Lazcoz: "Maroto tiene una obsesión contra mí y estoy seguro de que ha rezado para que me fuera"

3 junio, 2013

El ex alcalde de Vitoria no se pronuncia sobre su presencia en las futuras primarias para elegir al candidato del PSE

patxilazcozHace dos años que Patxi Lazcoz abandonó la alcaldía para pasar a la primera línea de la oposición. En el ecuador de la legislatura Lazcoz asegura desconocer si se presentará a las primarias para la reelección, pero de momento hace un análisis de la actualidad municipal.

-¿Cuál es el balance inicial de esta primera parte de legislatura?

-Ha caído de forma espectacular la inversión. Sí se están ejecutando algunos proyectos relevantes, pero hay una cosa cierta: el grado de ejecución presupuestaria ha caído en picado. Hay proyectos que se han paralizado y otros se han abandonado. Sólo ha habido tres obras profundas: la reforma de la Avenida, La Calle Fueros y la Plaza Green Capital. La mejor demostración es Zure Auzoa Hobetuz. De los 2 millones previstos, apenas se han ejecutado poco más de 100.000 euros. Esta es una forma de mantener el empleo y de generar puestos de trabajo. La estación de autobuses ya podría estar inaugurada. Es exactamente el mismo proyecto que el de Arriaga pero con un parking. Es una estación que nos sale más cara y que supone además la renuncia definitiva a tener una estación intermodal a la espera de que se haga el soterramiento.

-¿El PSE sigue confiando en que va a haber soterramiento?

-No, evidentemente no. El soterramiento del ferrocarril se puede dar por enterrado. Porque ya no tiene ninguna justificación. La única justificación era crear una intermodal y acometer la intervención urbanística en el actual corredor ferroviario. Pero eso está totalmente abandonado. Nosotros lo damos por definitivamente enterrado. En el contexto actual hablar de cientos de millones de euros es un disparate completo. Se han dado los pasos para que dentro de 10, 15 o 20 años se puedan plantear estas situaciones. Hay dos formas de ver la ciudad. Una con tu estatus de vida y otra siendo consciente de que detrás de nosotros vendrán otras generaciones de vitorianos. Las decisiones estratégicas deben cumplir una condición: que no hipotequen el futuro de la ciudad, sino que generen oportunidades para ellos.

-¿Apoya el PSE proyectos como las nuevas Oficinas, el Nuevo Palacio Europa o los centros Cívicos de los nuevos barrios? Algunos de estos tienen su origen en la pasada legislatura

-En la pasada legislatura nosotros de los centros cívicos Salburua y Zabalgana no nos encontramos nada. Entonces optamos por equipar esos barrios, empezando por las guarderías y proyectando el resto de equipamientos. Es un proceso muy largo, porque hay incluso un proceso de participación. Ya no sólo es el proceso normal, sino que se incorpora un proceso de participación. Es verdad que nosotros anunciamos erróneamente que íbamos a arrancar los centros cívicos de Salburua y Zabalgana. Pero es cierto que los dos proyectos estaban terminados desde el punto de vista administrativo y sólo había que arrancar las obras.

-El PP ha redimensionado el proyecto de Centro Cívico para Zabalgana, ¿era demasiado pretencioso el centro cívico propuesto en su día?

-No, y los recortes que se están realizando son un error. Lo más barato es la inversión. Tú tienes que hacer un magnífico proyecto para que sea algo racional. Y algo que no han entendido es que los centros cívicos no son sólo de barrio, sino también de ciudad. No todos los centros cívicos tienen rocódromo, pero cualquier vitoriano tiene uno. No todos los centros cívicos deben tener teatro, pero algunos sí. En ese sentido los Centros Cívicos son un servicio de barrio pero también deben ser servicio de ciudad. Tú estás dando un servicio no para ese barrio sino para todos los vitorianos y vitorianas.

-Vitoria tiene un problema en los nuevos barrios, con viviendas y edificios aislados fruto de la mala planificación urbanística

-El pecado original viene del acuerdo de Cuerda con los propietarios de Salburua y Zabalgana. Y posteriormente con Alfonso Alonso ese pecado original se terminó consumando. Al acceder al Gobierno acabamos por mantener una inercia. Pero es verdad que la densidad de viviendas era salvajemente pequeña. Siendo Alonso alcalde un informe del Gobierno Vasco denunciaba esa densidad. Y Europa nos puso un manchón tras conseguir el premio green capital. Es un error que tiene solución, pero no hay fecha para ello. Aún así, hay que reconocer que no supimos ver cuál sería el impacto de la burbuja inmobiliaria, más que nada porque, al ser el 80% de las viviendas de VPO, pensábamos que el impacto de la crisis podría ser mucho menor.

