992 en el mismo piso que compartió con su familia. Además, mantuvo su vida en El Pilar, estudiando en Pío Baroja y en el Instituto Mixto.

¿Qué ocurrió?

Aquella madrugada del 26 de julio dos camiones cisterna llenos de gas butano realizaban su ruta procedentes de la refinería de Petronor. En el semáforo ubicado en el cruce con Portal de Arriaga, el primero de los camiones frenó, pero el segundo no y chocó con el primer camión. Como consecuencia del choque, las cisternas de ambos camiones se vieron afectadas, lo que provocó la fuga del butano que llevaban.

Tras la colisión, el conductor del primer camión salió de la cabina para intentar parar el tráfico y evitar un mal mayor. Pese a los intentos del mismo, el desconocimiento y la curiosidad de conductores y viandantes no evitó la tragedia.

Según la crónica de aquel día en Norte Exprés, el gas licuado empezó a salir de las cisternas provocando en un primer momento una nube blanca al evaporarse. "Llegamos a pensar que se trataba de una cerrada niebla que se nos echó encima", explicaba el conductor de uno de los 30 vehículos afectados.

Fue entonces cuando se produjo la explosión, provocando una lengua de fuego. Las 12 víctimas mortales de este accidente podrían no ser las únicas, aunque resulta difícil llegar a obtener más información.

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