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La Secuoya de Ursulinas no tiene cura

30 septiembre, 2014

La planta ha sido colonizada por hongos en sus raíces

secuoyaEl alcalde Javier Maroto ha desvelado hoy en Twitter que las raíces de la Secuoya de Ursulinas están ampliamente infectadas por un hongo. El alcalde ha hecho público el diagnóstico de la Secuoya, realizado por Neiker Tecnalia y firmado el pasado 11 de septiembre. En palabras del alcalde "el deterioro de la secuoya es irreversible", con lo que el ser vivo más viejo de Vitoria se encamina hacia la muerte.

El informe hecho público en Twitter por el alcalde asegura que las raíces de la secuoya presentan una amplia colonización de Armillaria mellea, un hongo que provoca la pudrición de las raíces en muchas plantas. De esta forma la planta se va secando ya que no puede absorber el agua ni los nutrientes del suelo. La lucha contra este hongo es muy complicada, ya que requiere de la desinfección de todo el suelo o la retirada de la planta infectada. Y eso parece imposible con un ejemplar de más de 40 metros de altura.

El pasado 25 de agosto Gasteiz Hoy lanzaba la voz de alarma, y constataba que la secuoya se estaba secando. Su aspecto marrón y la pérdida de hojas era evidente. Técnicos forales se encargaron de solicitar un informe, al ser un árbol singular. Ese informe ha determinado que la afección es importante y que "existe una colonización generalizada del sistema radicular en la zona del cuello y en las raíces más distales".

En 1860 Juan Ibarrondo plantó en un jardín de Vitoria-Gasteiz este ejemplar de secuoya, procedente de la exposición de Bruselas de 1858. Posiblemente no pensaba que en 2010 esa secuoya iba a cumplir 150 años, superando los 8 metros de perímetro y los 40 metros de altura. Es sin lugar a duda un ejemplar único, y por ello está catalogado como árbol singular. Sin embargo, pronto pasará a la historia de los vitorianos, que de vez en cuando se acercaban a verla.