-¿Quién gana construyendo primero las viviendas más lejanas?

En las de VPO sólo ganan los ciudadanos que entran en las viviendas. Pero el que vivan en un islote les perjudica a ellos. Esa situación de aislamiento a la que, por mucho que se quiera correr, es difícil llegar. Será un proceso lento por razones obvias. A la gente no hay que engañarla, pero se le puede resolver de otra manera. Son encesarios otros servicios: buena limpieza, buena transporte público y buena presencia policial, para que tengan la sensación de no estar aislados.

-El Casco Viejo parece que se encuentra en una situación de parálisis tras la desaparición de la ARICH

-Esto tiene dos responsables políticos: PP y Bildu. El pecado de estos partidos es que, cuando tiene un instrumento de gestión, con sus fallos y aciertos, no puedes eliminarlo sin tener uno alternativo. Ese es uno de los mayores exponentes de la mediocridad política. Esto es como si un carpintero tira sus herramientas y no tiene otras nuevas. La ARICH tenía cosas que mejorar. Eso está claro. Y había dos opciones: mejorar lo que había o construir una alternativa, pero no se ha hecho ni lo uno ni lo otro.

-¿Tenemos prisa los ciudadanos por ver proyectos hechos realidad?

-Esto ha pasado siempre y no es algo que me choque. Es normal que un proyecto se presente y se hable de él mucho antes de que empiece y se termine. Que ello pueda generar cierta ansiedad o desasosiego pasa en todos los sitios.

-En materia de empleo parece que hay varios frentes abiertos en el Ayuntamiento, relacionado sobre todo por el recorte de las contratas.

-No, sólo hay un frente abierto y es el desprestigio de lo público para provocar la generación de negocios privados. Maroto es el alumno aventajado de la estrategia ideológica del PP. Se ha hablado de que los funcionarios son una panda de privilegiados. Es mentira que a los que se les ha recortado la jornada cobren más de 1.200 euros al mes. Hay trabajadores que se quedan por debajo de 1.000 euros netos. Cuando das una información que es mentira provocas ciertas reacciones.

Si tú dices que a estos funcionarios (que para empezar no son funcionarios, sino eventuales) les rebajas un tercio y se quedan con 1.200 euros evidentemente estás provocando una reacción de la ciudadanía. Lo que han hecho ha sido acumular el sueldo de bruto y en lugar de dividirlo por 14 pagas lo han dividido por 12. Hay un montón de gente para las que un tercio de la jornada son en torno a 800 euros en el mejor de los casos.

El mensaje que tiene que trasladar es que lo público es una tontería y no sirve para nada. Es la paradoja cuando ves que van a reducir el horario de los mayores pero no quitan ni un euro de las partidas de propaganda. Van a quitar dos meses de los bailes de los abuelicos y no han quitado ni un euro de las campañas de autobombo. Falta dinero para unas cosas pero tengo 300.000 euros para pagar el coste de tres directores generales.

-¿Plantea alternativas a esos recortes?

-Por ejemplo los vitorianos deberían saber que, haciendo público el sistema de limpieza, ahorraríamos mínimo 3,5 millones de euros al año. Eso permitiría no tener que echar a trabajadores público ni recortar servicios ni reducir un tercio el salario. ¿Por qué esto no? Porque hay muchos intereses de empresas privadas pendientes del nuevo curso. León lo ha hecho porque tiene un 20% de carga financiera. Vitoria no llega al 4%.

-Hablamos de participación ciudadana. Al PSE le dieron mucha cera la pasada legislatura.

-Nos dieron cera los contratados del PP.

-Que ahora casualmente están dándole cera al PP

-Eso parece. La participación ciudadana es la antítesis de la comodidad para un representante político. Nosotros estuvimos en un gobierno en el que alcanzamos acuerdos pero que también tuvimos grandes desavenencias. Que luego, cuando han venido los otros, se ha cumplido el dicho de: otros vendrán que bueno te harán. Yo me acuerdo que tuvimos un gran follón liderado por el PP en cooperación al desarrollo porque en vez de 3,3 millones habíamos presupuestado 3 millones de euros. Llegó el PP y lo dejó en 250.000. Eso el primer año. Pero los que tuvimos el follón fuimos nosotros. Un follón absolutamente injusto. Eso sí: explicamos muy mal que estábamos en crisis. Lo hicimos muchísimo peor que lo que lo ha hecho el PP.

