Lamar sí, Lamar no

18 marzo, 2014

[poll id=”41″] Ha sido un capítulo que tardará en olvidarse en Gasteiz y en el baloncesto ACB en general. Baskonia fichó un jugador venido a menos pero de altísimo nivel NBA para dar el empujón a una deficiente temporada y encender los focos de la ilusión en un Buesa Arena adormilado y contagiado por la […]

[poll id=”41″] Ha sido un capítulo que tardará en olvidarse en Gasteiz y en el baloncesto ACB en general. Baskonia fichó un jugador venido a menos pero de altísimo nivel NBA para dar el empujón a una deficiente temporada y encender los focos de la ilusión en un Buesa Arena adormilado y contagiado por la triste temporada del equipo. Ahora que se ha marchado llega el momento de hacer balance. Querejeta volvería a realizar el fichaje….¿y tú?

Camino de vino y rosas: En medio de un boom mediático, la maniobra puso a Gasteiz en el TOP de noticias relacionadas con el mundo del basket y coincidiendo con la llegada del jugador se vivieron 24 horas frenéticas de continuos rumores respecto a su contrato, su estado, su futuro, su aportación al equipo, que número llevaría… El primer impacto estaba más que conseguido por parte del club que gestionó de manera fantástica la llegada de un jugador tan mediático, sacándolo a “pasear” por la ciudad, fotografiándolo junto al alcalde en el lugar más emblemático de Vitoria, con rueda de prensa, con presentación en la cancha, con la web dándole la bienvenida. Hasta ahí la historia fue un camino de vino y rosas.

Comienzan las dudas: Rápido empezó a torcerse todo. La torpeza de Scariolo a la hora de hablar públicamente sobre la incorporación del jugador al equipo empezó a sembrar las primeras dudas. Mientras Baskonia y los rivales que el equipo visitaría en el siguiente mes buscaban sacar partido a Odom desde sus departamentos de ticketing, el preparador trasalpino arruinaba las primeras expectativas deportivas hablando de plazos, de paciencia y de aclimatación.

– Más dudas: Sin embargo, el jugador no tarda en debutar. Se demostró que su estado no es el más óptimo, como cabía esperar, y el desierto deportivo que atraviesa el equipo tampoco ayudó a que el nuevo se sintiera cómodo. Salir en Euroliga contra Unicaja con el equipo perdiendo de manera clara no tiene que resultar fácil. Al final, un total de 23 minutos en cancha, con un par de tapones y una canasta son el triste balance del jugador más mediático de la historia baskonista que anunció que con permiso del club se marchaba a USA para conocer una segunda opinión sobre unos dolores lumbares.

Fin del capítulo: Como todas las quinielas apuntaban y mientras muchos se colgaban medallas se anunció que el jugador sería baja durante los próximos dos meses y que, al menos de momento, no volverá a vestir la camiseta baskonista.

Hora de hacer balance y el balance, con perspectiva, no debe ser malo. Siendo honestos con un poco del mejor Odom el equipo hubiera mejorado bastante o quién sabe si mucho pero, insistiendo en la honestidad, prácticamente todos sabíamos que de ese jugador quedaba más bien poco. Muchos se pusieron vendas en los ojos pero la temporada del equipo no la salva un fichaje y eso lo sabe la entendida parroquia baskonista. Entonces, ¿por qué la venda en los ojos? La venda en los ojos y la alegría en el cuerpo porque Baskonia había realizado un movimiento ilusionante, porque se ponía de manifiesto que el club no ha perdido las ganas de dar guerra, porque la Euroliga señalaba Vitoria con cara de sorpresa, porque los rivales recelosos miraban al Buesa Arena esperando alguna metedura de pata del nuevo jugador… porque Baskonia había vuelto a ser ese irreductible club que se rebela contra los elementos y la situación para, de una u otra forma, decir: “Aquí estoy yo”.

Josean Querejeta volvería a fichar a Odom….¿y tú? El deporte es un espectáculo y aunque al baloncesto le está costando darse cuenta, el show business manda y en eso la jugada Odom ha sido una obra maestra. Eso sí, ahora toca pellizcarse, despertarse y seguir porque la pelotita también hay que meterla.

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