Pero, independientemente de eso, lo que no hemos hecho nunca es comprar voluntades para atizar al gobierno de turno. Así lo han hecho con el máximo responsable de la FAVA, Ángel Lamelas. Un hombre que sólo casualmente terminó de asesor, o por ejemplo Adolfo Gago, a quien, casualmente, su compañera se le intentó meter por la puerta de atrás en una sociedad municipal. Gago es una persona que además ha participado activamente en el último congreso del PP en Sevilla. Fernando Cuesta también fue candidato del PP en listas electorales. Pero quienes nos sacudieron fueron los comprados por el PP. Y a nosotros nunca nos ocurrió que tuviésemos una respuesta en un ámbito tan diverso en una misma foto diciendo hasta aquí hemos llegado.

Nosotros sí abrimos expedientes para pedir una justificación de gastos, pero nunca hemos montado una rueda de prensa para desprestigiarlas. Nosotros hicimos una buena gestión desde ese punto de vista. Nosotros hicimos una muy buena información para ese movimiento que no está para hacer loas. Eso está en la agenda política del alcalde. Es una vergüenza.

-Han pasado dos años desde las últimas elecciones. Algunos no daban un duro porque siguiese en la oposición.

-Estoy convencido que Maroto ha estado hasta rezando para que yo me marchase del Ayuntamiento. Tiene una obsesión contra mí. Y le molesto, no por ser socialista, sino por ser ex alcalde de Vitoria. Es una obsesión personal que ha sido la principal carga que llevo. Se nos está midiendo hasta el último gesto y el último detalle. Y él alimenta que hay una supuesta mala relación.

Pero me siento muy orgulloso, porque algunos piensan que lo que tiene que hacer alguien es marcharse cuando deja la primera línea. Yo soy un apasionado de la política, pero la política más bonita es la municipal. Yo he tenido la suerte de que mi partido ha hecho compatible mi pasión con lo que entendía que era bueno para el PSE.

-¿Su relación con Maroto es como la de Aznar y Rajoy o la de Rajoy y González.

-No se puede establecer comparación porque yo no soy ni del PP ni un ex alcalde al margen de las instituciones. El problema que tiene el aclalde está con las comparaciones. En todas las comisiones y plenos todos los miembros del gobierno están en el concepto de la herencia. Y ya le gustaría al alcalde mantener los datos que yo le dejé en empleo, turismo y comercio. Nosotros hicimos grandes inversiones deportivas y hoy no hay ninguna. También levantamos tres centros de mayores. También invertimos en 4 años 45 millones de euros. Esa estrategia de hablar mal del anterior es una estrategia política que tiene una traducción personal. Si me hubiese ido del Ayuntamiento seguro que me hubiese hecho la despedida más apoteósica del mundo.

-¿Cuándo está previsto que haya primarias en su partido? ¿Se va a presentar?

-Estamos esperando a la conferencia política y orgánica de octubre en Madrid. Habrá primarias y seguramente haya diferentes postulaciones. El hecho de que me vaya a presentar queda lejos. No me lo he planteado y ya veremos a ver qué ocurre y qué hago a ese respecto.

-Hablan de renovación, pero en los congresos de Álava y Euskadi hay continuidad al menos en las caras

-Somos un partido que hemos estado siempre en un permanente proceso de renovación. Ahora nuestro gran reto está en hacer una nueva respuesta política desde la izquierda y en responder a ese proceso de adoctrinamiento del PP a todos los niveles. El gran problema de la izquierda europea está en cómo dar respuesta a esto. Esperemos que culmine en cuanto a la renovación de las ideas en octubre. Ya se viene trabajando desde hace tiempo con expertos. Es cierto que desde el punto de vista mediático gustan más los conflictos, y tocará también ese proceso de caras. Yo lo que tengo que decir es que si uno se fija en los que estamos ahora no tiene nada que ver con los que estaban hace 10 años. Es verdad que algunas personas como puedo ser yo contaminamos los procesos de renovación. Algunos sí llevamos un rato largo aquí, pero los procesos de renovación se producen. Hay bastantes personas que han tenido responsabilidades y que han pasado por el Ayuntamiento de Vitoria. Ha sido un Ayuntamiento motor de renovación del partido y de esto me siento muy orgulloso.